Suscríbete eldia.es

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La voz del tinerfeñista anónimo

El colectivo ‘Pequeños Accionistas’ vuelve a una asamblea del Tenerife con la intención de reclamar abonos asequibles l> Prevén dar un voto de confianza a Paulino Rivero

Imagen correspondiente a una junta general de accionistas del CD Tenerife, celebrada en el hotel Escuela. | | E.D.

Pedir al nuevo consejo una rebaja sustancial en los precios para ir al fútbol, proponer mayor cercanía en las relaciones del club con sus aficionados y emitir un juicio negativo sobre algunos flancos de la gestión de Concepción son algunos de los objetivos con los que irá a la junta de diciembre el colectivo ‘Pequeños Accionistas’.

Un actor más para la próxima Junta. El colectivo Pequeños Accionistas (@CDTPeq) anunció esta semana que ya ha comenzado a movilizarse para conseguir voz y voto en la asamblea del 15 de diciembre, que será convocada en los próximos días y valdrá para investir presidente a Paulino Rivero Baute, quien se convertirá entonces en el vigésimo segundo máximo mandatario de la historia del representativo.

Tras faltar el año pasado porque el portavoz que iba a representarles contrajo el covid en vísperas de la Junta, este grupo «que da voz a todos aquellos aficionados y simpatizantes que comparten ideas renovadoras y un espíritu crítico respecto a la gestión del Tenerife» volverá a comparecer dos años después de su primera aparición en escena. Lo hará mediante la presencia de José Luis Hernández, quien en 2020 ya firmó una muy comentada intervención que enervó por momentos a Miguel Concepción, quien le acusó de «haber venido a contar una telenovela». En todo caso, el portavoz del colectivo explica que aquello fue «solo una anécdota» y que «el sitio adecuado para debatir, proponer e intercambiar ideas sobre la institución es precisamente la junta de accionistas».

Revela Hernández que el proceso de recolección de acciones va por buen camino y aspiran a superar con creces la cifra de 115 necesarias para participar de la asamblea y votar en los distintos puntos del orden del día. Toman como referencia la cifra que aunaron hace dos años, cuando llegaron a 197.

En conversación con EL DÍA, Hernández declina anticipar si se mostrarán favorables a la elección de Rivero como presidente y deja esta decisión en manos de los accionistas que les deleguen sus títulos. «No sabemos aún si votaremos a favor de Paulino porque dependerá de lo que decidan las personas que nos cedan sus acciones, pero por lo pronto sí existe la intención de darle un voto de confianza, ya que el grupo de Pequeños Accionistas siempre se ha caracterizado por pedir un cambio que ahora, al fin, va a producirse».

El portavoz de la plataforma anticipa que harán «un balance negativo de la gestión de Miguel Concepción», sobre todo en las áreas deportiva y social; y recuerda que ya hace dos años pusieron en tela de juicio el papel que desempeñaría la coordinadora de los actos del Centenario, Milagros Luis Brito. En este sentido, prevén afearle que los actos del 100 cumpleaños hayan ido dirigidos «al disfrute del consejo de administración y sus amigos, más que a honrar a los aficionados, abonados y accionistas que hacen grande el Tenerife».

Lo más llamativo de la intervención de Hernández será su carácter propositivo, más que crítico. «Propondremos bajar el precio de los abonos, ya que hay una gran distancia entre las tarifas de Popular y el resto de gradas; y pediremos al consejo de administración entrante que se comprometa públicamente a ello». Añade el portavoz de los aficionados anónimos que «las cifras de la campaña de abonos están por debajo de los clubes históricos de Segunda», entre los que enumera a Real Zaragoza, Sporting o Las Palmas, sin ir más lejos. «Somos partidarios de un acercamiento con las peñas y por supuesto de un cambio en la cantera», avanzan.

Un voto residual

Los Pequeños Accionistas son conscientes de que su papel en el funcionamiento de las sociedades anónimas deportivas es residual porque «las grandes decisiones las toman los grandes propietarios», pero se resisten a abandonar su rol vigilante y su afán participativo en la vida del club. «Creo que representamos a muchos aficionados deseosos de mostrar cierto rechazo a determinadas políticas. No es un ataque frontal a las personas; sí una crítica razonada sobre determinados flancos de la gestión del presidente y su consejo», avisan.

En este sentido, pedirán explicaciones sobre «fuga de talentos, la lejanía del club de la afición en actos del Centenario, si el club ahora se ha hecho católico –por la visita a Francisco y la misa que oficiaron en agosto–y también por la chapuza de traer al Brondby y obligar a cambiar el horario de liga del partido oficial contra el Real Oviedo».

Compartir el artículo

stats