Su participación en el Canarias 21/22 fue residual. Admite que de entrada le costó aceptar este rol, pero luego asumió su papel y trató de ayudar lo máximo en el día a día.

¿Cómo ha sido este año para Sean Smith?

Ha resultado muy largo. Es la primera vez que mi temporada ha sido de 10 meses, con tantos viajes, tantos vuelos y tantos kilómetros entre ACB y Europa... Ha sido bastante, bastante largo, pero se han ganado bastantes partidos, siempre con buen rollo en el equipo, y eso siempre es muy importante.

¿Se hace más largo jugando tan poco?

Sí, mucho más largo. Yo ya tenía esa idea de que iba a jugar poco; quizá pensaba que tendría más oportunidades, pero en parte es lógico porque tenía delante a muchos jugadores veteranos y de calidad, y estoy en un club que cada día quiere hacer las cosas mejor. Es normal que quieran tomar pocos riesgos.

¿Se llegó a ver con un rol más importante?

Es lo que cualquier jugador piensa. Tener oportunidades y demostrar que puedes jugar minutos. Obviamente pensaba que sí, porque me conozco y en los equipos en los que he estado he llegado como segundo en un puesto y al final he acabado teniendo muchos minutos. Pero aquí ha sido muy diferente, porque tenía a tres jugadores por delante. Sí me veía entrando en la rotación, pero a la vez te das cuenta de que es muy complicado en un equipo que el año pasado terminó tercero y que en este acabamos top 5.

No he jugado, pero ha sido el año en el que más he aprendido; Txus, tácticamente, es un escándalo

¿Se hace más largo en lo anímico que en lo físico?

Sobre todo en lo anímico, sí. Y eso acaba afectando en lo físico. Anímicamente es bastante duro, pero lo acabas aceptando y todo acaba siendo mucho más fácil; y si el equipo gana, te alegras.

Supongo que este curso sí le habrá servido para aprender...

Sí. Llevo tres años como profesional y aunque prácticamente no he jugado, sin duda ha sido en el que más he aprendido. Txus es el mejor entrenador que he tenido, con diferencia, tácticamente es un escándalo, y entrenar cada día con jugadores tan buenos, aunque no participes en los partidos, mejoras. Y por razones así se me ha hecho más fácil. Creo que acabo siendo un mejor jugador.

Lo que no parece claro, por esa falta de minutos, es en qué posición podría desenvolverse mejor en ACB...

Yo soy un tres, aunque quizá por no ser un gran tirador estoy más al cuatro. Creo que debe ser en la de alero la posición en la que tengo que intentar destacar, pero yo quiero jugar, y me da igual el puesto; con tal de jugar hago lo que sea. Me fijo en Aaron, que es multiposicional; o en Kyle, un cuatro que postea y ataca muy bien; o en Sule, que es un guerrero, rebotea y se mete hostias cuando entra la pista... Tratas de aprender de ellos, y ahora, aunque tal vez no se note, sí creo que he mejorado mucho.

¿Llegó a pensar en arrojar la toalla y propiciar que cambiara su situación?

Claro que sí. Cualquier persona que estuviera en mi situación también lo pensaría. Estoy en un equipo ganador y estaba esperando una oportunidad que al final no llegó. Cuando tienes familia que ha jugado al baloncesto, te dicen que te quedes, que sigas trabajando y aprendas, que no tiene sentido bajar de nuevo a la LEB. Al final lo aceptas y tratas de mejorar día a día.

¿Pero hubo algún momento concreto?

Creo que los propios técnicos y mis compañeros pueden afirmar que los cuatro o cinco primeros meses para mí fueron muy duros. Iba a los entrenamientos... jodido. Me estaba costando mucho aceptar ese rol, pero con el apoyo de mi gente puede aguantar, y ya sobre enero comprendí mi papel e iba a trabajar más alegre y con más ganas de mejorar. Y eso se notó porque en esos meses iniciales hasta me costaba mucho relacionarme con mis compañeros, porque mentalmente no estaba dentro.

