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Liga Endesa

La paciencia, mejor aliada del CB Canarias para tumbar al Baskonia

El equipo isleño firma un encuentro muy inteligente para sumar su undécimo triunfo liguero y arrancar la segunda vuelta con buen pie

La Laguna

Otro triunfo para rearmarse, una nueva victoria de postín para recuperar sensaciones. La Laguna Tenerife ha doblegado al Kosner Baskonia por 89-85 en un partido muy inteligente de los de Txus Vidorreta y en el que el CB Canarias supo tirar de sabiduría, primero para escaparse en el marcador (50-35) y luego para contener los intentos visitantes para darle la vuelta al marcador.

Una primera parte muy seria en los dos lados de la cancha permitió a los aurinegros llevar siempre la delantera, con rentas de hasta 18 puntos (44-26); antes de dos cuartos finales en los que los isleños no entraron en colapso cuando su rival apretó (82-78).

Tras acabar con la racha de diez triunfos del Barça, en esta ocasión el Canarias ha puesto fin a las siete victorias seguidas de un Baskonia que por momentos estuvo a merced del basket milimétrico del conjunto isleño. Ahí, el control del balón fue clave, con solo cinco pérdidas cometidas, todas ellas en la segunda mitad.

En esa implicación colectiva Marce Huertas fue el más destacado yéndose a los 23 puntos y seis asistencias, mientras que Shermadini aportó otros 14 tantos, frente a los diez de Fernández y Fitipaldo.

Tras la canasta inicial de Simmons y varios ajustes tempraneros (Huertas y Guerra a cancha en menos de tres minutos) la puesta en escena del CB Canarias fue más que notable, sobre todo siendo paciente en ataque para acabar dando casi siempre con buenas opciones tanto interiores como desde el arco. Y esos buenos tiros llevaron a los laguneros a un 3/3 en triples para empezar a tomar diferencias (13-6).

Sufrió el Canarias con la electricidad de Howard (16-13 y 20-16), pero entre las continuaciones de Shermadini, las chispa de Fernández y la superlativa implicación de Scrubb en el rebote de los dos aro, así como sumando desde la esquina, el cuadro lagunero volvió a pegar un estirón (29-19).

Un juego sin cincos en cancha

Un arreón que todavía fue mayor, toda vez que La Laguna Tenerife se adaptó a la perfección a la propuesta baskonista de jugar sin cincos. Ahí, entre los triples de Doornekamp y Van Beck (6/9 en total), y un palmeo de Abromaitis, el colchón aurinegro creció hasta los 16 puntos (37-21), obligando a Galbiati a pararlo con un tiempo tras menos de dos minutos de cuarto.

Por momentos el Baskonia dio la sensación de sacar del camino al Canarias (39-26), pero los de Vidorreta mantuvieron la misma paciencia ofensiva (incidiendo varias veces en el rebote), mostraron una seguridad abrumadora con el balón en las manos (ni una sola pérdida al descanso) y atrás redoblaron esfuerzos en el 1x1, en las ayudas y también para cerrar su rebote.

Cerca de 20 de diferencia

Tras dos libres de Huertas, llegó a lanzar el Canarias para el +20 (43-26), y aunque el cuadro azulgrana se agarró a varias segundas acciones y algunas jugadas de clase de Spagnolo (44-31), la ventaja local se mantuvo a buen recaudo tras una canasta final de Jaime Fernández (50-35). Números casi sobresalientes en ataque (18/34 en tiros), pero sobre todo rendimiento máximo en la parcela defensiva ante un rival que llegaba promediando casi 100 puntos en sus siete últimos encuentros y que en 20 minutos solo fue capaz de anotar 35.

A la vuelta de vestuarios, dos buenas defensas iniciales de los locales y un triple de Fitipaldo (53-37) se quedaron en un espejismo, ya que el Canarias vio como por momentos se le despertaban los fantasmas de lo ocurrido en el choque de la primera vuelta. El Baskonia apretó atrás (incluso con zona presionante tras fondo), provocó pérdidas y fue rápido y vertical hacia canasta. Sin situaciones claras desde el 6,75, los locales buscaron a Shermadini, pero no fue del todo suficiente para contener el acierto de Howard ni la movilidad finalizando de Diakite (57-50).

Aguantó el bando aurinegro con más sufrimiento que fluidez y sumando a cuentagotas (62-52) ante un Baskonia donde Luwawu-Cabarrot asumió galones (62-56) para apretar todavía más el electrónico antes de que Huertas saliera al rescate con dos de sus canastas marca de la casa (66-58). Sin la sensación de superioridad exhibida hasta el descanso, pero sí habiendo sido capaz de evitar reeditar el colapso sufrido en el choque del Buesa, el Canarias afrontaba los diez minutos finales con un colchón de ocho tantos (66-58).

Ese tira y afloja se extendió a los compases iniciales del cuarto acto, y tras un triple de Doornekamp (69-58) al Canarias le tocó apretar los dientes (dos tapones de Giedraitis) y cerrar su rebote antes de poder hilvanar, por fin, tres acciones positivas en ataque, la última de ellas un triple de Abromaitis (75-62, 35').

Aguantar el empuje visitante

Ahí el duelo se espesó por momentos, con múltiples visitas al tiro libre que mantuvieron con vida al Baskonia (gracias a Luwawu-Cabarrot), y aunque Huertas volvió a sumar (81-69), la aparición en escena de Spagnolo (11 puntos en el cuarto final) volvió a poner en suspense el triunfo canarista (82-78 a 1'46''). Con la renta cada vez menor, un libre de Abromaitis y una canasta de Huertas fueron casi definitivos (85-78), pero los de Galbiati volvieron a apretar (87-83 tras triple de Luwawu-Cabarrot) a 19 segundos del final.

Con dos libres de Fitipaldo (89-83) los visaitantes sí tiraron la toalla y se conformaron con salvar el average. El Canarias se queda sin el desempate particular, pero sí con el refuerzo moral de confirmar una recuperación impensable Quizá en menos de tres semanas se vuelva a repetir este mismo duelo.

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