El CD Tenerife tiene cuatro puntos más (44) que la temporada pasada (40) después de disputar 33 de los 42 partidos de la Liga Smartbank y, sin embargo, está más lejos de la sexta plaza y de la zona de descenso que entonces. Toda una paradoja que tiene que ver con la mayor competitividad de los ‘grandes’ y la debilidad de los de abajo.

Cada temporada es un melón sin abrir en la categoría de plata del fútbol español y, en esta ocasión, ha salido un Campeonato muy desigual. Los fuertes son más fuertes y los débiles, mucho más débiles.

Grandes más grandes.

Así, en las actuales circunstancias se podría decir que los ricos ganan. Los tres recién descendidos, con ayudas notables por descenso, se han situado en las cuatro primeras posiciones de la clasificación. El Espanyol, actual líder con 10 puntos de ventaja sobre el tercero, cuenta con 45,3 millones (más que Huesca, Elche, Levante, Cádiz, Alavés y Eibar). De ellos, aproximadamente 30 los aporta el fondo solidario de LaLiga por bajar de categoría.

El Mallorca, segundo en la tabla y cuarto tope salarial de Segunda (19 millones), recibió hasta 13 de ayuda por el descenso. El Leganés, tercero por gasto y cuarto en la clasificación, partió con 26,7 millones de euros de límite, de los que 15 los aportaba LaLiga. Solo la UD Almería, con las inyecciones del jeque y el traspaso de Darwin Núñez al Benfica, alcanzó los 27,5 millones de gasto deportivo. Es la segunda cifra más alta de la Liga Smartbank.

Más puntos por arriba.

Esta desigualdad ha marcado la temporada. Sporting de Gijón y Rayo Vallecano, quinto y sexto clasificado, solo miran desde la lejanía a estos cuatro gigantes. La distancia de puntos es abismal con el resto. Los dos primeros, con 70 y 68 puntos, tienen nueve y diez puntos más que Cádiz y Zaragoza, que ocupaban esas plazas a la misma altura del pasado curso. El sexto clasificado tiene seis puntos más que entonces.

Menos puntos por abajo.

Pero por abajo pasa algo parecido. Si bien los dos últimos están en situaciones similares (el colista también tenía 29 puntos por ejemplo), el tercer y cuarto equipo por la cola tenían dos y cuatro puntos más que en la actualidad. La distancia con el decimocuarto, por buscar aguas más tranquilas, estaba entonces en 3 puntos y ahora en 6. Todo está más lejos, tanto la posibilidad de salir de la media tabla y aspirar al playoff como la opción de meterse en problemas clasificatorios y ver en peligro la permanencia.

Una racha para soñar.

Así está el Tenerife, al que solo una racha extraordinaria le permitiría soñar con alcanzar al Rayo y una excepcionalmente negativa le metería el miedo en el cuerpo con el pozo de la Segunda División B como telón de fondo. Todo se vería de forma distinta si logra encadenar tres o cuatro victoris consecutivas, algo que ya esbozó como teoría Ramis en la previa del viaje a Logroño. Las visitas a Cartagena y Miranda, así como el duelo ante el Castellón en el Heliodoro deberían definir las opciones reales de los blanquiazules. Las cuentas, en ese sentido, están hechas.

El ‘playoff’, en 66 puntos.

Con las cifras actuales, y comparando temporadas desde la instauración del playoff en la 10/11, la proyección de puntos necesarios para aspirar a la sexta posición llevaría a los 66 puntos. Con esa cifra la presencia en las eliminatorias por el ascenso debería estar garantizada. El Tenerife necesitaría, por tanto, sumar 22 de los 27 puntos que le quedan en juego para lograrlo. Eso, o que la tendencia se abarate en las próximas jornadas con una crisis de resultados del Rayo Vallecano.

No descender, 47 puntos.

En cuanto al descenso, todo parece indicar que la salvación será menos costosa en el presente curso. Si en la 19/20 el Deportivo acabó descendiendo con 51 puntos, en la actual puede que algún equipo obtenga la permanencia con 47. A los de Ramis les bastarían tres puntos más para certificar, según esta previsión, su continuidad en el fútbol profesional.

Una meta más viable.

El objetivo real del Tenerife pasaría, en las actuales circunstancias, por la séptima posición. La ocupa, en estos momentos, el Girona con 49 puntos. De ganar el partido que tiene pendiente la escuadra blanquiazul contra el Mirandés, la distancia real se reduciría de 5 a 2 puntos. Y todavía debe visitar Montilivi. Otra cosa es que sea atractivo deportivamente.

El puesto importa porque da dinero

Uno de los alicientes de este final de temporada para el CD Tenerife pasaría por ocupar la plaza que le corresponde por tope salarial o hasta mejorarla. Pero además, de la posición depende el 15% de los ingresos por derecho de televisión. Según las cantidades ingresadas en el curso anterior, la estimación andará por los 189,5 millones. De ellos, se repartiría por puestos alrededor de 18,4. Al séptimo clasificado le correspondería casi un millón de euros (0,96). Mientras, al duodécimo (posición actual del equipo insular) el premio se le quedaría en 0,5. En esas cifras puede estar la llegada de uno o dos fichajes claves en el siempre competido mercado veraniego de la Liga Smartbank. Lo saben Juan Carlos Córdero y Luis Miguel Ramis, que intentarán mantener la tensión competitiva hasta el ocaso de la temporada 20/21.