Semana especial.

Es una semana diferente, aunque ahora estemos en una época extraña y se vaya a jugar en circunstancias distintas. Pero un UD Las Palmas-CD Tenerife siempre da para hablar. Y más en esta semana previa.

El coronavirus nos ha robado ese ambiente tan caluroso que rodea este tipo de enfrentamientos de máxima rivalidad.

Sin duda. Es la situación que nos toca vivir, no solo en el fútbol sino en la sociedad en general. Nunca nos imaginamos un derbi sin gente y sin ver los entrenamientos a diario. Esperemos que no se prolongue mucho tiempo porque son esos partidos que la afición se merece disfrutar.

Son fechas marcadas en rojo en el calendario, pero esta temporada ha quedado en segundo plano… hasta que el árbitro dé el pitido inicial.

Es verdad que pierdes el que te paren por la calle, las entrevistas, el recibimiento de la afición o el ambiente previo. Pero el partido tiene una enorme trascendencia de igual forma. Puede que sea más frío porque el Estadio no transmitirá esa fuerza. No obstante, futbolísticamente será igual.

Este domingo empieza a compartir con Suso Santana el cartel de jugador del Tenerife que más derbis ha disputado.

Tuve la suerte de jugar muchos derbis y de ganar muchos, perder algunos o empatar. Que un jugador como Suso, un icono para el club y para la afición, tenga la oportunidad de jugar tantos y hasta superarme es una gran noticia. Ojalá lo consiga. Hablo como compañero y como amigo. El que conoce a Suso desde sus inicios sabe lo que siente por el Tenerife, lo que supone para él jugar este tipo de partidos. Sé lo que significa esta semana para él, lo que significa vestir esta camiseta y me encantaría que jugara cien más por lo menos.

Es verdad que algunos compartieron, como el del 3-0 de 2013, en el que le cedió un penalti que él había forzado.

Ese fue un partido especial porque fue una victoria muy clara, una fiesta en el Heliodoro. Es de los que recuerdo con mucha alegría. Hubo otros más antiguos y otros más recientes, con resultados distintos, pero es el clásico partido que a todo el mundo le gustaría vivir.

¿Qué siente cuando llega usted a disputar su derbi número diez?

Para jugar muchos derbis tienes que tener algo de suerte para que el entrenador cuente contigo, no tengas lesiones y hasta que los dos equipos militen en la misma categoría. Yo la he tenido, he jugado en una época en la que Tenerife y Las Palmas coincidimos mucho. Pude disputar la mayoría.

¿Merece esa consideración Suso de rey de los derbis?

Leí a Raúl Cámara, al que echamos mucho de menos por aquí, que ver a Suso entrenar y tirar del grupo en semanas como esta te vale para entender lo que significan estos partidos. Merece alcanzarme y superarme.

La canariedad es muy importante en un duelo de este tipo, aunque hay jugadores de fuera que también pueden explicar ya lo que supone.

Hay varios jugadores con mucha experiencia porque han jugado muchos partidos de estos. Se me vienen a la cabeza Aitor Sanz o Carlos Ruiz, por ejemplo. Son gente que sabe cómo hay que llevar esta semana y lo que significa para Tenerife un derbi. Seguro que se lo están transmitiendo a los nuevos.

¿Cómo ve el del domingo?

La clasificación tiene poco que ver con este partido. Las Palmas empezó con buen pie, nosotros estamos buscando ganar y meternos en una dinámica positiva. Todo puede pasar. Habrá mucha intensidad porque el resultado puede suponer un empujón.

Por su experiencia, ¿Ganar mejora la dinámica?

He vivido de todo, pero sí es cierto que el empate te deja un poco igual. Cuando ganas te refuerza mucho. En el derbi del 3-0 supuso un impulso muy grande, recuerdo alguno más antiguo en el que escapamos del descenso y fue Las Palmas la que acabó descendiendo. Habrá ejemplos de todo.

El rey que compartirá su corona

La trayectoria de Ricardo León, que ahora ve los toros desde la barrera, supera los dos centenares de partidos con la camiseta del CD Tenerife. La suya es una historia curiosa. Debutó una tarde lluviosa de febrero de 2006, en Tarragona, mientras se decía en un restaurante de El Sauzal si el club tenía futuro. Miguel Concepción decidió asumir el mando mientras él, canterano ilusionado, se estrenaba. De sus 235 presencias, una decena fueron contra la UD Las Palmas. El dato le valió para convertirse en el blanquiazul que más clásicos ligueros había disputado. Contando la Copa del Rey y la Copa de la Liga, Paco Brito. Ahora irrumpe Suso, al que Ricardo cede amablemente el trono. Lo hace con un balance de cinco victorias, tres empates y dos derrotas. Se estrenó en la temporada 06/07, con aquel empate a cero de Bernd Krauss, jugando los 90 minutos. Fue titular en nueve de ellos y anotó un gol. Se despidió en el del curso 14/15, el único en el que ha sido suplente (disputó los últimos 25 minutos) y lo hizo con la sonrisa del triunfo por dos a uno sobre el eterno rival. Él también es historia. Pero de la buena, de la que hay que recordar.