La racha de tres triunfos en Liga ha alejado al Tenerife de los puestos de descenso, pero en el equipo no se fían. Uno de sus capitanes, Aitor Sanz, insiste en el mensaje de no desviar la atención con objetivos a largo plazo. De hecho, solo piensa en la eliminatoria de Copa con el Villarreal. “Vamos con la intención de clasificarnos. ¿Por qué no?”.

Empiezo preguntándole por su salud. Luis Miguel Ramis contó que tuvieron que pincharle un analgésico en el descanso del partido con el Cartagena. ¿Cómo se encuentra?

Mejor. Fue por un golpe fuerte en la cresta ilíaca que me provocó molestias durante el partido. Pero he seguido un tratamiento y ahora mismo no tengo problemas.

Supongo que estos inconvenientes son bastante comunes.

Suele pasar bastante, pero no siempre se cuentan o se ven. Es habitual que nos llevemos golpes.

Aparte de eso, pasó varias semanas jugando y entrenando con una fisura en un dedo del pie. ¿Ya se ha recuperado?

Así es. Tuve una pequeña fisura en el dedo pequeño del pie. Se trata de una zona delicada, porque ahí sueles recibir muchos golpes y molesta bastante al apoyar. Si me pisan, todavía noto algo de dolor. Pero ya está más o menos curada.

¿Cómo se las ha arreglado para participar en los partidos?

Había que aguantar el dolor. En el fútbol profesional es difícil no tener alguna molestia. Hay que ir tirando con estas cosas, intentar competir de la mejor manera posible y adaptarte a los dolores. Es raro que cualquier jugador no tenga molestias durante la semana o incluso a lo largo de los partidos.

¿Le había ocurrido antes?

Nunca tuve una fisura como esta y he comprobado que es bastante molesta. Te limita mucho, pero no lo suficiente para parar. Muchas veces la voluntad tiene un papel importante, porque quiere estar aunque no te sientas al cien por cien. Hay que intentar adaptarse a estas situaciones.

Con todo esto, está siendo titular habitual una temporada más. Solo dejó de jugar ante el Lugo y el Fuenlabrada por decisión técnica, cumplió una jornada de suspensión por la acumulación de cinco tarjetas amarillas en el partido con el Girona y descansó en la eliminatoria de Copa del Rey con el Sestao. ¿Está conforme con su papel?

Creo que todo el equipo está a un buen nivel. Al final, cuando todo el grupo rinde, cada uno se encuentra mejor. Es una suma de situaciones que hace que puedan destacar más las individualidades. Pero es un trabajo global.

Después de pasar toda una temporada en blanco, la 18/19, ¿imaginó poder rendir a este nivel un año y medio después?

Lo cierto es que fue un proceso muy duro. Estuve mucho tiempo fuera e incluso estuve cerca de tener que dejarlo, pero mi intención siempre fue la de volver a jugar y estar a un buen nivel, en ningún caso para estar a medias. Pero estas situaciones no siempre dependen de la voluntad de uno, sino de cómo salgan las cosas. Durante una temporada hay tramos en los que uno está mejor o peor. Ahora mismo el equipo está bien y con ello cada uno rinde mucho mejor.

Hablando del equipo, algo ha cambiado con la llegada de Luis Miguel Ramis. Los números lo dicen todo: cinco partidos seguidos ganando y sin encajar goles entre la Liga y la Copa.

Hemos ajustado algunas cosas. Defensivamente estamos siendo mucho más sólidos. Esa es la clave en esta categoría para poder sumar victorias. Estamos siendo solidarios, no somos un equipo largo y estamos defendiendo muy juntos, y creo que esa es la clave principal. Luego, a partir de ahí, estando bien defensivamente, tenemos jugadores de calidad que son capaces de generar situaciones de peligro. Así las cosas acaban apareciendo. Es verdad que el factor suerte también ha caído un poco de nuestro lado. Cada factor suma. Todo eso hace que hayamos encadenado una buena racha de resultados, que la confianza de los jugadores haya crecido y que las cosas estén saliendo un poco mejor.

Por lo que dice, ¿la fórmula para destacar en esta categoría se reduce a defender bien?

