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Un techo llamado Parkstadion

La visita a Gelsenkirchen (Alemania), el 22 de abril de 1997, tan histórica como cruel

Un techo llamado Parkstadion El Día

Se cumplen 25 años del último partido del Tenerife en una competición europea. Un 2-0 en el campo del Schalke le impidió jugar la final de la Copa de la UEFA

El martes 22 de abril de 1997, el Tenerife llegó a un nivel deportivo que jamás había alcanzado, y al que nunca ha vuelto, ni por asomo. Ese día disputó su último partido en una competición europea. Cerca de las diez de la noche, después de 90 minutos de juego y una prórroga, quedó eliminado en las semifinales de la Copa de la UEFA –similar a la Europa League– por el Schalke 04, campeón de esa edición tras imponerse en la final, a ida y vuelta, al Inter de Milán.

El Tenerife, que había vivido una primera experiencia continental de la mano de Jorge Valdano y Ángel Cappa, en la 1993/94, con recorrido hasta los octavos de final, ronda en la que fue superado por la Juventus, fue más lejos en la temporada 1996/97. El equipo entrenado por Jupp Heynckes y Ewald Lienen, fue dejando en el camino al Maccabi Tel Aviv, Lazio, Feyenoord y Brondby, y se situó a un paso de la eliminatoria definitiva. Ahí, el Schalke fue un obstáculo insuperable. Tras vencer por 1-0 en el Heliodoro con un gol de penalti de Felipe Miñambres (5’), el mérito de resistir con nueve futbolistas, por las expulsiones de Ojeda (54’) y Vivar Dorado (73’), y la suerte de que el rival no acertara desde los once metros (De Kock tuvo el suyo y en el 55’ y lo tiró fuera), el Tenerife se presentó en el Parkstadion de Gelsenkirchen con la ilusión de acceder a la final.

Un techo llamado Parkstadion J. Ruiz

Ese día, Heynckes tuvo las bajas de cuatro futbolistas por sanción. A la de Robaina, que arrastraba un arresto de la eliminatoria anterior, con el Brondby, se unieron las de Ojeda y Vivar, por la roja directa del primer duelo con el Schalke, y Juanele, en su caso por acumulación. Por el primero jugó el sueco Andersson, cuya participación en ese curso se había reducido a un cruce de la Copa del Rey con el Betis, al cuarto de hora final del encuentro de ida con el Schalke y a dos partidos de Liga posteriores ante el Deportivo y el Betis .

Heynckes completó la alineación con Motaung, Antonio Mata, Ballesteros, Alexis Suárez, Pablo Paz, Chano, Slavisa Jokanovic, Felipe Miñambres, Meho Kodro y Antonio Pinilla. Como suplentes actuaron Dani, Neuville y Aurelio Vidmar, mientras que el tinerfeño Domingo Hernández y César Gómez se quedaron sin minutos.

Las sanciones dejaron fuera de la convocatoria a Ojeda, Vivar Dorado, Toni Robaina y Juanele

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El reto iba a consistir en mantener la ventaja o incluso volver a vencer a un Schalke que llegaba con dudas por una racha de ocho jornadas sin ganar en la Bundesliga. Centrado en jugar una final europea por primera vez, el técnico Huub Stevens se decantó por un once formado por Lehmann, Olaf Thon, De Kock, Linke, Eigenrauch, Nemec, Müller, Anderbrügge, Büskens, Latal y Wilmots.

Desde que el árbitro húngaro Sandor Puhl indicó el inicio, un Tenerife extrañamente conservador le mantuvo el pulso, sin alardes, a un Schalke insistente en la puesta en práctica de un fútbol machacón, de centros al área en busca del dominio del juego por alto de sus delanteros. Así fue como al Tenerife se le empezó a escapar de las manos la posibilidad de optar al título. En su decimoquinto saque de esquina, el equipo alemán tuvo el premio de un 1-0 que igualaba la eliminatoria. Linke voló más que nadie y batió a Andersson, agitando un Parkstadion que puso de su parte para completar una remontada que se produjo en el tiempo de prórroga.

Un techo llamado Parkstadion J. Ruiz

Esta vez fue una falta lateral la que condenó a los tinerfeños. Thon puso el balón en el área y Wilmots anotó el 2-1. Faltaban 14 minutos para el 120, pero al equipo de Heynckes ya no le sirvió de nada sacar su perfil más ofensivo.

Linke forzó la prórroga y Wilmots sentenció para meter en la final al Schalke, que fue campeón

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Todavía en esa campaña, el Tenerife se aferró a la posibilidad de volver a clasificarse para la Copa de la UEFA, pero quedó noveno, a ocho puntos de ese objetivo. Fue la última temporada de Heynckes en el club. Dos cursos más tarde, el club cerró su década dorada en Primera. Bajó y solo pudo competir dos veces más en la categoría superior, en las Ligas 2001/02 y 2009/10, en ambos casos con el descenso como resultado al final.

Los tiempos europeos fueron quedando cada vez más lejos. Ya han pasado 25 años desde que el club tocó techo en el Parkstadion.

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