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Liga Endesa

Sin brillantez y con sumo sufrimiento, pero el CB Canarias ya tiene la novena

En un partido bastante discreto el cuadro aurinegro muestra un mayor temple en el momento clave para tumbar al batallador Granada (80-75)

La Laguna

Sin ser capaz de romper el partido en ningún momento, y con sumo sufrimiento hasta el final, pero La Laguna Tenerife ya tiene la novena victoria de la Liga Endesa 25/26. El conjunto isleño sudó hasta la extenuación para doblegar a un Coviran Granaba (80-75) que no dio muestras de ser el colista de la competición, hasta el punto de poner en serias complicaciones al cuadro de Txus Vidorreta.

La aparición final de Marcelinho Huertas, autor de 12 puntos en el cuarto periodo (entre ellos los cinco de un triple y dos libres claves) resultó determinante. El paulista acabó con 24 puntos y cuatro asistencias oara 29 de nota, pero sobre todo se erigió en el principal referente exterior de un CB Canarias que tuvo otro día bastante discreto desde el arco (clavando el 7/27 frente al Granca si se saca de la ecución el 4/5 del base brasileño).

Sin hacer un duelo brillante, Shermadini también aportó 10 puntos y seis rebotes para 19 de nota para un equipo tinerfeño que nunca confirmó ninguno de sus intentos de romper el partido, y al que le costó un mundo contener el poderío físico de Luka Bozic, autor de 14 puntos, 13 rebotes y cinco asistencias para 35 de valoración.

Con este triunfo, el noveno sobre 13, el Canarias cierra el año desquitándose del mal sabor de boca que le dejó la derrota en el derbi, pero sobre todo logrando una clasificación virtual para la que sería su décima Copa del Rey consecutiva.

Mismo estilo

No renunció de entrada el Canarias a su estilo, y si bien su puntería exterior no fue la más deseada (1/4) ese desajuste lo compensó el equipo isleño con mucha actividad atrás, pese a que luego no terminó de ser productivo en sus transiciones ofensivas (8-4). Bien atados en corto Bozic y Thomas, la manta no le dio al cuadro lagunero para frenar a Howard, autor de tres triples seguidos (10-13).

Sin fluidez en su juego, el equipo tinerfeño también respondió desde el perímetro, aunque su acierto fue momentáneo (18-17), regresando los de Txus Vidorreta a la versión mostrada durante buena parte del choque contra el Granca. Así, los laguneros elevaron sus malas prestaciones desde el perímetro hasta un 3/13, lo que unido a un pobre balance defensivo (castigado por Brimah) permitió al Granada firmar un 0-9 que a su vez obligó a pararlo al técnico local (18-26), tras apenas 100 segundos de segundo cuarto.

A la salida del minuto el Canarias se encontró con una zona 2-3 que Huertas supo leer a la perfección, asistiendo para el triple de Doornekamp y las canastas de Scrubb y Shermadini, así como para tres puntos suyos (28-29). Tras salir de entre las cuerdas y pese a dos pérdidas seguidas, el Canarias alargó su recuperación con un nuevo acierto de Shermadini (33-31 tras un 15-5).

Sensaciones encontradas

Pero las sensaciones, a pesar del cambio de tornas, no terminaron de ser nunca buenas para los canaristas, con nuevos errores desde el perímetro (llegó a estar con 4/11 en el segundo acto), y fallos también bajo canasta (Giedraitis se fue al descanso con 0/6 en lanzamientos de campo), así como desajustes defensivos que permitieron anotar sin oposición a Thomas y Bozic. Solo la jugada de pizarra final impidió que La Laguna Tenerife se marchara al intermedio por debajo en el marcador (38-38).

La puesta en escena canarista del tercer cuarto dejó mucho que desear, con dos pérdidas seguidas y sendos triples recibidos desde las esquinas (38-44). A pesar de varios desajustes más (dentro de la zona y balance tras canasta), el Canarias sí supo gastar faltas para al menos frenar la sangría. Eso en labores defensivas, porque delante los de Txus Vidorreta se volvieron a topar con una zona cambiante.

Variante defensiva del cuadro nazarí ante la que el equipo isleño, aunque sin estar atinado desde el perímetro (0/3 tras un triple inicial de Fitipaldo), atacó con mucha paciencia para ir sumando con regularidad y retomar la delantera en el electrónico (50-48, 26').

Pero como en episodios previos el Canarias no terminó de poner una velocidad extra, viendo primero como el duelo se metía en un intercambio de canastas (54-55), y comprobando más tarde como otro pequeño arreón (59-55 tras triple de Abromaitis) tampoco le servía ante el daño que estaba haciendo Brimah por encima de los aros, tanto para anotar como para intimidar (61-60).

Sin haber sido un dechado de virtudes ofensivas en los 30 primeros minutos, el partido se terminó de espesar ya dentro del periodo final. Así, después de casi tres minutos consumidos el parcial era de 2-2 (63-62). Situación a priori más perjudicial para el cuadro aurinegro, más aún cuando ya estaba en bonus.

El enésimo amago

Entre una canasta hacia dentro de Scrubb y un triple de Huertas el Canarias amagó con su enésimo intento de poner tierra de por medio (68-62), pero entre que le faltó el acierto necesario desde el arco y Bozic se puso el mono de trabajo en la zona (siete puntos y colocando a Doornekamp y a Abromaitis) para volver a invertir el signo del marcador (70-71) a poco más de tres minutos para la conclusión.

La aparición del mago

Momento ya más que delicado en el que al Canarias le costó un mundo anotar. Lo hizo con una canasta in extremis de Huertas, aunque luego se dejó, entre Abromaitis y Shermadini, tres libres de cuatro (73-73). El propio Huertas también erró un tiro a media distancia, y a pesar de no poder cerrar su rebote hasta en tres ocasiones, los pasos de Thomas le dejaron a los isleños, a 29 segundos de la conclusión, la opción de atacar casi para ganar.

A la salida del tiempo, el Canarias no pudo desprenderse de la espesura que le había acompañado casi siempre, pero aprovechó, seguramente antes de lo que estaba marcado en el guion, que a Huertas le flotaran por enésima vez. Y el paulista, pese a quedar todavía 14 segundos, aprovechó el regalo para confirmarse como el referente aurinegro de la noche en el tiro exterior (76-73).

Costa aprovechó sus dos libres solo tres segundos después, al igual que Huertas (78-75) con casi nueve segundos por jugarse. Howard lanzó desde media cancha a la desesperada buscando una falta que no existió y ahí el Canarias amarró, de la manera más sufrida posible, su novena victoria para poner los dos pies en la Copa del Rey.

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