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Copa del Rey - Valencia 2026

La fe no le basta al Canarias para meterse en semifinales (91-81)

El conjunto aurinegro se repone en dos ocasiones de sendas desventajas de 16 puntos (66-66), pero no culmina la remontada antes del arreón final del Baskonia

Valencia

Fe inquebrantable, pero insuficiente para obrar la gesta. El CB Canarias ha caído derrotado ante el Baskonia por 91-81 en los cuartos de final de la Copa del Rey. Derrota dolorosa a tenor de que el cuadro isleño fue capaz de reponerse a sendas desventajas de 16 puntos (66-66), aunque le faltó el paso definitivo para terminar de meterle el miedo en el cuerpo a su rival.

No estuvo cómodo La Laguna Tenerife hasta el descanso (45-33), pero luego apretó los dientes, fue mucho más incisivo en el rebote ofensivo (ninguno en la primera mitad y ocho tras el intermedio) y logró que el choque se mantuviera vivo hasta el tramo final. Ahí, sin embargo, los vascos produjeron varias veces seguidas de tres en tres en un impulso al que ya no pudieron responder los de Vidorreta.

Marce Huertas fue baja

Confirmada la baja de Marce Huertas (que ni entró en la convocatoria), condicionado por la lesión de Joan Sastre (no pudo jugar los últimos 18 minutos) y sin gran acierto cerca el aro (10/26), el Canarias vivió durante muchos minutos de su seguridad en el tiro libre (28/31), pero le faltó un poco más de continuidad en los dos lados de la pista para terminar de acogotar a un rival que escapó con mayor holgura de la esperada.

Bruno Fitipaldo y Thomas Scrubb, autores ambos de 14 puntos, fueron los dos máximos anotadores de un Canarias al que le faltó algún elemento más, toda vez que los diez puntos de Jaime Fernández llegaron con un 2/9 en tiros de campo.

Incómodo desde el inicio

Le costó un mundo de entrada al CB Canarias producir en ataque pese a que en apenas minuto y medio ya había metido en dos faltas a Markus Howard. Por contra, se topó el cuadro isleño con un escenario un tanto imprevisible: dos triples casi seguidos de Diakite (8-4). Con mucho tráfico dentro de las zonas, ambos lo fiaron por momentos al 6,75 (3/4 cada uno), con Fitipaldo ejerciendo de desatascador aurinegro (12-10 y 15-13).

Al cuadro isleño le estaban lastrado las pérdidas (con cuatro en apenas siete minutos) frente a un rival que sacaba partido a varios desajustes defensivos canaristas para anotar también cerca del aro (19-13). Logró al menos La Laguna Tenerife que su rival apenas corriera, y con paciencia, y yendo hacia el aro, evitó una brecha mayor (19-17).

Pero ahí el Canarias volvió a faltarle equilibrio en los dos lados de la pista, desperdiciando varios tiros relativamente cómodos y no pudiendo frenar dentro a Diakité; además recibir una puñalada, en forma de triple desde nueve metros, de Luwawu-Cabarrot sobre la bocina del cuarto (25-18). Incapaz de ver aro (erró sus cuatro primeros triples del acto, alguno muy precipitado y otro que ni tocó aro) y menos aún de contener primero en el 1x1 a un Forrest muy vertical, y después la superioridad física de Luwawu-Cabarrot, el conjunto canarista vio como la brecha se fue haciendo cada vez mayor.

Combinación mortalmente negativa, tanto por lo que produjo su rival como porque estuvo cinco minutos con la pobre aportación de un punto... y fruto de una técnica. Los de Vidorreta tocaron fondo con el 36-20 (15') antes de un triple de Giedraitis que al menos mostró arrestos para buscar el aro y sacar varios libres (42-28).

Agarrado a los tiros libres

Como mal menor frenaba su caída el equipo tinerfeño desde el 4,60 (7/7 en el cuarto), toda vez que a partir del mate de Shermadini con el que arrancó el acto, su hoja de servicios en el periodo fue de 2/12. Prohibitivo registro para tratar de opositar a las semifinales, por mucho que el Canarias no terminó de descomponerse y se agarró al choque como mejor pudo (42-33). Básicamente a su aplicación defensiva colectiva y a cerrar su rebote.

Esa manifiesto desacierto en el lanzamiento se evidenció en dos acciones tan puntuales como claves. Un triple liberado de Fitipaldo para el -6 y un gancho posterior de Shermadini para colocarse a siete. Para más inri, y como en el primer periodo, el Canarias recibió otro golpe moral: triple de Kurucs a unas décimas del descanso, al que se llegó con 45-33. Los de Vidorreta habían regulado su contador de pérdidas (solo dos en el cuarto), pero siendo incapaces de hacerse con rebote ofensivo alguno, su 4/12 en tiros de dos estaba suponiendo un lastre demasiado pesado.

De nuevo 16 abajo

Cualquier intención de variar el rumbo del partido pareció irse al sumidero en el arranque de la segunda mitad: dos pérdidas seguidas y parcial de 4-0 para el 49-33. Pero de nuevo entre las cuerdas, el Canarias logró meterse en un terreno hasta ese momento inédito: el rebote ofensivo. Gracias a esas segundas oportunidades y también al descaro de Scrubb, el conjunto tinerfeño volvió a hacer de lapa para situarse por debajo de la decena (49-41).

Punto de inflexión que pese a la lesión de Sastre y el triple de Kurucs se alargó gracias a dos nuevos aciertos desde el 6,75 de Fernández y Fitipaldo para un parcial de 2-16 que metía de lleno al Canarias en el partido (52-49). De nuevo con su aportación en el tiro libre y un par de buenas defensas el cuadro isleño prolongó el viento a favor (54-53).

Tuvo incluso triple Fitipaldo para invertir el signo del marcador, pero entre ese error y otro más del propio uruguayo, pero sobre todo una mayor fragilidad en defensa (en sendas puertas atrás) dieron aire al Baskonia (61-55, 28). Con todo, el Canarias volvió a mantener la entereza con dos libres de Abromaitis tras ofensivo y un triple de Van Beck (62-60).

Pero como en los episodios anteriores, La Laguna Tenerife ni acabó bien ese tercer periodo ni lo arrancó el cuarto (66-60). En ese constante querer y no poder los de Vidorreta no terminaron de dar el paso necesario para ponerse en franquicia, aunque tampoco lograron que su rival diera un nuevo arreón.

Sin embargo, y con la situación controlada después de dos momentos críticos (66-66), la sensación de mayor peso era que el Canarias estaba dejando escapar una oportunidad de oro para terminar de meter el miedo en el cuarto al Baskonia. Más aún con una pérdida de Fernández, amortiguada por dos libres de Shermadini (71-69), que sin embargo ya no tuvieron continuidad por parte canarista.

El Baskonia, de tres en tres

Los isleños no dejaron de producir de manera aceptable, pero es que ahí comenzaron a encajar de tres en tres: triple de Kurucs, 2+1 de Howard y Diakite, de nuevo sendos triples de Kurucs y Howard, y un poco más tarde otra canasta con adicional, esta vez de Forrest. Tirón demasiado fuerte para que el Canarias aguantara (88-78).

Con menos de dos minutos por delante el cuadro isleño arrojó ya la toalla con varios errores que terminaron de apuntillar su derrota pese al triple final de Doornekamp (91-81). Cruel final para un conjunto que nunca deja de creer, pero al que no le basta para culminar sus intentos de remontada.

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