Luis Miguel Ramis, entrenador del CD Tenerife, reconoció en su comparecencia telemática ante los medios que “siempre hay un componente extra durante la semana por las intensidades altas, la motivación o la ilusión que genera en la afición”, por lo que el partido “es algo diferente a otras jornadas”. Siguen siendo tres puntos, pero se presenta “una oportunidad única para brindarle una alegría” a la afición de las que recordará durante meses.

“Son tres puntos más si haces un análisis frío, pero en caliente sabes que es un impulso muy importante. Sacar adelante un derbi es un empujón anímico, de confianza y por los puntos”, concedió. A sus jugadores los ve “concentrados y con ganas, con muchísima ambición, deseando que llegue el domingo”. Y él se siente feliz de entrenar al Tenerife en un clásico, aunque elegiría ser futbolista porque es “maravilloso” vivirlo sobre el césped. “Ahí dentro tienes recompensa al esfuerzo y se disfruta. A mí me toca estar más frío, más calculador, sabiendo valorar lo que requiere el partido y midiendo los impulsos”, alegó.

El entrenador del Tenerife rehusó admitir que está ante el partido más importante desde que está en el cargo, pero porque espera “tener otros más importantes por el objetivo de clasificación”. Asimismo, descartó que sea peor para su equipo que el derbi se juegue a puerta cerrada. “Nos perjudica a los dos. Si le preguntáramos a los aficionados, todos dirían que sí a entrar. Aunque la UD juegue fuera. Es una fiesta del fútbol canario, no creo que decante el partido”, expuso deseando que “la gente disfrute” del derbi.

En cuanto al planteamiento del choque, descartó sorpresas en el once inicial. “Ellos tampoco lo tienen claro en algunas posiciones porque quiero que mantengan la tensión. Elegiremos a los que se ajustan mejor a lo que necesita el partido”, indicó antes de advertir que es algo “analizado, trabajado y entendido” por parte de los jugadores. “Queda plasmarlo en el campo”. En cuanto a Las Palmas, la describió como “un rival muy potente, en campo contrario muy creativo, de mucha verticalidad y desequilibrio”.

Ni una concesión por las dos recientes derrotas de los amarillos en Liga: “La clasificación no dice nada en favor de uno u otro, ambos nos hemos alejado de abajo y los dos podemos darle guerra al otro porque tenemos recursos, creo que va a ser competido y equilibrado por momentos”. De hecho, ganar sí permitiría “llegar bien posicionados al último tramo, más distanciados de lo de abajo y más cerca de lo de arriba”. Pero puede hacerlo cualquiera de los dos. Tampoco le prestó atención Ramis a Milla Alvendiz. “No sé quién es el árbitro, vendrá con la mejor de las intenciones, también tiene una responsabilidad, no me preocupa en absoluto”, dijo antes de pedir equidad “en las decisiones y buen comportamiento de ambos equipos” para ofrecer un buen partido.