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Basketball Champions League / Final Four

La Laguna Tenerife se queda sin medalla: al CB Canarias se le hace demasiado larga la lucha por el bronce y acaba cayendo ante el Unicaja

La falta de acierto en el tramo final condena al cuadro canarista, que se queda sin la tercera plaza

Patty Mills bota el balón ante la defensa de Barreiro.

Patty Mills bota el balón ante la defensa de Barreiro. / BCL

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Carlos García

Carlos García

Badalona

Una lucha por el tercer puesto que se le hace demasiado larga. El CB Canarias ha caído por 85-80 en la pelea por el bronce contra el Unicaja en un partido en el que los aurinegros cometieron demasiados errores en un tramo final donde su rival estuvo más acertado. Pese a comandar el electrómnico durante casi 23 minutos (los maagueños solo estuvieron por delante menos de nueve), a los de Txus Vidorreta se les vuelve a acabar la gasolina antes de tiempo.

De nada sirvieron los 23 puntos de Patty Mills, ni los 14 de Gio Shermadini para un conjunto, el lagunero, que quiza acusó la ausencia de Marce Huertas, descartado por unos molestias en los abductores. Pese a su acierto exterior en la primera parte (8/18), el 4/11 de la segunda mitad también lastró a los laguneros, que como el año pasado se quedan sin subir al podio.

Una mejor salida que el jueves

La salida del CB Canarias fue mucho más fluida que la del jueves, tanto porque Van Beck demostró volver con las mismas señas con las que lo había dejado (triple, pero también dos faltas en apenas un par de minutos) y porque Shermadini se hizo grande para continuar y rebotear (4-7). El Unicaja leyó esa debilidad atrás de Van Beck y amagó con invertir la tendencia (10-7).

Ahí la entrada en pista de Patty Mills, también en las antípodas de su puesta en escena de semifinales, le dio una velocidad extra a los laguneros, primero con dos triples y luego asistiendo para los tres puntos de Scrubb (12-18, 8'). Y aunque no perdió por completo su frescura ofensiva (y con solo una pérdida en el primer cuarto), a partir de ahí sí se mostró muy blando atrás el Canarias.

Muchas facilidades defensivas cen el primer cuarto

Permitieron los aurinegros varios rebotes ofensivos y, sobre todo, les faltó contundencia en las marcas individuales, tanto para frenar los 1x1 hacia dentro, como para evitar varios 2+1. Así, y castigando a la perfección sus visitas a la línea (8/8 con un Canarias muy pronto en bonus), el Unicaja firmó un parcial de 12-4 para llegar por delante al final del primer cuarto (24-22).

Ya dentro del segundo acto el cuadro lagunero apretó los dientes y dificultó la ofensiva cajista (pese a seguir dando algunas segundas opciones), mientras que delante tiró de paciencia para dar con las mejores opciones (29-28). El partido parecía embarrarse, pero la entrada en acción al uno de Jaime Fernández y Kendrick Perry elevó las revoluciones.

Un ida y vuelta ideal para Mills

Un ida y vuelta que en condiciones normales no debería favorecer al cuadro aurinegro, que sin embargo se sintió en su salsa con Patty Mills como ejecutor. Y es que el australiano volvió a golpear con dos triples seguidos (14 puntos y dos asistencias al descanso) a los que les siguió uno más de Abromaitis (37-43). En apenas 18 minutos los de Txus Vidorreta habían convertido cuatro veces más desde el arco que en toda la semifinal: 8 a 2.

Pese a que reprodujo los problemas atrás en el 1x1, y también le faltó acierto en algunas definiciones debajo del aro (como la penetración final de Fernández), el Canarias se marchó al descanso en franquicia (41-45) básicamente porque estaba siendo reconocible en ataque. Golpeando desde el arco (8), fluido en la circulación y generoso en el pase (13 asistencias), y muy seguro con el balón (solo dos pérdidas, y ninguna contra del Unicaja). Todo lo que no mostró apenas 48 horas antes.

Bache nada más volver del descanso

La conexión Mills-Shermadini fue sollo un espejismo para abrir el tercer periodo, ya que el Canarias hizo aguas como no lo había hecho, ni de lejos, en los 20 primeros minutos. Repitió la permisividad debajo de su aro para dar segundas opciones a su rival, pero sobre todo tomó muy malas decisiones en ataque hasta el punto de sumar cuatro pérdidas en poco más tres minutos. A su debe añadieron los laguneros un deficiente balance y no tapar bien a Balcerowski (13-3), obligándolo a parar a Vidorreta (54-50, 25').

Sin llegar a la alegría de tramos de la primera mitad, La Laguna Tenerife sí logró al menos frenar la caída recurriendo a sus principales fuentes previas (palmeo de Shermadini y triple de Mills) para el 54-55. Atisbó de reacción que tras un intercambio de errores tuvo su reedición con unas cuantas buenas defensas al poste y el regreso al cancha de Van Beck (triple y preasistencia para la canasta de Guerra). El Canarias había devuelto el golpe: 2-12 para el 56-62, 28'.

Pero a esas buenas prestaciones en los dos lados de la cancha le faltaron algo más de continuidad (62-62, 31')... hasta que el Canarias encontró a Mills, pero sobre todo dentro a Guerra (62-68), que con seis puntos seguidos compensó la entrada en escena de Audige (70-70, 34'). Enésimo ejemplo de que el partido estaba destinado a decidirse en el suspiro final.

Y en ese alambre en el que siguió caminando el encuentro, el Canarias no pudo hacer buenas sus visitas a la línea (72-75), ni tampoco la penetración de Mills (74-77), porque el Unicaja se agarraba siempre al partido (77-77). Tanto, que con un triple de Webb se puso cuatro arriba (81-77) mientras a los laguneros se les bajaba la persiana con una pérdida y tres errores seguidos, a lo que siguió un campo atrás de Mills.

Un triple de Fernández abrió la puerta a la esperanza (82-80), pero entre una técnica al propio Jaime por supuesto flopping y los libres de Kalinoski (85-80) a los canaristas se les volvió a escapar de entre las manos, como el curso pasado, la tercera plaza de la Final Four.

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