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Liga Endesa

El CB Canarias vuelve a morir en la orilla: el equipo lagunero sucumbe ante el Joventut pese a dominar durante casi todo el encuentro (98-100)

Pese a llegar a dominar hasta por 17 puntos antes del descanso e ir por delante durante casi 39 minutos, los de Txus Vidorreta pierden en la prórroga.

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Carlos García

Carlos García

Santa Cruz de Tenerife

El CB Canarias se abona a los tropiezos dolorosos. En un partido en el que mandó durante casi 39 minutos y resuelto finalmente en la prórroga, el equipo lagunero vio como se reeditó una historia que ya le es más que familiar en esta Liga Endesa: derrota en el último suspiro, esta vez 98-100 ante el Joventut tras errar hasta dos tiros que le hubieran supuesto la victoria y prácticamente la clasificación matemática para el playoff. Un pase, después de siete reveses seguidos (cinco de ellos en la ACB), que deberán certificar ahora los isleños en las dos últimas jornadas de la fase regular.

El cuadro lagunero acabó acusando un mal cuarto periodo y una discreta prórroga en la que tampoco supo cerrar el duelo a su favor, sufriendo, por tercera ocasión consecutiva en sus comparecencias en el Santiago Martín, una derrota in extremis. La actuación de Patty Mills no terminó siendo decisiva, pese a los 30 puntos, ya que el australiano erró demasiado en el tramo final. También tuvieron mucho que ver las ausencias por lesión de Marce Huertas y Aaron Doornekamp, cuyo concurso en lo que resta de temporada está en el aire.

Un arranque más intenso que el del domingo

Nada tuvo que ver la salida canarista con la del duelo ante el Barça, si bien esa impronta aurinegra en los dos lados de la pista (7-2) la compensó el Joventut sacando tajada de rápidas transiciones, ayudas largas y un par de rebotes ofensivos (12-14), con el añadido de poner en dos faltas a Shermadini tras apenas cuatro minutos.

Los jugadores del CB Canarias se felicitan tras una acción positiva.

Los jugadores del CB Canarias se felicitan tras una acción positiva. / Andrés Gutiérrez / t

En medio de un ritmo endiablado y sin pausa alguna durante varios minutos, el Canarias se puso en manos de un Patty Mills que dio continuidad a sus dos triples iniciales con otros siete puntos de jugón (triple tras finta, penetración y canasta casi por detrás del tablero).

Un día inspirado en el tiro de tres

Con los 13 puntos del australiano y 2+1 de Scrubb, más un par de buenas acciones defensivas, el cuadro aurinegro fabricó un parcial de 12-3 (26-19). Arreón que permitió a los laguneros mantener la delantera (28-24) pese a la insistencia ofensiva de Rubio: siete puntos, tres rebotes y tres asistencias.

No bajó el ritmo ya dentro del segundo acto, aunque sí algo los porcentajes de acierto en ambos lados de la cancha, lo que metió al choque en un pequeño intercambio de canastas (31-26). Con Fran Guerra bien sujeto en el poste por Ruzic (que en el otro lado hizo daño en continuaciones y balones sueltos), el Canarias insistió en una paciente circulación para buscar situaciones exteriores liberadas de las que se aprovecharon Abromaitis y Fernández (37-28).

Patty Mills sigue a lo suyo

A ese gran momento exterior a los canaristas se sumó algo más tarde Van Beck en su versión más reconocible, e incluso un Alderete tan entregado como siempre atrás y que esta vez tuvo la recompensa de acertar desde la esquina.

Al contrario que en la mayoría de episodios recientes, la confianza aurinegra desde el arco era tal que Mills tras un error se atrevió de nuevo -y metió- en la misma jugada y tras rebote ofensivo. Con un 6/10 en menos de ocho minutos del cuarto (para un 9/16 global) desde el 6,75 el Canarias había alcanzado su máxima renta (50-36), que algo después fue de 17 puntos (55-38).

Media centena de puntos en 18 minutos a base de mucho acierto exterior, y a la vez dentro de una valiente apuesta por correr y elevar su ritmo de juego cada vez que tuvo ocasión... y sin cometer ni una sola pérdida. Y aunque acabó regalando un par de balones antes del descanso (el Joventut elevó su contador a siete) y erró un triple sobre la bocina (10/18 en 20 minutos), una nueva aparición en escena de Mills (21 puntos con 5/8 en triples al intermedio con menos de 13 minutos en pista) permitió a los laguneros irse al receso con un significativo colchón (55-43) y aún mejores sensaciones.

Cambio de tendencia tras el descanso

Sufrió el Canarias en el arranque del tercer cuarto de unos cambios defensivos de los que sacó tajada varias veces Parker. Desajuste que compensaron los aurinegros gracias al acierto de los pequeños, con canasta de mucho mérito de Mills y Fitipaldo (65-51). Como en sus primeros compases el partido se metió en un ida y vuelta sin freno al que el cuadro de Vidorreta pareció no hacerle ascos (70-59), pero que acabó pasándole algo de factura debido al acierto exterior que mostraba en ese momento la Penya (4/5 para el 70-64).

Mucho más trabado que en los tramos previos, sin el acierto anterior desde el arco (2/7), y con un rival mucho paciente a la hora de producir, el conjunto canarista vio como su rival se colocaba a solo tres puntos (72-69). Situación delicada que arreglaron de forma momentánea Scrubb (triple desde la esquina) y Tim Abromaitis (canasta sobre la bocina) para llegar seis arriba al final del tercer periodo (77-71).

Pero ese pequeño parche no fue suficiente porque el Joventut había puesto ya velocidad crucero ante un Canarias cada vez más vulnerable en defensa y atorado en ataque. Un atasco traducido en un 0/5 desde el arco y producciones a cuentagotas desde el tiro libre (80-80). Casi cinco minutos del periodo necesitó el conjunto aurinegro para anotar su primera canasta en juego, un triple de Van Beck para el 83-80.

Una penetración de Alderete devolvió al Canarias a un estado de cierta tranquilidad (85-80) en medio de un partido cada vez más espeso y en el que Van Beck desperdició un par de libres (86-83), errores compensados con su gran actividad atrás. Esos fallos desde el 4,60 los tuvo también Guerra dentro de un equipo que llevaba un 2/11 en tiros de campo en este acto y vio como su rival volvía a apretar la contienda (86-85).

Un triple sobre la bocina de 24 de Abromaitis pareció casi definitivo tras un par de fallos desde el 4,60 por parte de la Penya. Pero Fitipaldo tampoco sentenció desde la línea (90-87) antes de que Parker (como hace dos años con el Barça y también delante de Abromaitis) metiera el triple del 90-90 con ocho segundos por jugarse.

Ruzic llevó a la línea a Mills, que metió los dos con 6''6 por delante. Tras tiempo muerto Hunt recibió y anotó tras posteo ante Fitipaldo (92-92) dejando 1''5 al Canarias, que no ejecutó bien su saque de banda y no pudo anotar en un tiro forzado de Fitipaldo.

Falla el tiro para ganar

Fue el uruguayo, y en los dos lados de la pista, el sostén canarista en el arranque de la prórroga (96-92), aunque dos errores del uruguayo desde el 4,60 dieron vida a la Penya a poco más de minuto y medio de la conclusión (98-97). Erró Abromaitis, objeto de una posible falta, pero no perdonó Hunt con un 2+1 para el 98-100. Se precipitó Fitipaldo con un triple y aunque el Canarias tuvo el ataque final para ganar, Rubio taponó el triple a la desesperada de Fernández en otra derrota dolorosa para el Canarias.

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