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Copa Intercontinental

El Lenovo persigue el triplete planetario

El conjunto lagunero se mide este domingo al Sao Paulo (19:00 horas) en busca de la que sería su tercera corona mundial de la FIBA

Elgimn Cook machaca en una acción del partido ante el Monastir

Elgimn Cook machaca en una acción del partido ante el Monastir / Andrés Gutiérrez

Santa Cruz de Tenerife

Con la inercia positiva de su apabullante victoria del viernes contra el US Monastir (112-42), el Lenovo Tenerife afronta este domingo otro duelo que le puede permitir ganar un nuevo título. En este caso la que sería su tercera Copa Intercontinental. El Sao Paulo brasileño, que doblegó al Vipers norteamericano, será su oponente a partir de las 19:00 horas.

Visto lo visto en semifinales el cuadro de Txus Vidorreta parte como claro favorito en el duelo definitivo por el entorchado mundialista. Por los quilates de su baloncesto, por calidad individual, y también por amplitud de su roster. El ritmo de juego a campo abierto, en el que los brasileños podrían sentirse más cómodos que el conjunto aurinegro, y un basket más atlético que el que pueden realizar los isleños se antojan como los dos posibles aspectos que pudieran trabar el paraguas del cuadro lagunero.

Llega a esta final el Lenovo Tenerife con muchos condicionantes a favor. Y no solo por ejercer de anfitrión al calor de su afición. Los aurinegros firmaron, pese a la posible relajación que podría aparecer a causa de un marcador abultado desde los primeros compases, un partido tremendamente serio contra el conjunto tunecino. Prácticamente de principio a fin y sin apenas sobresaltos. Es el camino a repetir en la final.

Además, la diferencia que imperó en el electrónico desde los primeros compases fue clave para que el banquillo de los laguneros rotara de forma continua para que nadie alcanzara una sobrecarga de minutos. Otro ejemplo más de extremo mimo físico de los jugadores canaristas al que Txus Vidorreta dio una vuelta de tuerca en el partido del pasado domingo contra el Real Madrid, dando descanso a Huertas y Shermadini.

De hecho, entre el base y el pívot acumularon, entre ambos y aún siendo titulares, menos de media hora en cancha. De los demás, ninguno alcanzó los 22 minutos sobre la pista. Receta propicia para tratar de estar en las mejores condiciones de cara al duelo de hoy. El brasileño, con el plus añadido de querer hacer un buen papel contra el equipo ahora referente de su ciudad natal, pese a que nunca llegara a militar en él antes de dar el salto a Europa. Delante del director de juego canarista, su compatriota Elinho Corazza, también integrante de la selección canarinha.

Con la necesidad de evitar que el choque se le desmadre -como por momentos pareció suceder en las semifinal que disputó el Sao Paulo-, el Lenovo Tenerife debe hacer valer no solo su IQ baloncestístico, sino también su fondo de armario. Con Sergio Rodríguez y Moussa Diagne habitualmente en un rol más secundario, los otros diez integrantes del plantel canarista están capacitados para rendir, sin distinción, al más alto nivel contra un adversario que precisamente ahí va algo más justo que los tinerfeños.

Ante el Vipers el Sao Paulo (70-91) basó su rotación en solo cinco hombres (Bennett, Elinho, Da Silva, Stewert y Miller) todos ellos por encima de los 26 minutos. Bruno Mortari solo tiró de nueve jugadores, dos de los cuales -Silva y Nardi- tuvieron una participación casi testimonial. Ese posible desgaste, sin embargo, no debería mermar en exceso al cuadro paulista, donde Tulio Da Silva querrá no solo volver a asumir galones (19 puntos y 15 rebotes contra el campeón de la Gleague), sino también repetir el título planetario logrado el año pasado con el Flamingo. Otra razón más para que el Lenovo Tenerife agudice los sentidos y esté preparado para una posible y dura batalla de 40 minutos.

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