Se da por hecho que Arvin Appiah cambiará de equipo en el mercado de enero. El extremo cedido por el Almería al Tenerife no llegó a cuajar como refuerzo en la primera vuelta del curso y, salvo giro inesperado, no seguirá en la plantilla blanquiazul. La duda está en saber cuál será su nuevo destino, aunque se trate de un asunto que ya no afectará al club tinerfeño. O sí. Porque podría darse la casualidad de que el neerlandés se incorpore al próximo rival del conjunto entrenado por Luis Miguel Ramis. Está entre las preferencias del Málaga, anfitrión del representativo en el encuentro del 7 de enero.

El interés de la entidad andaluza no es nuevo. De hecho, ya intentó fichar a Appiah en verano, pero en ese momento fue Juan Carlos Cordero quien ganó el pulso y cerró el pase del Almería, a modo de préstamo, hasta el 30 de junio de 2023. La carencia en ese puesto sigue existiendo en un Málaga decidido a moverse en la ventana de invierno para mejorar su delicada situación clasificatoria.

Los contactos ya se han producido. El director deportivo Manolo Gaspar se ha dirigido al entorno de Arvin para evaluar las posibilidades de ponerlo a las órdenes del entrenador Pepe Mel. Para ello depende de que el Tenerife cierre la devolución del futbolista al Almería, que pasaría a continuación a negociar una segunda salida, en este caso, al club de La Rosaleda.

Appiah tendría las puertas abiertas en Málaga, pero no son las únicas. De hecho, la alternativa más potente, al menos en lo económico, es la que llega desde el fútbol inglés, la cuna deportiva del jugador. Ya ha sonado como posible refuerzo del Ipswich Town, de la tercera categoría.

Lo que sí parece claro es que el de Pontevedra, en la Copa, pudo ser el último partido de Appiah con el Tenerife. En Liga no logró destacar. Intervino en once partidos, tres de ellos como titular y solo uno completo, el de Albacete. No llegó a marcar, pero, al menos, sí dio una asistencia, a Teto en el triunfo ante el Málaga en casa.