Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José León Jugador del CD Tenerife

"El estado anímico y la confianza del equipo siguen intactos"

José León, durante un entrenamiento con el CD Tenerife. CD Tenerife

Superado ya el ecuador de la temporada, ¿qué balance realiza José León?

El balance es muy positivo porque estar cuartos, a tan poca diferencia de puntos de un ascenso directo a Primera habla por sí solo de lo bien que se han hecho las cosas y lo bien que ha funcionado el equipo. Tanto de forma colectiva como individual. El cuerpo técnico ha sabido trabajar muy bien su idea, y nosotros ser eficientes para plasmarla en el campo y sacar buenos resultados, con grandes victorias en campos difíciles y haciéndonos fuertes en casa gracias al apoyo de la afición.

Pese al inicio positivo del equipo, no lo fue tanto para usted...

No, la verdad que no. Venía de una fascitis plantar bastante aguda con la que acabé la temporada pasada. Tuve mucho dolor, prácticamente iba cojo y tuve que infiltrarme porque nos jugábamos la vida en el Alcorcón. Eso hizo que, por mucho que me tratara y trabajara en ello durante todas las vacaciones, acabara pagando las consecuencias en pretemporada. De nuevo tuve muchos dolores, me perdí toda la fase de preparación y eso hizo que me costara arrancar de inicio. Lo importante es que pude recuperarme, pese a que a día de hoy sigo teniendo molestias, para aprovechar la oportunidad cuando me llegara, y creo que así fue. Mis sensaciones particulares son muy buenas.

Tanto que aprovechó esa oportunidad, ¿que ahora se le puede considerar indiscutible en el centro de la defensa?

No, no lo diría así. Es una palabra que no me gusta emplearla en el fútbol. Cada partido es una oportunidad para cualquiera y a la mínima que te descuides, el compañero que tienes al lado, por ilusión, ganas y trabajo, puede ocupar tu lugar. Ahora me siento contento y con mucha confianza, por lo que seguiré trabajando, cuidándome y disfrutando igual; no me puedo relajar.

El hecho de que Luis Miguel Ramis y usted coincidieran en el filial del Real Madrid, ¿hasta qué punto ayuda?

A mí me ayudó a la hora de cambiar de club y de asentarte en el equipo. Ya conocía su forma de trabajar y su estilo de juego, y en ese sentido me resultó un poco más fácil y me ayudó en todo lo demás.

Viéndolo en el campo da la sensación de que es un jugador tan silencioso como efectivo...

Bueno, no sé si silencioso. En nuestro estilo de juego los centrales tienen mucho protagonismo a la hora de sacar el balón, y creo que ese rol lo estoy haciendo bien. No soy de los que marque goles, sino que me dedico a un trabajo más a la sombra, tratando de mantener el equilibrio, ordenar a tus compañeros, fijar las marcas que se quedan descolgadas... Como dije antes, estoy con mucha confianza y además los compañeros también ayudan.

Después de 16 partidos ha cometido seis faltas y solo le han enseñado una tarjeta. ¿Es casualidad o causalidad?

Durante toda mi carrera siempre me ha ocurrido algo parecido. No soy un jugador al que le saquen muchas tarjetas. Por eso hablo de la importancia del orden y la concentración. Estar bien colocado es una premisa fundamental porque te ahorras muchos esfuerzos y situaciones al límite que pueden derivar en tarjeta. Y en una posición tan delicada como la de central, ver una amarilla te condiciona el partido. Es algo que trato de aprovechar gracias a ese rigor defensivo.

Teniendo en cuenta que todavía quedan casi 20 jornadas, ¿la palabra ascenso sigue siendo tabú?

Para hablar de ascenso hay que esperar mucho. Somos conscientes de nuestra posición en la tabla, pero en el vestuario se respira tranquilidad y tenemos los pies en el suelo. Por ahora toca hacer nuestro trabajo, disfrutar y mantener la ilusión que tenemos a diario; lo que tenga que venir a final de temporada, pues bienvenido sea. Sabemos que el que estamos siguiendo es el camino correcto, pero no pensamos más allá, solo en el siguiente partido, como en este caso el Oviedo. A por tres puntos más.

