Ahora que la Ciudad Deportiva Javier Pérez da frutos puede que falte alguien decidido que, al frente del primer equipo, sepa darle salida a tanto talento joven.

Félix Alonso es el trigésimo cuarto canterano que debuta en la última década en el primer equipo del CD Tenerife, aunque esta lista podría engordar con otros como Dani Hernández, Meji o Édgar Méndez, que también se estrenaron pero después de otras etapas profesionales anteriores. Sin embargo, muchas de estas jóvenes promesas se quedaron en su momento por el camino. La Segunda B o la Tercera División fue el destino de buena parte de ellos. ¿Por qué?

Se suele culpar a la filosofía de club, algo que en el caso de la entidad blanquiazul se congela cuando los canteranos llegan al Tenerife B. El fútbol base tiene una adecuada financiación, las posibilidades de trabajo no han parado de mejorar, pero la cadena se corta en el momento decisivo. Ni la dirección deportiva ni el entrenador del primer equipo, sea quien sea, han dado el paso de contar decididamente con los chicos. Puede que porque las posibilidades económicas han permitido recurrir al mercado exterior, aparentemente más fiable cuando hay prisa.

Pero la realidad es que, desde Álvaro Cervera, nadie mira hacia Los Baldíos-Geneto con ánimo de encontrar soluciones. El ahora entrenador del Cádiz hizo debutar a once canteranos. Algunos tuvieron un peso inmediato en los planes del primer equipo, como fue el caso de Ayoze Pérez, Alberto Jiménez o Yeray González. Otros aguardaron su oportunidad, como Roberto Gutiérrez, Nano o Cristo González. Pero la gran mayoría acabó teniendo recorrido en el fútbol profesional, quizás fruto de la confianza depositada en ellos en esos primeros momentos.

A Cervera se le puede incluso atribuir parte de la paternidad futbolística de Bruno González, quien debutó testimonialmente a las órdenes de David Amaral, pero que no volvió a vestir la blanquiazul hasta que el ecuatoguineano le dio 73 partidos entre Segunda B y Segunda A en las temporadas 12/13 y 13/14.

Con los estrenos que se produjeron en la etapa Cervera, el Tenerife ingresó en traspasos más de 8 millones de euros con Ayoze Pérez (2), Nano (3,2), Cristo González (0,8) y Jorge Sáenz (2,1).

Además, la experiencia posterior de los 11 debutantes a sus órdenes resultó tan satisfactorio que alcanzaron los 959 partidos en el fútbol profesional, muy lejos de los 244 del siguiente entrenador en la presente década (Raúl Agné), al que benefició sobremanera la reacción de Jairo Izquierdo (147) en los últimos años.

La escasa presencia de jugadores de la casa en la presente temporada alimenta el debate. Con Luis Miguel Ramis a los mandos se produjeron dos debuts testimoniales (Dylan y Félix). Solo tres jugadores nacidos en Tenerife, los que se estrenaban y Suso Santana, jugaron durante el curso. Aún así, los minutos para jugadores canarios crecieron desde los 5.339 de la temporada 19/20 hasta los 7.097 en la actual, seguramente beneficiada esta por la titularidad de Dani Hernández en la portería y la eclosión final de Javi Alonso. Baste un detalle: en Las Palmas jugaron cuatro nacidos en Tenerife.

El «sueño cumplido» de Félix

Félix Alonso, canterano del CD Tenerife, estaba «muy contento» el pasado domingo después de «poder cumplir un sueño, el de debutar en el equipo de mi isla». El centrocampista tinerfeño, que había estado en muchas convocatorias con anterioridad, fue requerido por Luis Miguel Ramis en los últimos minutos y recibió la recompensa a tanto trabajo. «El grupo es fantástico, da gusto poder aprender de estos profesionales», comentaba en los medios oficiales antes de agradecer «a familia, amigos y entrenadores que me han guiado por el camino», especialmente se refirió a Mazinho y a Ramis por la oportunidad.