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CD Tenerife

Garcés, alma de goleador

El atacante melillense confirma que su hábitat natural es «el de nueve», aunque en etapas pretéritas ejerció de mediapunta | «Me gusta que vayamos a muerte», avisa

Borja Garcés. E. D.

Si hay un fichaje al que le tiene fe ciega el arquitecto de la plantilla del Tenerife, ese es Borja Garcés Moreno (Melilla, 1999), cedido por el Atlético y ya tentado por el representativo en ventanas anteriores. Esta vez no hubo margen para la duda. «Le dije a Cordero que sí desde la primera llamada», subraya el atacante blanquiazul, al que unas molestias han apartado de los últimos amistosos veraniegos. Hoy sí, todo apunta a que tendrá minutos contra el Cartagena y podrá probarse con vistas al inmediato comienzo de liga.

Garcés, alma de goleador

Cuenta el flamante goleador del Tenerife que en el sitio de «nueve» ha hallado el hábitat donde se siente más cómodo y resolutivo. Antes era mediapunta, pero durante su estadía en el Atlético –clave para interpretar su eclosión y su carrera posterior– se produjo una reconversión crucial para su desarrollo. «Siempre había sido mediapunta o segundo punta. Fue allí donde adelantaron mi posición y es donde me siento más cómodo: el de delantero es mi sitio», concluye. Y dicho lo cual, relata Borja que trabaja para aunar todas las condiciones que requiere un futbolista de esta parcela para resultar providencial. «Aparte del gol, hay que ser inteligente, rápido y saber asociarse», apunta.

Se ha encontrado Garcés con un grupo incluso mejor de lo que pensaba. Tenía buenas referencias, pero estos días de convivencia en San Pedro del Pinatar han sido un extraordinario escenario para estrechar lazos y conjurarse para el nuevo curso. «Me gusta que vayamos a muerte; este equipo tiene carácter», advierte en una entrevista con los medios oficiales del club.

Preparado

Ansía Garcés recuperar de blanquiazul los mejores días de su carrera. De momento, la fecha que más brilla en su álbum de los recuerdos es la del estreno en Primera. «Es el sueño de todo niño que quiere ser futbolista. Encima, marcando gol, ya que hice el del empate. Me acuerdo cuando veo las imágenes y siento muchas cosas que no pueden ni explicarse», apunta cuando se le pregunta por su primer día en el fútbol profesional, coincidiendo, el 15 de septiembre de 2018, con un empate a uno entre el Atlético y el Eibar.

Su debut llegó después de que el Real Madrid le desechara a los nueve años «porque era muy pequeño» y tras una prueba con el Atlético que salió bien: «Un día recibí una llamada diciéndome que tendría que estar en Cerro del Espino para verme durante una semana. A los pocos días de llegar a Melilla, me llaman para decirme que sí, que querían contar conmigo y que iban a ficharme». Llegó con 16 años a la factoría rojiblanca.

Listo para el nuevo desafío que se le presenta este curso, recalca que «no sabía que hubiese tan buen grupo», añade que la cohesión colectiva será crucial para «ir con confianza» a cada partido y bendice a la afición. Para él, la del Tenerife «es top y de Primera División». Así que ya cuenta las horas para su primer día en el Heliodoro, su nueva casa. «Tengo muchas ganas de afrontar la nueva temporada», afirma.

Ayer, por cierto, se le preguntó por esas molestias musculares que Ramis catalogó como peligrosas. Puntualiza el futbolista que «no pasa nada y que mejor es que lleguen ahora, y no en temporada». Su presencia en el once es uno de los alicientes para el partido de hoy.

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