Garrido vende acciones del CD Tenerife para pagar la multa por fraude fiscal

Acuciado por sus problemas judiciales y económicos, ha emprendido conversaciones con diferentes interlocutores para traspasar únicamente un lote de su paquete de títulos

José Miguel Garrido y Paulino Rivero, antes de una Junta General del CD Tenerife.

José Miguel Garrido y Paulino Rivero, antes de una Junta General del CD Tenerife. / E. D.

Manoj Daswani

Manoj Daswani

El máximo accionista del CD Tenerife, José Miguel Garrido Cristo, ya ha emprendido una negociación para la venta de un lote de sus acciones del representativo. Las conversaciones se han sucedido durante las últimas semanas con diferentes interlocutores y supondrían que el inversor madrileño se desprenda de un considerable porcentaje de sus títulos. No obstante, este cambio resultaría en un principio inocuo en el mapa social de la institución, pues Garrido mantendrá el control de la sociedad así como el gobierno de la parcela deportiva, donde tiene plenos poderes. Así quedó de manifiesto con la reciente elección del entrenador, Óscar Cano, en un proceso que se desarrolló con un indiscutido protagonismo por su parte, hasta el punto de que Garrido participó de las reuniones con los distintos candidatos al puesto.

El inversor ha ofrecido un lote de sus acciones a diferentes compradores. Se trata de un paquete que está fuera del llamado «sindicado», el cual comparte con figuras del empresariado local como Amid Achi, Conrado González Bacallado o el expresidente Miguel Concepción, que ha desaparecido de la escena pública desde su salida del consejo de administración. La situación del nuevo mandamás blanquiazul es doblemente complicada. Por un lado, por la contestación de la opinión pública, la afición y las instituciones públicas; y por el otro, por la millonaria multa económica a la que se enfrenta y por las consecuencias de su implicación en el mediático caso Nummaria.

El club insular ha entrado en estado de shock con los últimos acontecimientos relacionados con la figura de su máximo accionista, a la espera de sentencia judicial tras admitir la comisión de varios delitos fiscales. En su caso no habrá de enfrentarse a una posible inhabilitación como sí le ocurría a Miguel Concepción, por cuanto Garrido no tiene ningún cargo orgánico en el representativo. De este modo, no está sujeto a la Ley del Deporte aunque en la práctica tenga un papel muy preponderante en el día a día del representativo, como así quedó de manifiesto en la citada elección de Cano.

El proceso suscitó altas dosis de polémica porque la determinación se tomó de modo unipersonal por parte del máximo accionista, que no optó por las vías que proponían su consejero deportivo, Juan Guerrero; y su director deportivo, Mauro Pérez. El Tenerife se enfrenta a un momento de gran incertidumbre. Las recientes declaraciones de Rosa Dávila desde el Cabildo Insular han sido contundentes. «Nadie puede manchar la imagen del club», dijo el miércoles, preocupada por el gran daño reputacional que puede causar este proceso, con la implicación de Garrido en el mediático caso que también afecta a los actores Imanol Arias y Ana Duato.

Se atrasa la campaña de abonos

Por lo pronto, el club ha retrasado el inicio de la campaña de venta de abonos. En un principio, existía la voluntad de que arrancase el próximo lunes, 17 de junio. En el consejo de administración cunde la preocupación por el desánimo general y la desafección del aficionado, que ya se apreció en el último partido en casa contra el Real Valladolid, cuando el Heliodoro gritó de forma casi unánime un contundente «¡Garrido, vete ya!».

Alguno de los patrocinadores del club que llegaron durante esta nueva etapa tienen previsto pedir explicaciones sobre la situación procesal del inversor madrileño y se plantean tomar medidas. Sin llegar a barajarse de momento la ruptura, sí evitarán cualquier acto público donde comparezca Garrido, pues consideran que podría resultar perjudicial para el prestigio de sus respectivas marcas.

Entretanto, también las peñas se desmarcan del máximo exponente del club. No todas, por cuanto la Ibérica sí se reunió con él antes de que estallara este último escándalo y Zoneros se planteaba ayer hacer lo propio. Garrido, en una última huida hacia adelante, pretende achacar a intereses periodísticos lo que considera una campaña contra él. Ha optado por esta línea ante todos sus interlocutores desde que buena parte de la afición y los accionistas de referencia le mostraron su indignación por su empecinamiento en mantener en el cargo a Asier Garitano. También entonces, contra el criterio de su consejero deportivo, Juan Guerrero que abogaba por la destitución desde el mes de febrero. En el club consideran que la gestión que hizo Garrido de la última temporada en la parcela estrictamente futbolística le está pasando factura a ojos de la afición. Ahora, su situación es más complicada que nunca. Verano difícil y mucho ruido en torno al club representativo.

Quién es quién en el CD Tenerife

Máximo accionista

  • José Miguel Garrido

Llegó de la mano de Corviniano Clavijo y con la presunta intención de «ayudarle a llegar a la presidencia». La realidad es que los intereses del inversor madrileño pasaban por controlar el club y de forma especial la parcela deportiva, en la que se ha implicado a fondo. Garrido se hizo con un importante paquete de acciones que controlaban Miguel Concepción, Conrado González y Amid Achi.

Figuras de referencia

  • Amid, Conrado...

Son tres los empresarios que acompañan a Garrido en el llamado «sindicado» de accionistas. Se comprometieron a votar todos a una, y además lo hicieron por escrito. En tal acuerdo no existía una cláusula que permita romper amarras en caso de que alguno de los integrantes del grupo incurra en situaciones judiciales como aquella a la que se enfrenta Garrido. Para salir del «sindicado» y votar diferente es necesario abonar un millón de euros de multa.

Presidente

  • Paulino Rivero

La figura del dirigente blanquiazul es más emblemática e institucional que ejecutiva. Sí toma determinaciones en la parcela social y ha tenido un papel relevante en los acuerdos de cantera adoptados con muy numerosos clubes del Archipiélago, pero en el área deportiva está completamente condicionado por lo que decida Garrido.

Figura emergente

  • Rayco García Cabrera

Ha ido comprando acciones con la intención de controlar el club en un futuro no muy lejano. Así, se ha convertido en el segundo máximo accionista. No está dentro del sindicado. Prometió apoyar a Garrido salvo que traspasara líneas rojas. Y a ojos de Rayco, ya lo ha hecho.