Para mí, el factor defensivo es clave, es fundamental. Si consigues reducir el número de ocasiones de gol que los rivales te generan, si estás junto en el campo y concedes pocos espacios a los adversarios, ya sea en una zona más adelantada o más atrasada –porque eso es indiferente–, estás mucho más cerca de ganar. Partiendo de esa base, si tienes jugadores con capacidad de generar ocasiones, acabas saliendo adelante. Pero el factor defensivo es clave.

El Tenerife logró la victoria con el resultado más amplio, el 3-0 al Cartagena, en el partido con el porcentaje de posesión del balón más bajo. ¿Cree que esa será la principal seña de identidad del equipo? ¿Se trata de algo circunstancial?

No creo que eso sea algo tan influyente en los resultados. Se trata de que te generen pocas ocasiones de gol y que las que te hagan no sean claras. Eso es lo realmente importante. Si el rival tiene el 70 por ciento de la posesión del balón y no tira a puerta, estaremos encantados. Te lo digo porque a nosotros nos ha pasado muchas veces: que hemos llevado el peso de los partidos y hemos tenido mucho tiempo el balón. Pero eso también provoca que el equipo tenga mucha amplitud y que se generen espacios, y cuando te roban y corren al contragolpe, normalmente te hacen ocasiones claras de peligro. En el fútbol moderno, el equipo que domina las transiciones es el que tiene más opciones de ganar. Se está viendo cada vez más, incluso en Primera División. Nosotros lo estamos manejando bien y pienso que ese está siendo un factor muy importante.

En definitiva, se podría afirmar que el Tenerife ya ha encontrado un camino.

Sobre todo porque ese camino da resultados. Un equipo puede tener una idea de juego, pero si no consigue sacar un rendimiento en cuanto a resultados... Cuando pasa eso, muchas veces los jugadores empezamos a dudar, desde fuera también surgen las dudas, se va creando una bola y ahí es cuando las rachas no llegan a ser todo lo positivas que uno quiere. Pero si nosotros tenemos una idea y encontramos un camino y encima sacamos resultados, será mucho mejor, porque la confianza de los jugadores crecerá y todo se hará mucho más sencillo. Así, muchas veces, en esos partidos en los que la balanza está por inclinarse de un lado o de otro, normalmente termina cayendo de tu lado.

Pero el Tenerife comenzó la temporada con otra idea, la de Fran Fernández. Supongo que sería igual de válida que la que lleva a cabo ahora el equipo. ¿Por qué falló esa apuesta?

Con Fran también tuvimos una idea de juego bastante definida, pero los resultados no nos acompañaron, muchas veces por errores individuales, porque tampoco fue cuestión solo del míster. En la primera parte de la temporada cometimos muchos errores individuales que nos llevaron a perder muchos puntos y eso hizo que los futbolistas perdiéramos la confianza y que no llegaran las victorias. De ahí en adelante empiezan a aparecer las ansiedades, el equipo ve que tiene unas expectativas que no se están cumpliendo, los jugadores perdemos la confianza y nos precipitamos... La categoría es tan igualada que todo eso provoca que no consigas resultados y que el equipo se venga abajo. Muchas veces es una cuestión de confianza, de creer un poco en la idea del equipo, pero también de que te acompañe el factor suerte, que es muy influyente.

Está cumpliendo su octava temporada en el Tenerife y en muchas de ellas se ha repetido la misma secuencia: un inicio de Liga irregular, cambio de entrenador entre noviembre y diciembre, reacción en la segunda vuelta, final de Liga en media tabla... ¿Hay algún punto en común? ¿Qué conclusión saca?

Muchas veces nos lo preguntamos entre nosotros e intentamos buscar puntos en común para saber por qué se dan estas situaciones e intentar poner algún remedio, pero es difícil encontrar las causas. Han sido temporadas con distintos entrenadores, con diferentes sistemas de juego... Es difícil encontrar una explicación. Es algo raro. No tengo una conclusión clara. Muchas veces uno intenta poner remedio, pero las cosas no salen. El tema está en seguir creyendo y trabajar y pelear a tope, porque con el trabajo de todos, las cosas acaban saliendo.

