El 14 de diciembre de 2019, Borja Lasso jugó por última vez. A los 7 minutos de un partido de Liga ante el Alcorcón, se vio obligado a salir del césped del Rodríguez López. Lo hizo con la fractura distal del peroné izquierdo después de sufrir la dura entrada de un jugador llamado Myakushko. Han pasado 19 meses de aquella desafortunada tarde y no es que el sevillano no se sienta en condiciones de volver a competir pronto; es que ni siquiera se ve para participar en los primeros entrenamientos de la pretemporada del CD Tenerife.

El director deportivo del club, Juan Carlos Cordero, aportó este jueves algo de información sobre la preocupante situación del mediapunta. Confirmó lo que se intuía a raíz de la ausencia de Borja en la vuelta al trabajo del equipo tras las vacaciones de verano. «Su recuperación no ha ido por los cauces que esperábamos», indicó sobre un futbolista que ha pasado por diversas fases en el último año y medio. La más halagüeña presentó un escenario favorable para que, al menos, pudiera empezar la pretemporada con normalidad. De hecho, su entrenador, Luis Miguel Ramis, llegó a admitir que no descartaba darle algunos minutos en la recta final de la pasada competición. «No sé si podrá jugar, pero si él quiere, a mí me gustaría; psicológicamente le podría venir bien».

Finalmente no llegó a reaparecer en la Liga, pero terminó el curso con la esperanza de que la pausa estival iba a permitirle empezar de cero. Así, Lasso aprovechó el tiempo que pasó en su Sevilla natal para seguir recibiendo tratamiento de fisioterapia. En cambio, las sensaciones no han sido positivas. «Este es un golpe inesperado», reconoció Cordero hablando de un futbolista que «no se encuentra bien» y que se ha puesto en contacto con el club para pedir la segunda opinión de un especialista. «Quiere que lo evalúen nuevos médicos en la Península. Nos ha pedido un poco de tiempo para ver qué quiere hacer y si mejora».

Dadas las circunstancias, se limitó a transmitir las noticias que le ha ido dando el jugador. «Me ha dicho que esa pierna, ese tobillo, esa tibia, no evolucionan tal como pensábamos, a pesar de la ilusión que tenía al final de la temporada pasada. Después de un mes y pico tratándose con un fisioterapeuta en Sevilla, no ha avanzado; esa es la realidad», añadió Cordero mostrándose comprensivo con los tiempos. «Vamos a esperar una o dos semanas para que vuelva a comunicarse con el club, para saber qué se determina, qué acuerdo hay, cómo se encuentra él, para ver si quiere volver a probarse...».

Son muchas incógnitas ante las que el Tenerife ha tomado el camino de «dar facilidades y hacer lo que el futbolista ha solicitado, tanto a nivel local como fuera».

Repercusión en el mercado

El director deportivo ya se había puesto en la peor situación, la de no poder contar con Lasso en la pretemporada que comenzó la semana pasada. «Después del tiempo que ha estado parado, de lo que me ha transmitido y de lo que he podido ver in situ, podía pensar que había dudas», apuntó Cordero sin ocultar que ha tratado de anticipar alguna solución acudiendo al mercado de fichajes. Por lo pronto, dos de los refuerzos pueden adaptarse a la demarcación de mediapunta: Álex Corredera y Elady Zorrilla. «Por tanto, estábamos planeando un poco a expensas de la evolución de Borja», aclaró dejando abierta la puerta a la llegada de algún fichaje más de las características del ocho sevillano, cuyo contrato con el Tenerife quedó renovado el pasado 1 de febrero hasta el 30 de junio de 2021.

Dos ofertas por Nahuel

Tras la presentación del portero Juan Soriano y del central José León, Cordero repasó la actuación del club y las previsiones en la ventana de fichajes de verano. Ante todo, advirtió de que las bajas de futbolistas con salarios altos y que no cuentan para Luis Miguel Ramis serán cruciales para tener éxito en las operaciones con otros jugadores pretendidos. «Las entradas dependerán de las salidas de futbolistas con contratos altos», afirmó colocando la clave en el control financiero que establece LaLiga. «El club no puede aguantar a los que no se van y traer nuevas incorporaciones, eso debemos tenerlo bastante claro», agregó para remarcar la postura del Tenerife respecto a blanquiazules como Nahuel Leiva, Joselu o Alberto.

De los tres, el que más cerca podría estar de cambiar de equipo es Nahuel, futbolista que completó la campaña pasada cedido en el Oviedo. A las oficinas del Heliodoro ya han llegado dos propuestas por el hispano-argentino, pero no fueron aceptadas. «Se desecharon por ser insuficientes», anunció Cordero. «Esperaremos a que el club piense que son ofertas idóneas para que Nahuel pueda salir o se incorporará a la plantilla, porque es propiedad del Tenerife».

El gol como objetivo

Dando «pasos cortitos pero seguros». Así se ha movido Cordero por un mercado «durísimo» y que reservará para el final algunas de las operaciones más esperadas, como las que definirán la nómina de goleadores del Tenerife. «Ahí estamos abiertos a todo, a jóvenes de filiales, a jugadores libres, que siempre es más difícil, a cesiones procedentes de equipos grandes de España o de fuera que no puedan pagar los salarios y nosotros asumamos una parte...». El dirigente sabe que tendrá que ser paciente y que parte con el inconveniente de no trabajar para un «primer espada» dentro de la categoría en el apartado económico. «Después de los clubes que han bajado de Primera y de dos o tres punteros que hay, tenemos que estar nosotros, preparados y atentos», comentó. Cordero adelantó trabajo con los cinco primeros fichajes, que «ya estaban avanzados y que son propiedad del club», y va construyendo «un equipo fuerte y reconocible por encima de los nombres».

No prevé «un buen final» con Alonso

Los indicios sobre el estado de Javi Alonso van siendo cada vez más preocupantes. El centrocampista terminó antes de tiempo la práctica matinal del pasado lunes por una lesión en la rodilla derecha cuyo alcance no ha quedado definido por los médicos, ya que necesitan que pasen unos días para que disminuya la inflamación de la articulación. «Ha sido la noticia triste de la semana», reconoció Cordero lamentando el percance de Javi tras realizar un desafortunado movimiento sobre el césped en la citada sesión. «Se le giró la rodilla y las pruebas que le hicieron no auguran un buen final, pero hay que esperar a que baje la inflamación para que lo vea el traumatólogo la próxima semana. Así sabremos el alcance real de la lesión», detalló el dirigente, que esperará a ese momento para decidir si amplía o no la búsqueda de refuerzos para el centro del campo. «Tiene que venir algún jugador más independientemente de la situación de Javi Alonso».