Precisamente Vidorreta alababa hace unas semanas su actitud impecable en estos últimos meses...

Sí, es así. Entras al entrenamiento con mucha más energía y te relacionas con los compañeros, y así es mucho más sencillo todo en el día a día. Ya que no iba a jugar sí traté de hacer mejores a mis compañeros.

Entiendo que no se puede hablar de año perdido, pero ¿se arrepiente de haber dado el salto a un equipo de ACB y además a un club de la zona alta?

No veo que me tenga que arrepentir. Son cosas que pasan en la vida y yo me quedo con que he mejorado y he aprendido mucho de un entrenador como Txus, y más cuando yo, tácticamente, siempre he sido un desastre, ya que me he caracterizado, básicamente, por ser un jugador físico. Podía haber jugado más en otro sitio, sí, pero aquí, por ejemplo, hemos ganado una Champions. No me quejo de un año que me ha ayudado mucho mentalmente. Tengo muchas ganas de demostrar que puedo jugar.

Nunca me gusta irme de un sitio sin tener la oportunidad de participar y dar una parte de mí

¿Cuál ha sido el mejor momento?

La Champions, claro. Cuando ganas un torneo como la BCL, y más después de tantas horas de avión y madrugones, es algo increíble, sobre todo con un grupo como el nuestro. Es mi primer título desde que soy profesional, y ganarla fue muy especial.

Lo lógico es que para la 22/23 busque un sitio donde tenga garantizados más minutos, pero a la vez en su contrato se contempla una posible extensión...

Ahora mismo estoy perdido. Tengo que hablar primero con el club para conocer su opinión. Porque aunque no haya jugado, aquí fuera de la pista he disfrutado bastante con el club y los compañeros. Y nunca me gusta irme de un sitio sin tener la oportunidad de participar y dar una parte de mí. Se irá viendo... Obviamente yo quiero jugar, pero aquí estoy cómodo. Si se hubiera dado el caso de que me trataran fatal o que con el entrenador me llevara mal... pero conmigo, tanto el club como la afición, se han portado genial.

Pero independientemente de que sea aquí o no, ¿se ve consolidado, a medio plazo, en ACB?

Obviamente quiero jugar, como cualquiera. A lo mejor aquí se me plantea que el año que viene puedo tener oportunidades, y en otro club podría jugar mucho más... Pues no sé. Se verá. Sé perfectamente que puedo jugar en ACB, pero he firmado en un equipo en el que la mayoría de los jugadores cuentan con muchos años de experiencia... Repito, no me arrepiento de mi decisión de firmar aquí.

Smith y Wiltjer.

Smith y Wiltjer. Carlos García

Sean, en pequeños detalles

Trabajo estival

Un verano para mejorar

  • Sabe Sean que este verano deberá aprovecharlo para pulir detalles y dar un salto cualitativo. «Sobre todo necesito adaptarme al tres y mejorar en el tiro, pero también postear más, ganar masa muscular, y otros pequeños detalles. Me lo voy a tomar muy en serio porque además tengo más motivos que nunca para poder demostrar a la gente. Es imposible estar más motivado de lo que estoy ahora», reconoce el madrileño, que en los próximos días seguirá trabajando en el Santiago Martín antes de definir otros enclaves para las siguientes semanas.

Afinidad

Conexión con Wiltjer

  • Admite Smith que con quien «más relaciones» ha tenido este año en el Canarias ha sido con Kyle Wiltjer. «Desde el día 1, ya que habla inglés, fue mi compañero de habitación, vivimos cerca, es muy buena persona, su familia es genial...», dice del canadiense.

Comparaciones

Dejar de ser ‘el hijo de’

  • Reconoce Sean que «si bien de joven tuvo sus beneficios», ya «cansan las comparaciones» con su padre Mike Smith. «Quiero jugar y que dejen de decir que soy el hijo de. Si he llegado a este nivel no es por ser hijo de, sino por méritos propios», afirma.