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Liga Endesa

El Burgos pone el ritmo, pero el CB Canarias se lleva la victoria

El cuadro aurinegro suma su quinto triunfo del curso (101-97) en un partido en el que no logra imponer su baloncesto y que solo cierra en los instantes finales

La Laguna

El ritmo y el juego lo pone el San Pablo Burgos, pero el CB Canarias se queda con la victoria (101-97). En un partido en el que nunca logró imponer su ritmo de manera regular (estuvo diez arriba), el cuadro isleño acabó llevándose el triunfo de manera sufrida gracias a su temple y, en especial a la aportación de Marce Huertas, autor de 28 puntos y nueve asistencias para 37 créditos de valoración.

El brasileño lideró cierta clarividencia y mesura en medio de la revolución que, por momentos trató de imponer el cuadro visitante. En defensa ahogando por momentos la circulación aurinegra, y en ataque agitando cada una de sus ofensivas ante un conjunto, el canarista, al que le faltó algo de solidez para no sufrir hasta casi la bocina final.

Pese a que en los 23 minutos finales encadenó un pobre 1/11 en triples, el Canarias llevó siempre la delantera, si bien nunca logró darle la puntilla a un adversario que siempre se agarró al duelo con mucha fe y liderado por un Jhivan Jackson imparable tras el descanso (24 puntos en total antes de ser eliminado). Tampoco lo hizo con un 94-85 a menos de dos y medio para el final.

Como en situaciones anteriores, la aparición de Marce Huertas, infalible desde el tiro libre (10/10 al margen de su 9/10 en lanzamientos de dos), acabó decantando la balanza para el cuadro isleño, donde tambiñen brilló Gio Shermadini, autor de 14 puntos y seis rechaces para 24 de nota.

Incómodo desde el inicio

No pudo de inicio el Canarias llevar el partido al ritmo que pretendía. Al menos en los dos lados de la cancha, ya que en la zona defensiva aurinegra el Burgos agitó casi todos sus ataques, siendo tremendamente vertical hacia canasta (cargando a Doornekamp con dos faltas) y corriendo cada vez que pudo (10-12). Ese desequilibrio (y pese a no poder conectar con Shermadini en las continuaciones) lo compensó el cuadro isleño con el acierto de Huertas a media distancia, y los triples de Giedraitis y Sastre.

Con las rotaciones el Canarias encontró mayor variedad de recursos, como las penetraciones de Fernández, y las asistencias -en las funciones de postes repetidores- de sus cincos para las puertas atrás de los pequeños (18-14).

Parecía tener ya más controlada la situación el cuadro de Vidorreta, pero entre su discreto acierto en el tiro libre (4/7), que no estuvo nada sólido atrás para bajar los porcentajes de acierto burgaleses (8/10 en tiros de dos y 1/1 en triples), ni cómodo sacando el balón ante la presión rival a toda pista, el Canarias regresó a la inestabilidad de los albores de la contienda (20-22).

Acierto desde el arco

El Burgos también había encontrado un filón en la penetración no solo de sus exteriores, sino también en la de Nzosa, que con sus zancadas desbordó a Shermadini. Pero sin poder dar con la tecla atrás, y a veces acogotado con los constantes 2x1 visitantes, el cuadro lagunero recurrió a dos de sus mejores virtudes: la paciencia con el balón en las manos y su acierto exterior.

Sin perder la compostura, el conjunto lagunero circuló con inteligencia hasta dar con la mejor opción. Muchas veces al filo de los 24 de posesión, y siempre en el perímetro, desde donde -y después del acierto previo de Abromaitis- no perdonaron Scrubb, Giedraitis ni Fitipaldo (38-30).

Al Canarias se le pudo torcer la situación con la segunda de Abromaitis (puso a Scrubb de cuatro), pero en ese peaje de las faltas salió ganando con la tercera de Fischer, ya que en el 2x2 produjo con Huertas y con la superioridad de centímetros de Guerra ante Samuels (44-34 y 48-38).

Reacción visitante

Pero no terminó de estar cómodo el equipo isleño, que dejó de tener situaciones desde el arco, siguió sufriendo ante la defensa de ayudas de su rival (solo una canasta en juego en cuatro minutos) y, sobre todo, no consiguió frenar la anotación, casi siempre yendo hacia adentro, de un Burgos que primero aguantó el tipo en un intercambio de canastas (52-44), pero que logró irse solo cuatro abajo gracias a su presencia en el rebote ofensivo y las penetraciones de Neto y Corbalán (52-48).

Poco varió el registro tras el intermedio, ya que el Canarias alargó su intermitencia anotadora, dejó que todos los balones sueltos acabaran en las manos de su contrincante, y no pudo parar la electricidad de Jackson (57-54). En medio de un juego cada vez más disparatado y hasta por momentos de patio de colegio en un continuo ida y vuelta sin acierto, el equipo lagunero pudo darse por satisfecho de la pobre puntería exterior del Burgos (1/6 en el cuarto y 2/11 en total).

Ni un triple de Doornekamp en medio del caos (62-54) dio estabilidad a La Laguna Tenerife, incapaz de frenar la impronta de Jackson, que sumó hasta 12 puntos en el acto para mantener agarrado al partido a su equipo (65-63, 27').

Malas sensaciones

Situación comprometida, no tanto por el marcador, sino por la sensación de incomodidad que desprendía el Canarias. Detrás porque nunca fue lo suficientemente solido. Y delante, tanto en la salida de balón (con alguna pérdida tonta), como por la falta de ideas para definir cerca del aro... hasta que apretó su particular botón rojo para que Huertas y Shermadini lideraran las operaciones.

Así, entre el brasileño y el georgiano se combinaron en exclusiva para un parcial de 11-5 para cerrar el cuarto y afrontar los últimos diez minutos con un importante colchón (76-68).

Pero ni la canasta por línea de fondo de Sastre ni una nueva aparición de Shermadini (81-73) fue suficiente para el Canarias, que vio como desapareció por completo su acierto exterior, hasta el punto de que tras enlazar cuatro aciertos, luego solo fue capaz de encestar uno de sus diez siguientes lanzamientos. Todo lo contrario que su rival, que con un 3/3 en el cuarto acto volvió a meterse de lleno en el choque (83-81, 35' y 85-83, 36').

Sin referencia exterior y saliendo como podía de la presión visitante, el Canarias sumó a cuentagotas para mantener la delantera (89-83) mientras el tiempo se consumía lentamente. Ahí, una nueva aparición de Huertas (2+1 e inicio de la jugada que finaliza Sastre), el conjunto isleño dio un impulso que acabó siendo definitivo (94-85). Y todo pese a que los locales se empeñaron en complicarse la vida en el epílogo a base de encadenar varias pérdidas (tres y una falta en ataque) que, finalmente, no tuvieron causas mayores pese a los dos triples de Corbalán. Al menos medio camino para estar en la Copa del Rey ya lo tiene andado La Laguna Tenerife.

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