Que sigan en el club, pero en otras facetas. La intención de los gestores que aterrizarán en el CD Tenerife el próximo 14 de diciembre –alguno de ellos ya se ha incorporado a su nuevo cargo– es que dos iconos blanquiazules como Aitor Sanz y Carlos Ruiz, ambos capitanes en la actualidad, sigan vinculados a la institución por largo tiempo (todo el que quieran) y ocupen un sitio en la estructura de la sociedad donde puedan desarrollar sus respectivas carreras profesionales. Se les buscaría una ubicación idónea, ahí donde su experiencia y compromiso puedan resultar más valiosos.

Esta decisión, ya tomada, no descarta en absoluto la opción de una prórroga de sus contratos por un año más. En todo caso, la del central y la del pivote son situaciones diferentes que corresponde estudiar y analizar a la dirección deportiva; y que posiblemente se esclarecerán cuando la temporada esté mucho más avanzada. Por décima campaña consecutiva en el Tenerife –fueron reclutados por Quique Medina–, la cuota de importancia y minutos de ambos profesionales está siendo considerable. De hecho, el pasado sábado en Gran Canaria ambos fueron titulares y se distancian ambos como los dos futbolistas con más clásicos oficiales disputados con el representativo: en total, 12.

Los jugadores mantuvieron recientemente una primera toma de contacto en las dependencias del club con el nuevo primer accionista de la sociedad, José Miguel Garrido, quien les trazó en privado cuáles son las líneas maestras del proyecto que pilotará Paulino Rivero a partir del mes que viene. Les garantizó una transición tranquila y, lo más importante, que el cambio de cromos en el consejo de administración no tendrá afección alguna en la parcela deportiva. Más bien al contrario, si hay una influencia en el área futbolística quieren que sea para evolucionar, puesto que los nuevos dirigentes pretenden ponerse a la entera disposicion de técnicos y futbolistas para poder mejorar su día a día y satisfacer las demandas y exigencias que puedan plantear en aras de un mejor funcionamiento colectivo.

En aquel encuentro, que se produjo antes de los partidos disputados ante Huesca y UD Las Palmas, Garrido les transmitió a los dos capitanes información de primera mano sobre las intenciones del club sobre el proyecto deportivo. Entre ellas, el deseo de mantener en el cargo a Luis Miguel Ramis al frente del banquillo;e incluso plantearle la renovación de su contrato, como así avanzó EL DÍA en su edición del pasado miércoles. «La negociación con el tarraconense no ha comenzado pero se dejará para cuando acabe la primera vuelta». Este mensaje satisfizo y tranquilizó a los jugadores, que acudieron en su condición de capitanes y con la intención de trasladar luego estas directrices y conceptos básicos al resto del plantel blanquiazul.

Tanto Aitor Sanz como Carlos Ruiz son mucho más que dos futbolistas. El centrocampista madrileño llegó en el verano de 2013, proveniente del Real Oviedo, donde también era capitán. Con el representativo ha jugado 315 partidos oficiales, la inmensa mayoría de ellos con la condición de titular. En total, han sido más de 25.000 minutos con esta camiseta; y ha sido partícipe de las dos finales por el ascenso que se le esfumaron al Tenerife en el último de los partidos.

El de Baza es el noveno jugador de la historia blanquiazul con más comparecencias oficiales, un total de 284. En su caso ha jugado con la elástica del representativo más de 23.000 minutos y ha sido relevante todos los años desde que se produjera su fichaje, también bajo batuta de Quique Medina. Desde que el entonces director deportivo lo trajo, prácticamente todos los entrenadores que han pasado por la institución le han dado protagonismo y realce en sus respectivas alineaciones.

Esta primera toma de temperatura de Garrido con los capitanes no es la única que se ha mantenido entre la nueva dirección y componentes de la estructura deportiva. Ya han tenido margen para hablar en varias oportunidades, a solas y conjuntamente, con Ramis y Cordero;también con Sesé Rivero y hasta con Elady y Enric Gallego para informarles de la intención de renovarles sus contratos.