Se le cuestiona también a Rodríguez por las ya famosas arengas de Luis Miguel Ramis a los suyos en la caseta en los instantes previos a los partidos de este playoff. «Soy bastante partidario de la intimidad del vestuario, aunque a veces dé la sensación de que si eso no se muestra parece que no se hace nada», aclara el psicólogo deportivo, para el que hay que tener en cuenta que lo se viraliza son «solo píldoras muy pequeñas». «Realmente no sabemos todo lo que sucede», añade. Sobre la discurso del técnico tarraconense, Rubén reconoce que «son mensajes muy interesantes y centrados en darle valor al esfuerzo, a la intensidad y a la identidad como equipo». Y ahí destaca el especialista que el entrenador tinerfeñista «remarque continuamente que el Tenerife no pierda su identidad como equipo». «Sería uno de los peores males que podría tener en el partido del domingo; o bien que dejara de hacer aquello que le ha llevado a la situación en la que está. Si va por ahí hay muchas probabilidades de éxito», comenta en este sentido.

También quedará para la posteridad la frase de Ramis tras el duelo de Girona, en la que aseveraba que «los cementerios deportivos están llenos de favoritos». «Recientemente hay ejemplos de situaciones similares en las que ha ganado el equipo visitante, y entiendo el mensaje del míster, quitándole hierro al elemento de que se dé por favorito al Tenerife», señala Rodríguez, para el que, del mismo modo, el cruce sigue totalmente equilibrado. «No veo favoritos a ninguno de los dos. Quizá solo a aquel que sea capaz de gestionar los estados emocionales que se van a dar antes y durante el partido, porque se habla de 90 y 120 minutos, pero se tendría que hablar de momentos y habrá varios que podrían marcar el desenlace final», explica.

En relación a esos instantes puntuales, Rubén subraya tres en concreto. «El inicio de partido será muy importante en función de cómo lo enfoquen los dos equipos. Y también la salida del vestuario tras el descanso, para ver qué equipo sale con mejor nivel de activación en función de cómo se hayan dado los primeros 45 primeros minutos», son los dos primeros. El otro, el del tramo final, «y cómo se va a gestionar, por ejemplo, la necesidad de marcar un gol». «El favorito será el que mejor sepa gestionar los diferentes estados emocionales que se van a dar a lo largo del partido», concluyó.