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Derbi

Un especialista llamado Aitor

El capitán sitúa una de las claves en la capacidad que tengan los tinerfeños en «quitarle el balón» a los jugadores amarillos

Aitor Sanz, entre Javi Castellano y Vicente Gómez, en el derbi del 28 de septiembre de 2014 en el Heliodoro. E. D.

Además de haber jugado siete derbis, el centrocampista se ha enfrentado en seis ocasiones más a la UD Las Palmas, primero con el San Sebastián de los Reyes, en Segunda B, y luego con el Real Unión. Es el blanquiazul que mejor conoce a este adversario.

No es el que más derbis ha jugado dentro de la plantilla del Tenerife –es el segundo, con siete–, pero sí el que más veces se ha enfrentado a la UD Las Palmas. Si hay un especialista en tener como adversario al equipo grancanario, es Aitor Sanz. Al principio con el uniforme del San Sebastián de los Reyes, en el ámbito de la Segunda División B, luego defendiendo los intereses del Real Unión y a continuación, en su actual etapa profesional, viviendo estos duelos de una manera más intensa por formar parte del equipo blanquiazul, el centrocampista ya se ha cruzado en el camino de la escuadra amarilla en trece ocasiones. «La experiencia es un grado, sobre todo en este tipo de situaciones», admitió ayer, no por las numerosas coincidencias con la Unión Deportiva, sino por su recorrido en los clásicos.

Aitor jugó por primera vez en el estadio de Gran Canaria a las puertas de la Navidad de 2004, con 20 años de edad y en su segunda campaña seguida con el Sanse en Segunda B. Le tocó visitar al grande de la competición, a una Unión Deportiva obligada a volver a la categoría superior –tardó un curso más–. Al final no hubo sorpresa y se impusieron los locales por 2-0.

El equipo de Aitor se vengó en el encuentro de la segunda vuelta (2-1) y repitió ese resultado en el tramo inicial de la Liga posterior. Tras otra derrota en Siete Palmas (2-1) con el conjunto madrileño, en febrero de 2006, Sanz tuvo que esperar a la temporada 2009/10 para reencontrarse con Las Palmas, esta vez como futbolista del Real Unión y ya en Segunda: el balance, empate en Irún (0-0) y victoria amarilla en la Isla (2-1).

Tres campañas más tarde, los encuentros con la Unión Deportiva entraron en otra dimensión para Aitor, pues disputó siete con el aliciente de formar parte del Tenerife. Pasado mañana llegará al octavo, cifra que habría sido más alta si no se hubiera perdido el segundo de la campaña 2014/2015 por una sanción y los de la 2018/19 a causa de la larga lesión que sufrió.

Como blanquiazul, debutó en el 3-0 de diciembre de 2013, en el derbi de los dos goles de Ayoze Pérez y uno de Ricardo, de penalti.

Un año más tarde pudo disfrutar desde el césped de su segundo y, de momento, último triunfo en un derbi: 2-1 en el Heliodoro Rodríguez López con un autogol de Araujo y otro de Cristo Martín. De resto, tres empates y las derrotas por 1-0 de 2014 –tanto de Vicente en el último minuto– y 2020 –1-0, en propia meta de Adrián Ortolá–.

A tan poco tiempo de la nueva visita al estadio de Gran Canaria, Aitor imagina un encuentro «igualado» que, en teoría, se resolverá por «pequeños detalles». El Tenerife contará con la ventaja de su fortaleza defensiva, de ser un equipo al que no le «gusta» que le generen ocasiones de gol, pero también de ser un rival que no renuncia a tener el balón para crear peligro. «Las Palmas maneja muy bien las transiciones y tiene futbolistas de mucha calidad del centro del campo en adelante, así que si no le quitamos el balón, vamos a sufrir», advirtió ayer señalando la conveniencia de que el Tenerife lleve el partido a su «terreno» y cuente con la «pizca de fortuna» que hace falta para poder ganar.

Si bien sostiene que «el de casa tiene un poco más de ventaja», recordó que «puede pasar de todo».

«Como si marca Soriano con el culo»

En el que será, si participa–parte como titular fijo–, su octavo clásico del fútbol canario, Aitor Sanz espera vivir su primer triunfo en territorio grancanario. Y le da igual quién sea el jugador que vuelva a Tenerife siendo el héroe. El centrocampista firmaría un 0-1, dejando abierta la autoría de ese único tanto. «Si ganamos por 0-1 y marca Juan Soriano con el culo, me vale», afirmó sonriente. «No necesito ser yo el que anote el gol, lo que quiero es que el Tenerife y que nos traigamos los tres puntos para darle una alegría a nuestra gente, que lo merece», dijo ayer en rueda de prensa. En sus trece enfrentamientos con la UD Las Palmas, Aitor no llegó a marcar. Su última diana en Liga se produjo el 24 de junio de 2020 en un triunfo del Tenerife ante el Mirandés por 4-1. Ver portería no es su principal cometido, pero nunca se sabe.

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