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Garrido controlará el consejo

Como nuevo primer accionista, se garantiza la potestad de nombrar a tres de los seis miembros de la directiva entrante | La otra mitad del órgano rector la compondrán los representantes de la ‘vieja guardia’ blanquiazul

Garrido controlará el consejo E. D.

Viraje en el control del CD Tenerife. El futuro primer accionista del representativo, el inversor peninsular José Miguel Garrido, se ha asegurado por escrito el nombramiento de la mitad de componentes del nuevo consejo de administración, que presidirá (si finalmente acepta) el expresidente del Ejecutivo regional Paulino Rivero Baute. Tal y como avanzó EL DÍA en su edición del viernes, en vísperas del venidero Tenerife-Real Sporting se producirá una reunión en la que el dirigente nacionalista ofrecerá respuesta a la propuesta que ha recibido para suceder en el cargo a Miguel Concepción, que abandonará la dirección del club a finales del mes de diciembre.

Más allá de que en las juntas de accionistas y en las grandes determinaciones todos los accionistas firmantes del bautizado como pacto de Roma irán en la misma dirección –y así lo han establecido por escrito y ante notario con una sindicación de sus acciones–, en las reuniones del consejo será Garrido quien tenga el control. El expresidente del Albacete Balompié e inversor especializado en deporte de alta competición se garantiza de forma permanente tres de las seis sillas del nuevo consejo, que mantiene su mismo número de integrantes, no así su fisonomía y funcionamiento.

El acuerdo de Roma

Tras largas y arduas negociaciones entre cuatro de los principales accionistas del club, se ha determinado la lógica preeminencia de Garrido –por número de acciones y porque será el nuevo hombre fuerte de la parcela deportiva– pero del mismo modo se establece un equilibrio de fuerzas entre las flamantes incorporaciones a la directiva (los tres hombres del inversor manchego) y la vieja guardia blanquiazul. Aunque en realidad hay sintonía en la elección de todos los nombres propios del nuevo consejo, podría decirse que Amid Achi es quien se ha encargado de gestionar el fichaje del presidente; y que Miguel Concepción ya ha designado a un hombre de confianza, como es Samuel Gómez Abril, para que represente y defienda sus intereses.

Esta reestructuración de la directiva obedece al deseo de que sea Garrido quien comande el área futbolística para dar un giro a los resultados deportivos del último decenio, donde han sido mayoría las temporadas de fracasos; e infructuosos –por poco– los dos intentos de subir a Primera tras sendas clasificaciones del club para la fase de ascenso, donde el Getafe le apartó del codiciado cambio de categoría en 2017 y el Girona hizo lo propio hace tan solo tres meses. En cuanto a Conrado González Bacallado, todas las fuentes consultadas apelan a su condición de «hombre de club», único superviviente de la época más gloriosa de la institución –fue directivo con Javier Pérez– y lealtad absoluta a los grandes accionistas. Por tales motivo se le permite silla propia en el nuevo consejo de administración aunque no tenga el mismo volumen de títulos en su poder que sí tienen Achi, Concepción o Garrido.

La semana que hoy comienza será clave por muchos motivos. Pronto se conocerá la fecha de la Junta General de Accionistas, que se convocará para diciembre con carácter ordinario (para la aprobación de las cuentas anuales) y extraordinario (por la prevista dimisión de Concepción, su discurso de despedida y el proceso de renovación del consejo de administración). Será entonces cuando se presente la plancha que encabezaría Rivero para una pública votación para su incorporación a la presidencia. Se espera un altísimo porcentaje de votos a favor. Incluso se da por hecho que el único de los grandes accionistas fuera del pacto, Juan Pelayo, optará por el sí o la abstención. A día de hoy, nadie apuesta por su oposición a este proyecto que ahora comienza.

La Institución tendrá un director general

No habrá cambios drásticos. Es el mensaje que el club ya ha transmitido a los distintos departamentos, aunque la voluntad es que paulatinamente nunca mejor dicho La institución tendrá un director general vaya cambiando la forma de trabajar en el Tenerife. En este sentido, el conjunto blanquiazul toma la misma estructura que la mayoría de clubes de Primera y Segunda con el nombramiento de un director general con plenos poderes, encargado de despachar con los principales accionistas y que ejercerá como principal interlocutor de Juan Carlos Cordero, director deportivo que ha sido renovado hasta el 30 de junio de 2025.La elección del profesional que de algún modo sucederá a Juan Amador, gerente del club y que cesará en sus funciones en diciembre, también corresponderá a José Miguel Garrido. Para evitar una situación de caos o desasosiego entre los empleados, los cambios se irán introduciendo muy poco a poco. Al menos en un primer tramo del nuevo mandato, habrá continuidad en la secretaría general y el área de Comunicación.

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