Volviendo al presente, la racha de tres victorias seguidas en Liga ha alejado al Tenerife de la amenaza del descenso. ¿Está ahora más tranquilo? ¿Se fía?

Sabemos que en esta categoría, si te duermes dos días, estás apurado. No me gusta ponerme objetivos a largo plazo, porque eso te distrae e impide que sitúes el foco de atención donde realmente debes, que es el partido más cercano. Tenemos que volcarnos en eso, en el próximo rival. Ahora tenemos un partido de la Copa del Rey con un adversario de mucha entidad. Vamos a intentar sacar adelante la eliminatoria. Y luego, a por el siguiente. Tenemos que pensar así y trabajar de esta manera si no queremos tener problemas.

Ya que saca el tema de la Copa del Rey, ¿qué pensó cuando supo que el rival era el Villarreal?

No tenía preferencias. Como no puede acudir la afición al estadio, siendo un partido tan bonito para la gente, nos daba un poco igual. Tenemos que pensar en nosotros intentando sacar el partido adelante. Se trata de un rival de muchísimo nivel, uno de los mejores equipos de Primera División, y sabemos que vamos a sufrir y que será una eliminatoria muy difícil. Pero estamos con toda la confianza del mundo y toda la intención de clasificarnos. ¿Por qué no?

Teniendo en cuenta que al Tenerife se está sintiendo cómodo cediendo la iniciativa y que el Villarreal querrá mandar, ¿les vendrá bien el tipo de partido que, en teoría, se dará?

Pues no lo sé. Si conseguimos que ellos estén incómodos en el campo, seguro que vamos a tener muchas opciones de ganar, pero si es al contrario, vamos a sufrir muchísimo, seguro. Vamos a intentar plantear un partido complicado para ellos, darles pocos espacios e intentar llevarlo a nuestro terreno.

La Copa del Rey vuelve a engrasar el motor del Tenerife en un momento clave de la temporada, igual que el año pasado.

Es un modelo que me gusta, me parece bonito. Creo que hay muchas más opciones para equipos de no tanta entidad, pero la pena es que la gente no pueda estar, porque aquí jugamos para el público. Aún así, vamos a intentar darle una alegría a nuestra afición.

Veo que no se acostumbra a jugar partidos a puerta cerrada.

No. La verdad es que no. Es triste porque la salsa del fútbol es la gente, y si no está, es más complicado. Pero tenemos que adaptarnos, deseando que la situación sanitaria pase lo antes posible para disfrutar de los partidos con espectadores como hacíamos antes.

La referencia de la temporada pasada, con la semejanza de la Copa y de la reacción del equipo en estas fechas, invita a pensar que la aspiración de luchar por jugar la promoción no está perdida. ¿Piensa en eso?

Tenemos que centrarnos en el domingo a domingo y no mirar más allá, porque lo contrario sería quitar la vista del foco principal y podríamos tener problemas. Hay que pensar en el partido más cercano. Luego ya veremos qué pasa.

No obstante, ¿le está pareciendo una temporada diferente por la respuesta de los equipos que lideran la clasificación?

Parece que los tres de arriba están un poco más destacados, pero todavía queda mucho campeonato por delante. Seguro que habrá rachas buenas y malas para todos.

El mercado de invierno ya ha modificado en algo la plantilla. Cuenta con un nuevo compañero, Sergio González. Supongo que tendría referencias suyas.

Sé que es un mediocentro de contención. Seguramente nos va a venir bien para tener un poco más de competencia y energía en el centro del campo. A ver si se adapta cuanto antes para darnos un poco más de competitividad, que es algo que nos vendrá bien.

En clave de futuro, el año pasado firmó la renovación de su contrato por una temporada, pero ya se ha ganado el derecho a ampliarlo por otra por los partidos que ha jugado en la 20/21. ¿Veremos a Aitor Sanz en su novena campaña en el Tenerife?

Espero cumplir esa novena temporada. A ver cómo acabamos esta Liga. Confío en que sea ilusionante para todos. Ojalá pueda estar un añito más en el Tenerife.