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Liga Endesa

El CB Canarias se impone al Girona con sufrimiento: victoria por 97-94 en un final de infarto

El equipo lagunero doblega al Girona en un partido que no supo cerrar a tiempo y en el que sufre otro importante desgaste

La Laguna

Otro partido de sufrimiento máximo -y casi innecesario-, pero con final feliz. El CB Canarias ha doblegado por un ajustado 97-94 al Basquet Girona en un duelo que los de Txus Vidorreta no cerraron a tiempo (87-75 mediado el cuarto periodo) y en el que volvieron a coquetear con la derrota en otro final de infarto.

Un triple de Thomas Scrubb y los libres finales de Bruno Fitipaldo y Marcelinho Huertas acabaron decidiendo frente a un rival que incluso tuvo tiro para forzar la prórroga. Fue precisamente el base paulista, autor de 21 puntos y seis asistencias, el faro del cuadro lagunero, donde esta vez descansó Patty Mills, que debe ser clave para el choque del miércoles contra el Galatasaray. También brilló con luz propia un Rokas Giedratis que se reivindicó on 15 puntos y seiete rechaces para 25 de nota.

Buena puesta en escena con respuesta

La puesta en escena del CB Canarias en ataque fue más que notable (8-2). Comandado por sus manejadores el cuadro isleño se mostró muy fluido y certero desde el arco (3/3 en triples), pero ese buen hacer -pese al constante asedio visitante en la salida del balón- fue respondido de inmediato por un Girona agarrado también a sus pequeños. Equilibrio en la aportación que se tradujo en un intercambio de canastas (10-10).

Casi sin pestañeo cada aportación aurinegra era contestado de inmediato por el cuadro catalán para el empate a 21. Sin apenas respiro ambos conjuntos anotaban en medio de unos altos porcentajes: 9/13 en tiros de dos y 6/8 en triples entre los dos. Con el peaje de las dos faltas tempraneras de Bruno Fitipaldo y Wes Van Beck, el Canarias sí logró poner algo de tierra de por medio gracias a la aportación de su segunda unidad.

Primer arreón serio

Entre el final del primer acto y el arranque del segundo el cuadro aurinegro firmó un parcial de 10-1 (comandado por Joan Sastre) que llevó a su máxima renta 31-22, obligando a Moncho Fernández a pararlo tras poco más de un minuto de periodo. Respondió ahí el Girona desde el arco (33-30), pero lejos de permitir que se reeditara la situación de los minutos previos, el Canarias tiró de amplitud de recursos en los dos lados de la pista.

Incluso fue mejor el cuadro lagunero cuando el Girona decidió jugar sin cincos (con Sergi Martínez al poste) para tratar de hacer daño a un Fran Guerra que también supo sacar partido a su superioridad de centímetros. Pero con el paso de los minutos y pese a mantenerse en su máximo colchón (48-39), el Canarias se había alejado de su cadencia anotadora del inicio, sumando ahora básicamente desde el tiro libre (8/10 en el segundo cuarto) y bajando sus porcentajes en el lanzamiento en juego.

Un descenso en el tuvo mucho que ver el hecho de que la escuadra de Txus Vidorreta se empeñara varias veces -más de motu propio que por verse acogotado- en aguardar al límite de la posesión para buscar tiros que generalmente fueron muy precipitados. Y ahí no cejó en su empeño el Girona de jugar con un center puro, lo que no le impidió hacer daño dentro (ocho rebotes ofensivos y nueve puntos de segunda oportunidad) para no descarrilar antes de la canasta final de Jaime Fernández (50-43).

Fran Guerra se dispone a anotar en el partido ante el Girona.

Fran Guerra se dispone a anotar en el partido ante el Girona. / Arturo Jiménez / t

El madrileño (9 puntos) y Huertas (12) fueron las mayores referencias de un Canarias que contó, en esos dos primeros cuartos, en la intensidad de sus dos aleros (Rokas Giedraitis y Thomas Scrubb) como valioso intangible para llevar la delantera coincidiendo con el intermedio.

Salida muy blanda en el tercer cuarto

Pero esa sensación de control se le esfumó a La Laguna Tenerife a la vuelta de vestuarios, principalmente porque se mostró muy blando en labores defensivas, y porque delante apenas tuvo a Shermadini como faro (52-50). Situación de igualdad de la que le costó salir al cuadro local pese a un par de chispazos de Fernández y Giedratis (58-50).

Lejos de mejorar la deficiente puesta en escena, el Canarias reincidió en su fragilidad defensiva, tanto en el 1x1 como para evitar los triples desde las esquinas. A ello añadió el equipo tinerfeño una inusitada falta de puntería desde el 4,60 (1/5), combinación que dio al Girona sus primeras ventajas del duelo (59-60 y 61-63).

El regreso a la cancha de Huertas supuso una bocanada de aire fresco para el Canarias, ya que el paulista volvió a arrancar el motor ofensivo del conjunto aurinegro, ahora también más intenso atrás pese a que el Girona volvió a arañar algunos rebotes ofensivos. Ese punto de inflexión no solo frenó la caída canarista, sino que permitió a los de Vidorreta firmar un parcial de 11-0 con el que afrontar el periodo final con cierto margen de tranquilidad (72-63).

Partido casi encarrilado, pero...

Tampoco logró cerrar su rebote el Canarias en el inicio del periodo final, aunque en ataque sí produjo en términos muy similares a los del arranque del choque para hacer que su ventaja se mantuviera intacta (83-73, 35'). Llegó a tener un tope de 12 el equipo lagunero (85-73) e incluso tiro para el +14. Pero lejos de cerrar el choque, los de Vidorreta dieron vida al cuadro gerundense.

Recuperando la facilidad para anotar, el Girona arañó poco a poco su desventaja ante un Canarias al que, por momentos, se le bajó la persiana, y que en apenas dos minutos vio como un 0-9 situaba el 87-84 en el electrónico. Una canasta de Marce Huertas y una falta en ataque sacada por Abromaitis parecieron cambiar la tendencia, si bien el cuadro isleño no terminó de sentenciar.

La lotería de los libres

Ya dentro del último minuto erró el Girona el tiro para igualar y Scrubb pareció sentenciar con un triple (92-87), pero enseguida respondieron los visitantes con otros tres puntos de Nedham. En el intercambio de libres el Canarias llegó tres arriba (97-94) con casi seis segundos por jugarse y aunque el Girona puso el balón en las manos de Susinskas, el lituano erró el triple para la posible prórroga. Esta vez el desgaste y el sufrimiento, al contrario que en Lleida, dejan el rédito de la victoria. La decimosexta en ACB. El miércoles, le toca a los canaristas hacerla buena clasificándose para la Final Four de la BCL.

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