De todas formas, si le aseguraran ahora jugar la promoción, ¿lo firmaría?

Por querer e ilusión, sin duda. Y creo que cualquier miembro del equipo haría lo mismo. Somos conscientes del equipo que tenemos y de la buena primera vuelta que hemos hecho; y que si hacemos las cosas bien podemos estar ahí perfectamente. Pero también sabemos de lo competitiva e igualada que es esta liga. Ahora debemos tener la mente fría y los pies en el suelo; solo centrarnos en el siguiente partido.

Sin jugar a ser director deportivo en el mercado invernal, ¿qué es lo que debería hacer o mejorar este CD Tenerife para terminar de asentarse arriba e incluso dar un pasito más?

Con el equipo que tenemos ya nos da para aspirar a lograr grandes cosas. Eso siempre y cuando estemos todos al máximo y sigamos demostrando que queremos crecer cada día. Ya hemos comprobado en algunos encuentros que con una actuación normal no nos da, sino que tenemos que hacer algo distinto. Individualmente ya contamos con grandes jugadores y no pienso que necesitemos un refuerzo estrella, pero son el director deportivo y el entrenador los que deciden si hay que retocar algo.

Quizá el entorno sea demasiado exigente y sienta ya cierta preocupación tras perder el derbi y un flojo partido contra el Amorebieta... ¿Quedó algo tocado el equipo con la derrota frente a Las Palmas?

No, para nada. El estado anímico y la confianza del equipo siguen intactos. Es verdad que en estos dos partidos se cometieron errores y se pudieron hacer las cosas mejor; y ya está analizado, visto en vídeos y trabajamos a diario para corregir esos aspectos. Aunque mantenemos la misma ambición, ilusión y confianza; para nada nos ha dejado tocado. Sí sabíamos que el partido de Las Palmas era distinto y tenía mayor relevancia, obviamente que nos hubiera gustado ganarlo. Pero quedan muchos más partidos y lo que nos debe ocupar ahora es no cometer esos errores en ellos.

En esa semana del derbi que fue totalmente convulsa en el entorno, ¿logró el vestuario mantenerse impermeable a todo lo que sucedió alrededor?

Aislados por completo no pudimos estar, porque al final todo lo que se vivió nos acabó llegando. A nosotros nos interesaba que hubiera la mayor cantidad de público posible porque sabemos de la importancia de la afición. Pero no más allá de eso, porque nosotros siempre estuvimos concentrados en el partido y en lo que había que hacer. Todo lo demás era algo exterior y no influyó para nada.

Dos parones de competición en apenas tres semanas. Algo muy poco usual en Segunda. ¿Se agradece o hubieran preferido no dejar de competir?

Es verdad que antes de las vacaciones de Navidad, en Zaragoza, mostramos estar en una buena dinámica, y ojalá ahí hubiera podido continuar el calendario. Pero se paró, aunque nos sirvió para disfrutar de los familiares en las fiestas. Ahora, a la vuelta, nos ha podido costar un poquito más porque quizá hemos cometido algunos errores que se pueden evitar, pero las sensaciones son muy buenas y estamos deseando que llegue ya el partido contra el Oviedo.

El club pidió que esta semana se evitaran los viajes y se extremaran las precauciones para minimizar riesgos de contagio de covid. ¿Cómo se lleva, mentalmente, todo esto en el día a día?

Es un condicionante, pero para cualquiera, porque esta pandemia influye en la vida de todas las personas. Y claro que te preocupa porque está en juego no solo tu propia salud, sino la de toda la gente que tenemos en casa. En este sentido el equipo ha sido muy responsable y apenas ha habido contagios en comparación con otras conjuntos, al margen de que el club está haciendo las cosas muy bien. Nos trasmite la mayor tranquilidad posible para que nos centremos en entrenar y jugar. Aunque en estos días de descanso sí que hay que extremar las precauciones porque dependemos más de cada uno.

Compartir el artículo

stats