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Liga Endesa

Kyle Kuric deja al CB Canarias sin el triunfo con un triple sobre la bocina (89-90)

El conjunto tinerfeño no aprovecha rentas de hasta 11 puntos y pese al gran último cuarto de Marce Huertas, sucumbe ante el acierto del escolta norteamericano, autor de 17 tantos en el periodo final

La Laguna

Una derrota que se veía venir y sentenciada sobre la bocina. El CB Canarias ha caído ante el MoraBanc Andorra (89-90) en un partido en el que los de Txus Vidorreta no supieron dar continuidad a varias de sus ventajas (78-71 fue la última significativa) para acabar rendidos ante el superlativo acierto de Kyle Kuric, autor de 17 puntos en el cuarto periodo, con un 5/5 en triples, entre ellos el definitivo casi sobre la bocina.

De nada valieron los mismos 17 puntos de Marcelinho Huertas en esos diez minutos finales (para un total de 23 y ocho asistencias), ya que el Canarias se mostró muy irregular casi todo el encuentro. Además, los aurinegros acusaron las ausencias de Jaime Fernández, descartado, y Fran Guerra, que se vistió pero no saltó a la cancha tras haberse retirado a mitad del calentamiento.

En un discreto día desde el arco (10/31) Tampoco valieron los 16 tantos y seis rebotes de Gio Shermadini para un equipo que llegara a la Final Four lejos de las sensaciones que podía haber deseado. Incluso más allá de su derrota y de los problemas físicos, toda vez que el desarrollo del choque y los contratiempos obligaron a un minutaje demasiado elevado de varios jugadores: Doornekamp se fue por encima de los 30 minutos, Shermadini los rozó, mientras que Patty Mills y Huertas superaron los 25.

Gran puesta en escena defensiva

La puesta en escena canarista se sustentó en unas prestaciones defensivas primorosas. Sólido en el uno contra uno (tapón de Scrubb a Okoye) y muy generoso en las ayudas interiores (con Doornekamp metiendo manos), La Laguna Tenerife no pasó el menor de los apuros hasta que empezó a carburar en ataque. Lo hizo gracias a dos triples de Patty Mills (8-0), a los que le siguieron sendas canastas más adicional de Shermadini y Huertas pese a la férrea marca ordenada sobre el paulista, incluso por parte de un cuatro como Pons.

Marce Huertas trata de marcharse de la defensa de Aaron Best.

Marce Huertas trata de marcharse de la defensa de Aaron Best. / Arturo Jiménez / t

Con ese equilibrio en los dos lados de la cancha el cuadro aurinegro había puesto tierra de por medio (14-5), pero no terminó de estar del todo cómodo. Delante porque llevó varias de sus posesiones al límite e incluso más allá de los 24 segundos, y detrás porque le costó contener el juego a campo abierto de Shannon Evans, y a continuación la impronta física de Kostadinov (18-15).

Un momento de mucha espesura

Condicionado por la baja de Jaime Fernández, obligado a cuidar más que nunca el reparto de minutos, y también empujado por la disposición táctica de su rival, el CB Canarias estuvo en pista un rato con Bordón, Sastre, Giedratis, Alderete y Abromaitis. Combinación que espesó por completo el ataque de los de Vidorreta, haciendo que el Andorra (ya con Rice produciendo) se metiera por completo en el partido pese al revolcón inicial (22-21).

Recuperada parte de la primera unidad el Canarias también recobró parte de su fluidez dando con Rokas Giedraitis en la esquina (28-23), si bien fue su actividad atrás (de nuevo metiendo infinidad de manos en los resquicios más pequeños) la que otra vez le dio un impulso a los laguneros: 34-25 tras un 2+1 de Mills gracias a un robo del propio australiano.

Mantiene a salvo su ventaja

Al contrario que en la secuencia previa, y pese a no estar nada acertado desde el 6,75 (seis errores seguidos tras los dos aciertos de Giedraitis), el Canarias sí supo mantener su ventaja a buen recaudo dentro de un intercambio de canastas en el que incluso alcanzó su máxima gracias a un triple de Scrubb (44-33). Sufrió algo la escuadra tinerfeña con la electricidad de Rice y Evans (14 puntos entre los dos), pero de nuevo su actividad colectiva atrás y dos libres de Shermadini le permitieron llegar al intermedio 11 arriba: 46-35.

Mala puesta en escena tras el descanso

A la vuelta de vestuarios el Canarias, y pese a un par de ataques resueltos por Shermadini y Huertas (50-41), estuvo más incómodo que nunca. No evitó los balones interiores a Pustovyi ni a Kostadinov, se metió en un correcalles y no terminó de ajustar su mirilla desde el arco (5/19) para ver como su renta desaparecía casi por completo (50-47).

Dos buenas acciones de Bruno Fitipaldo dieron algo de aire al cuadro lagunero (56-47), que sin embargo no solo fue incapaz de hilvanar alguna acción positiva más, sino que además se encontró con un rival que encontró en el triple un arma letal. Primero con Luz (dos veces) y a continuación con un 3+1 de Kuric. Desnortado, el Canarias llegó incluso a verse abajo (59-60) antes de que Shermadini cerrara el cuarto con un gancho de mucho sufrimiento (61-60).

Un pequeño arreón a base de morder atrás y correr (65-60) tampoco le sirvió a los aurinegros para devolver el partido a su escenario previo (67-67), aunque en medio de tanta irregularidad, otro par de ayudas defensivas y sendos triples de Mills y Huertas (el paulista en dos ocasiones y ambas tras rebote ofensivo), el Canarias dio su enésimo paso al frente (78-71).

Pero una vez más el conjunto isleño no cerró el partido y este tramo se vio superado por la versión más descollante de Kyle Kuric, que con 14 puntos en los ocho primeros minutos del cuarto periodo no solo dejó en nada la renta local, sino que situó por delante a los del Principado (84-85).

Una mala penetración de Mills y un libre de Evans dejaban al Canarias dos abajo (84-86) antes de la canasta de Huertas, que ayudado luego atrás por otra mano más metida por Doornekamp, dio un impulso casi definitivo con su tercer triple del cuarto (89-86, a 30''). Pustovyi solo aprovechó un libre, pero el propio Marce erró un tiro que dejó con tres segundos. Suficientes para que Kuric pudiera recibir y armar el brazodesde el arco para terminar de sentenciar a un Canarias que pagó caro no saber cerrar el duelo en ninguna de las ocasiones en las que lo tuvo de cara.

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