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Una muralla para poder crecer

En sus últimas 28 comparecencias ligueras el Tenerife es el equipo de todo el fútbol profesional español que menos goles –17– ha encajado, lo que suponen 0,6 por partido

Juan Soriano atrapa un balón en el partido del sábado.

Juan Soriano atrapa un balón en el partido del sábado. C. W. L.

Cuando Ramis llegó al banquillo del CD Tenerife su declaración de intenciones fue la de agarrarse a la solidez defensiva para poder salir de aquel atolladero. Tres derrotas un empate y ocho goles encajados en los cinco primeros partidos contradijeron su discurso. A partir de ese momento, sin embargo, todo ha variado de manera diametral.

Que Juan Soriano lleve más de tres encuentros sin recoger ni una sola vez el balón de dentro de su portería no es casualidad en este CD Tenerife. Es, más bien, el mejor ejemplo de un dogma esencial dentro del juego promulgado por Luis Miguel Ramis. Solidez defensiva como origen de un fútbol en el que no encajar es fundamental. Y entre lo que ha tratado de implantar sobre el papel el técnico tarraconense y lo que están llevando a la práctica sus jugadores, hacerle gol al cuadro blanquiazul se ha convertido casi en una odisea para sus rivales. Tanto, que sus números más recientes apenas tienen parangón en el fútbol profesional español.

Giro de 180 grados

La puesta en escena de Ramis en el banquillo del representativo no fue del todo halagüeña. Ni por resultados (cuatro puntos en Liga de sus 15 primeros), ni por fortaleza atrás, con ocho goles encajados en cinco encuentros. Pero después del extraño 4-2 recibido en Oviedo el CD Tenerife dio un giro de 180 grados en lo que a prestaciones defensivas se refiere. Lo hizo en el epílogo de la primera vuelta y en casi toda la segunda: 16 en 24 partidos. Y lo viene repitiendo en este arranque de la 21/22: un solo tanto recibo tras cuatro duelos

17 goles en nueve meses

En sus últimas 28 comparecencias ligueras, al CD Tenerife le han hecho únicamente 17 goles, o lo que es lo mismo, 0,607 por duelo. Cifras no solo sobresalientes, sino casi imposibles de encontrar entre los otros 37 clubes españoles que han militado el ejercicio pasado y el actual en el fútbol profesional. Solo iguala dichos guarismos el Sporting de Gijón, que también ha recibido 17 goles (15+2) en sus 28 duelos más recientes de liga. Ni el Real Madrid (19 tantos), ni el Espanyol con su ascenso (21) mejoran estos números.

Tres rachas de tres partidos

Sin haber encajado precisamente frente al Sporting, el Oviedo y este pasado sábado la Ponferradina, la actual es la tercera ocasión en la que Ramis logra esta serie positiva. Lo hizo en el inicio de su evidencia de solidez (2-0 al Girona, 0-1 al Castellón y 3-0 al Cartagena), y lo volvió a repetir un par de meses después ante algunos adversarios idénticos: Sporting (1-0), Cartagena (0-0) y Mirandés (0-0).

Límite a sus rivales

Pero donde realmente marca diferencias el CD Tenerife dentro de este apartado es en el límite que se pone. Y es que en estos citados 28 encuentros solo en dos ocasiones su rival le hizo más de un gol. Y nunca más de dos. Lo logró el Lugo a finales de enero (2-0) y también el Oviedo (2-2), pero en este caso ya en la última jornada y sin nada en juego para ninguno de los dos equipos.

Discreto en ataque

Una fiabilidad cerca de su propia portería que sirve, eso sí, para equilibrar la sequía goleadora de los tinerfeñistas, que solo han sido capaces de convertir en este citado tramo 27 tantos: 0,96 por duelo. Dos guarismos raquíticos traducidos en 11 victorias, 10 empates y siete derrotas que le han servido al CD Tenerife para, meses atrás, salvar la categoría con cierta holgura; y ahora para empezar a generar ilusión en la grada. La muralla de Ramis no es, quizá, el método más preciosista para reconquistar al aficionado birria. Pero por ahora sí es la alternativa más efectiva posible.

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