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Liga Endesa

El CB Canarias se mide al 'milagro' de Xavi Pascual en el Barça

El técnico azulgrana ha enderezado el rumbo del Barça, rival el domingo de La Laguna Tenerife, hasta el punto de haber ganado 17 de sus 21 encuentros, nueve de ellos seguidos en la Liga Endesa.

Xavi Pascual, durante la reicente visita del Barça al Bilbao.

Xavi Pascual, durante la reicente visita del Barça al Bilbao. / ACB Photo

Santa Cruz de Tenerife

Pese a vivir, generalmente, dentro de una mayor estabilidad que la existente en la élite del fútbol, no son esporádicas, sin embargo, los variaciones en el banquillo, por parte de los conjuntos grandes del basket español, mediada una temporada. Una urgencia, la que preside al baloncesto europeo en relación con el estadounidense, de la que ya hablaba recientemente el ahora preparador del Real Madrid Sergio Scariolo. Pero ese intento de dar con un revulsivo, suele quedarse a medias. En el retorno al FC Barcelona, que ya fuera su club hace algo más de una década, Xavi Pascual, al menos por el momento, es un caso que se sale de la norma. Le toca al CB Canarias variar el rumbo.

Modo arrollador

El regreso del preparador de Gavá ha supuesto una bocanada de aire fresco para el Barça, que tras enfrentarse este viernes al Asvel en la Euroliga pretende alargar su racha en la Liga Endesa a costa de La Laguna Tenerife. Amenaza evidente, para el conjunto aurinegro, toda vez que el cuadro azulgrana está en modo arrollador desde la llegada del preparador que le diera su segunda y, por ahora, última Euroliga, allá por 2009.

Después de una temporada, la 24/25, en la que no logró hacer carburar a su equipo (fue eliminado en las semifinales de la Supercopa, y también en los cuartos de Copa del Rey, de la Liga Endesa y de la Euroliga) Joan Peñarroya vio como a principios de este curso se le terminaba de torcer su proyecto blaugrana. Solo dos triunfos en seis jornadas dentro de la ACB, y un discreto balance de 5-4 en Euroliga, además con el agravante de una dolorosa derrota ante el Real Madrid en el Palau. El cambio de técnico parecía obligado.

Solo cuatro derrotas

Y el Barça optó por el regreso del hijo pródigo, un Xavi Pascual que ha generado una metamorfosis inmediata al plantel blaugrana. Así, en la transición y con Óscar Orellana oficiando como entrenador jefe, el equipo culé ya dio síntomas de recuperación (sumó un triunfo en ACB y dos en Euroliga) antes de que con Pascual el impulso haya sido definitivo.

Pascual da instrucciones a sus jugadores en un tiempo muerto.

Pascual da instrucciones a sus jugadores en un tiempo muerto. / ACB Photo

A sus órdenes el equipo catalán ha ganado nueve partidos consecutivos en la ACB, mientras que en la Euroliga su registro es de 8-4 (con tres derrotas a domicilio y dos de ellas por un punto). En total, un 17-4 que tiene al Barça metido de lleno en la lucha por la tercera plaza del torneo continental, mientras que en la Liga Endesa los azulgranas son terceros con los mismos triunfos que el Valencia, segundo. A ello se añade la recuperación para la causa de jugadores que apenas estaban brillando en el tramo inicial del curso, caso de Willy Hernangómez y Miles Norris. El primero es el más valorado de su equipo en la ACB (14,3 de media), y el norteamericano promedia nueve puntos en sus siete duelos más recientes cuando antes no había disputado un solo segundo en competición española.

Una situación conocida

Un giro de 180 grados que no es desconocido para Pascual, que hace 18 años ya vivió una situación similar en el equipo del Palau. Y es que siendo ayudante de Dusko Ivanovic se tuvo que hacer con las riendas del equipo ante la destitución del técnico balcánico por discrepancias con la directiva, y apenas una semana después de caer en los cuartos de la Copa del Rey contra el Bilbao de Txus Vidorreta y Marce Huertas. En su puesta de largo como primer entrenador azulgrana su balance fue de 18-12, quedándose a un paso de la final liguera y de la Final Four de la Euroliga. Ahora, su intención es mejorar aquellos registros.

Pero los dos de Xavi Pascual no son los únicos cambios a los que se ha visto forzado el Barça recientemente, ya que en la 17/18 también destituyó a Sito Alonso tras un arranque con más sombras que luces: 12-7 en ACB y muy lejos de los puestos de playoff en Euroliga. Svetislav Pesic, también en una segunda etapa en el club, corrigió el rumbo en España, donde ganó la Copa del Rey celebrada en Gran Canaria y con un 15-7 se plantó en semifinales.

