Números y sensaciones van de la mano. El balance del Tenerife fuera de casa es desolador. Solo hay tres peores en puntuación, pero ninguno con tan poca capacidad goleadora. Con Ramis tampoco cambió la tendencia: un gol en las últimas siete salidas.

Es difícil encontrar sustancia en los números cuando hay una aportación futbolística tan pobre. El Tenerife, que solo ha sumado 8 puntos en las últimas 9 jornadas, presenta su segundo peor balance como visitante en años. Con el cambio de entrenador el equipo recondujo su trayectoria y mejoró en la tabla, pero a base de hacerse fuerte en el Heliodoro, porque la precariedad de sus actuaciones y de sus marcadores como visitante ha crecido. Ahora, los de Ramis son los terceros que menos puntos han sumadofuera (14), por 13 de Zaragoza y Castellón, y 11 del Lugo.

Lejos de recurrir al tópico de que se trata de un déficit histórico, hay una causa elocuente: la falta de gol. El equipo blanquiazul es el peor de la categoría en goles marcados como visitante: 9 en 19 partidos. Nadie mete menos, seguramente porque nadie remata menos a portería. Ramis no profundiza mucho en el asunto, pero desde luego le quita hierro a la que en otro tiempo fue algo más que una excusa: los viajes. Conviene recordar que el proyecto de Heynckes se frustró por la discrepancia de fondo con el club en este asunto. Ahora todos los equipos viajan cómodamente (consecuencias del Covid), y nadie tiene ventaja en ese sentido. «Los viajes no son ninguna excusa para no lograr puntos fuera de casa. Este año los vuelos son fantásticos y muy cómodos porque vamos en chárter y llegamos prácticamente a la ciudad donde se juega el partidos. Cuando dirigí al Almería y al Albacete ya le echabas más horas en el autobús si te desplazabas por carretera que las que hacemos con el Tenerife en un avión. Los viajes no son un factor que decante un mejor o peor resultado», dijo Ramis.

Pero la tendencia se ha acentuado y los números lo reflejan: el equipo no gana a domicilio desde febrero, en Vallecas (0-1). Ha tenido siete opciones de hacerlo y lejos de superar la carencia, a ido a peor, de manera que solo ha sido capaz de anotar un gol en estas últimas siete salidas. Lo hizo Ramón Folch en Málaga. Los siguientes 371 minutos han sido de absoluta sequía.

Solo hay un antecedente similar en los últimos años. Fue hace dos temporadas, y entonces el Tenerife logró dos victorias fuera de casa en el tramo final. Una providencial en Majadahonda y la otra, ¡sin jugar! En Reus. Pero aquel 2019, en los 7 últimos partidos hizo 8 goles, uno menos que ahora en toda la temporada. De resto, no recuerda una campaña tan pobre como visitante, en la que se ha quedado a cero en 12 de sus 19 visitas. Un gol de Zarfino en Gijón, otro de Padilla en Fuenlabrada, los de Shashoua y Fran Sol en Albacete, el de Pomares en Castellón y los citados de Sol (Vallecas) y Folch (Málaga), entre los útiles, porque los otros dos, de Bermejo y Carlos Ruiz, en Oviedo, no sirvieron para puntuar. Quedan dos salidas, para no entrar en la historia.