Siendo un fichaje de invierno, Dani Hernández no tuvo muchas opciones para elegir su dorsal cuando se unió al Tenerife en enero de 2015. Se quedó con el 25, con el que debutó en un partido ante el Numancia en el Heliodoro. Y siguió con él. Volvió a ser el 25 en la temporada 15/16, repitió en la posterior... Así, hasta el final de la Liga 19/20. Con vistas a la campaña en curso se vio obligado a despedirse de ese dorsal y sustituirlo por el que lleva ahora, el 13. Ayer explicó el motivo. “No pudo ser que volviera a utilizar el 25, porque LaLiga obliga a los porteros profesionales a tener el 1 (de Ortolá) o el 13, y me tocó cambiar, pero también le tengo cariño al número 13, porque lo usé unos cuantos años durante mi periplo por la Península”, apuntó.