Baskonia, silla caliente

Entre los grandes, el otro banquillo que no pocas veces se ha convertido en guillotina es el del Baskonia. Hasta cuatro veces en las siete pasadas campañas, y la mayoría en noviembre. Síntoma de la poca paciencia por la que se caracteriza su presidente Josean Querejeta. Una de ellas con un resultado inmejorable. Así, en la 19/20 Velimir Perasovic fue fulminado cuando marchaba con un 7-6 liguero y 6-9 en Euroliga. Dusko Ivanovic no pareció ser la mejor solución, toda vez que su balance fue de 5-5 y 6-7 respectivamente, quedándose fuera de la Copa. Pero llegó el parón y en la Fase Final de Valencia, el Baskonia –afrontaba el torneo excepcional de Valencia como octavo– sorprendió a todos y se llevó el título liguero tras vencer en la final al Barça.

Dusko Ivanovic celebra el título logrado con el Baskonia en 2020

Dusko Ivanovic celebra el título logrado con el Baskonia en 2020 / ACB Photo

El año anterior, Pedro Martínez pagó una derrota en la cancha del Andorra y otra inmediatamente después en la pista del Budocnost. Le sustituyó Perasovic, con eliminación en cuartos de la Copa del Rey y de la Euroliga. En la 21/22 fue Dusko Ivanovic el que no pasó el corte del arranque (4-6 en ACB y 3-6 en Euroliga) y fue reemplazado por Neven Spahija. Con el croata, el Baskonia tampoco jugó Copa, se quedó fuera de las series por el entorchado en la Euroliga, si bien llegó a las semis ligueras cayendo ante el Madrid.

El último episodio sucedió en la 23/24, con Joan Peñarroya como el sacrificado y Dusko Ivanovic de nuevo como comodín salvador... o no tanto, porque la escuadra azulgrana solo escapó llegando a los cuartos de la Euroliga (0-3 contra el Real Madrid), tras verse apeado de la Copa y del playoff de la ACB.

El Unicaja y sus vacas flacas

El Unicaja, y pese a la estabilidad alcanzada recientemente con Ibon Navarro, también pasó por dos campañas consecutivas en las que no dio con la tecla. La primera en la 20/21, cuando Luis Casimiro aguantó hasta un 9-10 (y derrota en cuartos en Copa) antes de ser sustituido por un Fotis Katsikaris que se quedó en un 8-9 liguero (sin poderse meter en playoff) y vio como el cuadro andaluz acababa último de su grupo en el Top 16 de la Eurocup.

Al curso posterior, el 21/22, el griego pagó las prisas en las oficinas del Martín Carpena y con 7-10 fue cesado abriendo las puertas a la contratación de Navarro. El vitoriano no logró despegar por completo (6-10 en ACB y 1-3 en Champions con eliminación en cuartos de final en su debut en el torneo de la FIBA), pero tuvo la confianza del club para acabar construyendo un proyecto que le ha reportado réditos superlativos.

También el Valencia

El Valencia Basket también tiene, en su hoja de ruta, dos episodios de estas características. En la 14/15 Velimir Perasovic se vio lastrado por el 3-7 que supuso su eliminación en la Euroliga. La solución taronja fue Carles Duran, que con un 13-11 al menos metió a los levantinos en las semifinales ligueras antes de verse superados por el Real Madrid.

Patrón similar a lo ocurrido 11 años después, en la 23/24, cuando a Álex Mumbrú lo sentenció una derrota en Euroliga por 69-98 ante el Asvel en La Fonteta, pese a su 16-11 en ACB. De nuevo el Valencia apostó por un sustituto de perfil bajo, el interino Xavier Albert, que sin margen en el torneo continental, tampoco pasó de cuartos en la Liga Endesa: 1-2 ante el Murcia.

El Real Madrid, más estable

Mucho más estable en este sentido se viene mostrando el Real Madrid, que en los últimos lustros solo ha vivido un movimiento de silla. Fue en la 10/11, cuando después de caer en la final de Copa del Rey y sufrir dos derrotas seguidas en Liga –la última de ellas en Valladolid– se produjo la salida de Ettore Messina. Le sustituyó el que era su ayudante Lele Molín. Los blancos acabaron segundos en la fase regular, perdieron en las semifinales de la ACB y fueron derrotados en la final de la Eurocup.

La salvación del Alicante

Lejos de los conjuntos punteros también ha habido cambios de entrenador que han producido una evidente variación de rumbo. Le ocurrió, por ejemplo, al Bilbao de la 09/10, donde Txus Vidorreta había firmado un 4-13 antes de la llegada de Fotsis Katsikaris, que con un 11-5 logró la salvación. El técnico griego también fue protagonista el curso pasado en Girona, pero en modo de salida, ya que fue despedido tras un 2-9. A Moncho Fernández le valió su 10-13 para conseguir escapar de la quema.

Pero si hay un modesto que ha protagonizado una de las mayores revoluciones dentro de este siglo ese fue el Alicante de la 03/04, en la que llegó a estar 2-11 con Luis Casimiro como técnico. Los lucentinos, ya con Trifón Pocho en el banco, acabaron la primera vuelta con un desolador 2-15. Salvación que parecía imposible, pero que los alicantinos hicieron posible con un segundo tramo de liga donde firmaron un 12-8 con el que lograron una permanencia casi heroica.

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