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Liga Endesa

Un par de desconexiones condenan a un CB Canarias que vuelve a las andadas

Un 18-4 primero y un 19-6 más tarde alejan del triunfo al cuadro aurinegro en su visita al Burgos (96-88)

Santa Cruz de Tenerife

La irregularidad condena al CB Canarias ante el San Pablo Burgos (96-88). En un partido muy deficiente, cargado de errores en ataque y muchas facilidades en defensa, La Laguna Tenerife regresa a la senda de las derrotas. Lo hacen los aurinegros huérfanos de Marcelinho Huertas y de nuevo condenados por varias desconexiones alarmantes.

En Burgos el equipo isleño encajó primero un parcial de 18-4 (30-15) tras un inicio igualado; y más tarde otro de 19-6 para verse obligado a remar contracorriente en el arranque del tercer acto (55-38). Aún así, el cuadro de Txus Vidorreta no terminó de tirar la toalla y luchó por una remontada que acabó siendo imposible ante su escasa producción en el momento de la verdad: cuatro puntos entre los minutos 34 y 39.

No bastó solo con Van Beck

El gran encuentro en ataque de Van Beck (29 puntos con 7/9 en triples) no fue suficiente para un Canarias que acusó su mal día en el tiro libre (27/37 con 9/13 en el cuarto final), pero por encima de todo con el manejo del balón: 20 pérdidas, de las que 16 llegaron en los 23 primeros minutos. Guarismo más que preocupante, en especial por parte de los pequeños, toda vez que entre Fitipaldo (7), Fernández (4) y Van Beck (4) acumularon 15.

El flojo partido de Fran Guerra, Doornekamp, Giedraitis y Sastre (9 puntos con 3/10 en tiros entre todos) condicionó la suerte canarista en una rotación más corta que nunca y donde solo Fernández (14 puntos y siete asistencias) y Shermadini (12 tantos y cinco rechaces para 18 de valoración) fueron los otros dos que alcanzaron las dos cifras en anotación.

Fiados al triple desde el inicio

Pese a que fue parte de su perdición el miércoles en Gran Canaria, el conjunto aurinegro insistió de inicio en el triple. Sus cinco primeros lanzamientos fueron desde el arco (3-6), pero no radicaron ahí los problemas del equipo lagunero. Y es que su rival mostró estar muy intenso atrás y fue colapsando poco a poco los ataques aurinegros.

El Canarias empezó a fallar, vio como Jaime Fernández se metía en dos faltas en un suspiro, no fue sólido en el 1x1 (a Sastre se le escapó Jackson par de veces) y además comenzó a acumular pérdidas (hasta cuatro en apenas siete minutos) que su rival castigó siempre a la carrera ante un balance más allá de lo deficiente.

Primer bajón aurinegro

Pese a un nuevo triple (Doornekamp), el cuadro isleño frenó su caída solo de forma momentánea (12-11), toda vez que el Burgos también hizo daño en el rebote ofensivo (cuatro puntos) y sacó rédito de sus continuas idas al tiro libre (8/11). De esta forma recibió el Canarias un parcial de 12-1 que ya dejó tambaleando al conjunto isleño (23-12, 10').

La tendencia, lejos de mejorarse, se mantuvo para el Canarias en el arranque del segundo acto. De nuevo con pérdidas gratuitas, pero sobre todo con una permisividad insultante en defensa, permitiendo tiros muy cómodos en el bando local (llegó a estar con un 10/13 en intentos de dos). La desventaja aurinegra llegó a ser de 15 puntos tras una nueva canasta de Happ (30-15).

Situación crítica entre el marcador y, por encima de todo, por sensaciones, en la que al menos supo sufrir el cuadro isleño, toda vez que se encontró con un triple de Van Beck y un par de acciones acertadas y de oficio de Scrubb y Abromaitis (34-25). Ya fuera de entre las cuerdas, el Canarias tuvo que lidiar con otras cuantas situaciones adversas: su mal hacer en los libres (¼), la tercera falta de Jaime, y un tiro innecesario y taponado a Van Beck.

Primer amago de remontada

Pero con todo, el Canarias remó poco a poco con dos libres de Fitipaldo y una canasta interior de Shermadini (36-32). Recuperación, sin embargo, efímera porque lejos de mantener esa inercia positiva, el conjunto aurinegro se empeñó en volver a reproducir situaciones para el olvido. Varias malas defensas en el 1x1 (seis puntos de Corbalán) y sendos errores en ataques dieron de nuevo a los locales una considerable ventaja (46-34) que solo una canasta final de Fitipaldo dejó en la decena (46-36) coincidiendo con el intermedio.

Pese a su buena puesta en escena el Canarias había escenificado una primera parte con mucho que desear. Muy flojo en defensa (ni en el balance ni en el 1x1, con nueve puntos encajados entre pérdidas y segundas oportunidades; y 20 en la pintura), empeñado en el tiro de tres (14 tiros frente a los nueve lanzamientos de dos), pero especialmente errático en el manejo del balón. Hasta 11 pérdidas acumulaba ya el cuadro tinerfeño (más de las que promedia por partido), ocho de ellas entre los tres manejadores, y varias de ellas de la manera más absurda.

Se recrudece el problema de las pérdidas

Detectado el gran problema, en lugar de solucionarlo, el Canarias recrudeció de manera alarmante su mayor déficit, hasta el punto de que sus cuatro primeros ataques acabaron en sendas pérdidas, las tres iniciales traducidas en contras y canastas a placer de los locales para el 52-36. El contador llegó incluso, en un escenario casi calcado, a una quinta para el 55-38.

Totalmente desconocido y fuera de partido, ni los triples le sirvieron ahí al Canarias para darle un giro a su desastroso encuentro (60-44), si bien los aurinegros lograron empezar a reeditar su recuperación del segundo acto, esta vez gracias a Shermadini y Van Beck (62-51, 27'). Suficiente para mantenerse con vida, pero muy lejos de servirle para a optar con argumentos a la victoria.

Van Beck bota el balón ante la defensa de Corbalán.

Van Beck bota el balón ante la defensa de Corbalán. / Agencia LOF

Básicamente porque el cuadro de Txus Vidorreta fue muy permisivo en el 1x1, en unas facilidades que explotaron Meindl y Corbalán, que anotaron una y otra vez bajo canasta tras ser superiores a sus pares. Solo alguna acción interior de Shermadini y su buen hacer desde el arco (5/7 en el cuarto) dejó abierta la puerta para el periodo final (73-64).

Varios intentos final infructuosos

La insistencia de Van Beck (dos triples pese a su floja defensa ante Jackson) y una canasta a tabla de Fernández (79-74, 37') confirmaron la recuperación aurinegra, que incluso jugó para ponerse a tres. Pero de nuevo al Canarias, obligado a algo más, le faltó otro par de pasos. Y en ello el Burgos dio otro arreón (83-74, 35') que dejó tocados a los de Vidorreta, que salieron claramente perjudicados en un carrusel de errores y de ínfima producción en el que se metió el partido: 4-4 en prácticamente cinco minutos.

Con todo ese tiempo habiéndose ido por el sumidero, el Canarias vio como el partido se le había escapado por completo... incluso a pesar de que al Burgos le entrara el miedo a ganar. Van Beck tuvo triple para el 89-86 a 35 segundos del final, pero el escolta no dio continuidad a su gran tarde desde el perímetro. Aún así, tres libres suyos fueron el suspiro final canarista (92-88 a 18'') antes de una antideportiva de Scrubb que sí enterró cualquier posibilidad aurinegra de remontada.

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