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El derbi con efecto inverso

El Tenerife sumó siete puntos más que Las Palmas en los once partidos posteriores al clásico de la primera vuelta que se resolvió con el triunfo de los amarillos por 2-1

Los amarillos Jonathan Viera y Mfulu y los blanquiazules Aitor Sanz, Míchel Herrero y Rubén Díez, en el derbi de la primera vuelta. Andrés Cruz

La derrota del equipo de Ramis en el estadio de Gran Canaria, el 16 de octubre, apenas modificó su rumbo. Tras caer a continuación ante el Eibar, los blanquiazules retomaron su regular marcha en la competición para afianzarse como un serio candidato a luchar por el ascenso. En ese mismo trayecto, la Unión Deportiva encajó cinco derrotas.

Cuando Álvaro Lemos batió a Soriano en el minuto 92 del partido de la décima jornada de Liga entre la UD Las Palmas y el Tenerife, dejando sentenciado el derbi de la primera vuelta, de repente cayó sobre los blanquiazules el peso de esa ley no escrita del fútbol que alerta de que estos resultados alteran las dinámicas. En los días previos a un duelo de esta trascendencia se recuerda con frecuencia eso de que lo que ocurre en un clásico suele marcar las tendencias de los equipos. De hecho, ha ocurrido muchas veces. No siempre.

Las Palmas y Tenerife se midieron el 16 de octubre en una situación poco habitual dentro de su convivencia de 20 temporadas en Segunda División. Estaban los dos en puestos de promoción de ascenso. Los de Luis Miguel Ramis eran cuartos y le sacaban tres puntos a los de Pepe Mel, que cerraban el sexteto de cabeza. Y el desenlace el derbi (2-1) no solo estableció un empate a puntos en la clasificación, sino que puso un escalón por delante al conjunto grancanario.

Doce jornadas más tarde volverán a cruzar sus caminos, esta vez en el Heliodoro Rodríguez López, con una diferencia en la tabla mayor de la que seguramente se llegó a intuir aquella tarde; una diferencia favorable a los tinerfeños. Y es que en el tramo posterior al clásico de la primera vuelta, los blanquiazules sumaron 7 puntos más que una Unión Deportiva que iniciará el domingo la segunda vuelta del calendario fuera del área de playoff, en la séptima posición.

La clasificación parcial de estos once encuentros mantiene al Tenerife como un candidato a competir por el ascenso, con 21 puntos sumados gracias a seis victorias y tres empates, por solo dos derrotas –la primera, ante el Eibar, justo tras caer en el estadio de Gran Canaria–. En cambio, Las Palmas aparece como un conjunto de media tabla. Si antes del derbi había sido derrotado solo una vez, después de ese duelo de rivalidad regional se quedó sin sumar en cinco encuentros. Entre otras cosas, se convirtió en uno de los equipos más goleados, con 15 tantos en contra en esos once partidos, registro que contrasta con los seis que encajó la escuadra de Ramis.

En las trayectorias postderbi hay detalles a tener en cuenta. Uno de ellos es el factor campo. El Tenerife jugó seis partidos en el Heliodoro Rodríguez López y la Unión Deportiva uno menos en el recinto de Siete Palmas. Como anfitriones, los blanquiazules tropezaron ante el Eibar (0-1) y cedieron un empate en la visita del Lugo. De resto, un pleno a costa del Burgos, Girona, Alcorcón y Real Sociedad B. Por su parte, Las Palmas solo falló ante el Zaragoza y el Eibar, de manera que se quedó con 9 de los 15 puntos que disputó en casa.

En cancha contraria, el Tenerife también dio continuidad a su perfil competitivo. No puntuó en La Rosaleda, pero sí lo hizo en Butarque, Can Misses, Cartagonova y La Romareda, añadiendo un botín de 8 puntos siendo visitante.

El saldo amarillo en sus viajes fue inferior, con un intento más: 5 puntos de 18. La Unión Deportiva pasó de la fiesta del 2-1 al Tenerife a un decepcionante 2-0 en Lugo. A continuación cumplió en Anoeta y sumó en el respetado Carlos Tartiere. Pero no alargó esa racha ni en Málaga ni en Leganés, y despidió 2021 como visitante empatando en el campo del Amorebieta.

La sensación que queda en cada caso es opuesta. No solo por el rumbo descrito, sino por la forma de dar carpetazo a la primera vuelta. El Tenerife le puso el sello a su candidatura a pelear por el ascenso ganando con autoridad en Zaragoza (0-2). Entretanto, Las Palmas cerró el año viejo con la amargura de perder ante el Eibar (0-1).

Ahora regresa el derbi para, quién sabe, manipular las dinámicas y darle sentido a esa leyenda futbolera que asegura que estos resultados pasan factura. O no.

El rastro de los goleadores

Después del derbi en el que fueron protagonistas los locales Viera y Lemos y el visitante Elady, por ser los autores de los goles, en el Tenerife marcaron ocho jugadores diferentes. Los que más aportaron fueron Elady y Gallego, con cuatro tantos cada uno. También anotaron Mollejo (2), Shashoua, Bermejo, Mellot, Apeh y Míchel (1). Por el lado de la UD Las Palmas, el número de goleadores fue de siete, con Benito como el más acertado (4), seguido de Jesé (3), Viera (2), Loiodice, Eric, Kirian y Moleiro (1).

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