El estadio Heliodoro Rodríguez López acogió este miércoles un acto conmemorativo del trigésimo quinto aniversario del cuarto ascenso del CD Tenerife a la Segunda División, fechado el 31 de mayo de 1987.

Una decena de futbolistas del plantel que certificó aquella conquista, al golear (5-1) en este mismo escenario al San Sebastián, fue recibida sobre el césped por el presidente del club, Miguel Concepción, y miembros de consejo de administración.

El mandatario blanquiazul hizo entrega de unas camisetas conmemorativas, con el nombre de los exfutbolistas y una inscripción alusiva al ascenso de 1987, cuando el CD Tenerife logró dar el salto de Segunda B a Segunda.

La cita contó con la asistencia de Celestino, Pedro Martín, Toño Hernández, Quique Medina, Luismi, Tata, Toño Reyes, David Amaral, Chalo y Luis, así como Juan Jesús Figueroa, utillero del primer equipo, quienes acudieron también a un almuerzo servido en el Hotel Escuela Santa Cruz.

Por diferentes circunstancias no fue posible contar con la presencia de Martín Marrero, entrenador del plantel, Aguirreoa, José Ramón, Isidro, Sirvent, Campello, Bernad, José Antonio, Juanito, Víctor, Kiko, Nando y Julio Suárez, así como el preparador físico, Andrés Mateos.

Antes del almuerzo, Concepción expresó la gratitud de la entidad a los protagonistas de aquella gesta por "la trascendencia que tuvo".

El presidente blanquiazul significó el interés del club "por seguir perpetuando en la memoria colectiva aquellos instantes más significativos en su centenaria trayectoria".

Los asistentes tuvieron un recuerdo especial para quien fue presidente de la entidad en aquella ocasión, Javier Pérez, igual que para los futbolistas Lope Acosta, Rommel Fernández y Salvador, el segundo entrenador, Justo Gilberto, y el masajista, Onésimo Díaz, todos ellos fallecidos.

La temporada 1986-1987 concluyó con la obtención del título de campeón del grupo único de Segunda División B, con 59 puntos, por delante de Lleida, Granada y Burgos, que también ascendieron de categoría.