El Tenerife se las va arreglando como puede para que las bajas por lesión en el tramo inicial de la temporada no limiten su respuesta competitiva. Convive con ese inconveniente mientras trata de no quedar descolgado del grupo de equipos situados en la mitad alta de la clasificación; entre ellos, su rival de este viernes (20:00), el Sporting.

Ya le llegarán tiempos mejores. De hecho, poco a poco va saliendo adelante. Los operados Shashoua y Álex Corredera –también sancionado por dos jornadas– tienen para rato, así como Dauda, mientras que Elady, Jurado y Sergio González, con roturas musculares, sí están más cerca de volver a subir al tren en marcha de la competición, en el que ya tienen su asiento, al fin, los recuperados José León, Pablo Larrea y Javi Alonso. Se trata de hacer malabarismos sin dejar de sumar, y al Tenerife se le presenta la oportunidad de empezar a darle forma a una pequeña racha positiva, tras el triunfo ante el Málaga (3-1) y el empate en El Toralín (2-2). De paso, tiene en sus botas la posibilidad de afianzarse como local con tres victorias seguidas. Es cuestión de estabilizar el rumbo y entrar en velocidad de crucero.

Un partido para estabilizar el rumbo

Pero hay motivos para pensar que el encuentro de la octava jornada elevará el nivel de exigencia en casa. De ahí, la conveniencia de no dar un paso en falso. No para un equipo como el Tenerife que aspira a competir por el ascenso, como el Sporting. Ya han pasado por el Heliodoro un rival llamado a pelear por no bajar, el Lugo (1-1); un novato de prestigio, el Racing (1-0); y un Málaga caótico y al borde del cambio de entrenador. En principio, lo de este viernes será otra cosa. En su sexta temporada consecutiva en Segunda División, cada una con la intención de perderla de vista, el Sporting lo vuelve a intentar con la garantía de la presencia en el banquillo de Abelardo Fernández –entró por Martí a falta de cuatro jornadas para el final de la Liga pasada para amarrar la salvación– y el impulso económico del grupo inversor mexicano Orlegui Sports. Su comienzo no fue nada malo: cuatro fechas seguidas sumando gracias a dos victorias –una de ellas en Ponferrada– y dos empates. Pero la serie se cortó con un par de tropiezos, ante el Racing (0-2) y el Zaragoza (1-0). Lo más reciente, la reacción en El Molinón frente al Ibiza (2-1). El saldo de 11 puntos ha permitido a la escuadra gijonesa presentarse en el Rodríguez López como equipo de zona de promoción. Es sexto. Pero como todavía las distancias son cortas, hoy podría verse alcanzado en puntuación por el Tenerife, siempre que el resultado sea casero.

Abelardo tiene las altas del delantero Djurdjevic –autor de dos goles esta campaña– y del mediocentro Gragera, tras sus compromisos con las selecciones de Montenegro y España Sub 21. En teoría, entrarán en el once por el tinerfeño Cristo González y el exblanquiazul Zarfino. Se mantendría en la alineación el extremo Aitor después de ser duda por una lesión.

Ramis recupera a Sipcic, ausente en Ponferrada por su cita internacional con Montenegro, y a Garcés, descartado en El Toralín por una lesión. Se supone que no estarán en una alineación en la que habrá, al menos, un cambio. Quizás el de Mellot por Aitor Buñuel.