Aitor Sanz vivirá su segunda final de una promoción de ascenso a la máxima categoría. La anterior también la jugó con el Tenerife, en 2017, con el desenlace de la derrota en el duelo definitivo ante el Getafe. En su novena temporada en el club, y después de pasar por momentos de todo tipo, el capitán disfruta de ese camino formando parte de un grupo del que se siente «muy orgulloso» por la demostración diaria que hace de compromiso y de entrega. «No somos un equipo de superestrellas, sino un equipo con mayúsculas», destacó en los medios de comunicación de la entidad blanquiazul.

«Aquí no engañamos a nadie», afirmó el centrocampista, que sumó todos los minutos en el doble enfrentamiento con la Unión Deportiva de la semifinal del playoff. «No somos un equipo de superestrellas, sino un equipo con mayúsculas que se basa en el conjunto, en la cooperación, en el esfuerzo y en la humildad, que son valores que van intrínsecos al deporte y que me llenan de orgullo, porque el talento es innato, pero trabajar, pelear y dejarse la piel día a día por un equipo y por una camiseta, es para sentirse orgulloso, y yo lo estoy de mis compañeros», añadió.

Aitor confesó que soñaba con «jugar y ganar» partidos como el del pasado sábado en el estadio Gran Canaria, pero recordó que el Tenerife todavía no ha cruzado la meta que se había marcado. «Vamos a seguir luchando por nuestro objetivo, que no era ganar a la UD Las Palmas, que también, sino subir a Primera División; y vamos a pelear con la misma humidad y trabajo que nos han llevado hasta aquí, sin creernos mejores ni peores que nadie», advirtió el 16.

Sanz insistió en que «lo importante es el objetivo», pero añadió el matiz de «disfrutar del camino» que puede llevar al deseado ascenso. «Llevo muchos años en este club y hemos pasado momentos muy duros, hemos vivido temporadas en las que no íbamos ni para arriba ni para abajo, con un poco de hastío en los últimos partidos; así que tenemos que disfrutar de este camino, porque el fútbol va de emociones y tenemos que darle valor a lo que está pasando», opinó el madrileño.

Con once derbis a sus espaldas, Sanz se mostró «muy feliz» por el doble triunfo ante la Unión Deportiva, sobre todo por lo que representa para el tinerfeñismo. «Han creído mucho en nosotros y, por suerte, les hemos dado ese premio, pero también lo merece el equipo, porque es tremendamente trabajador», remarcó el mediocentro sin pasar por alto que el Tenerife siguió dando «pasitos» para superar los «momentos malos» que soportó durante la temporada, y ahora «está un poco más cerca» del objetivo del ascenso.

La felicidad de Mario

También compartió sus sensaciones el delantero Mario González, cuya felicidad en el Gran Canaria «fue inmensa» por la «maravilla» de ganar un derbi de tanta relevancia. «Poco más se puede decir», apuntó el burgalés sobre una eliminatoria «completa» y con un triunfo «merecido» del equipo tinerfeño.

Pero no él ni sus compañeros tienen suficiente. «El objetivo sigue siendo muy claro, y es el de subir a Primera», afirmó el futbolista cedido por el Sporting de Braga. «Ahora estamos más cerca que la semana pasada y vamos a ir a por ello», garantizó el autor de seis goles con la camiseta blanquiazul.

Mario admitió que dar el paso definitivo «va a ser difícil», pero llegó a la conclusión de que el «mismo nivel competitivo» que alcanzó el Tenerife en los dos clásicos le podrían servir para terminar con éxito la temporada.

Para ello considera fundamental el carácter competitivo de un grupo que le sorprende cada día. «Aunque no llegué al club en el comienzo de la temporada, sé que este es un equipo impresionante, porque aquí nadie se ahorra una carrera, ni se da un balón por perdido, y así es muy difícil no ganar», comentó un «satisfecho» Mario.

El atacante, titular en los dos encuentros ante la Unión Deportiva, reveló que el ambiente que se generó el pasado miércoles «fue realmente mágico» por la respuesta de la afición blanquiazul. «Lo que vivimos en Gran Canaria también fue espectacular. Parece que no, pero nos dan la vida, son uno más», manifestó Mario González.