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Liga Endesa

El Lenovo, obligado a vaciarse para vencer al Betis (99-97)

Una gran actuación de Shermadini y Huertas en los minutos finales, con prórroga incluida, permite al cuadro lagunero doblegar a un colista respondón

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Lenovo - Betis Carsten W. Lauritsen

Con mucho más sufrimiento del esperado en un principio, y en un partido solo resuelto en la prórroga, el Lenovo Tenerife ha doblegado a un combativo Coosur Real Betis (99-97), que de la mano de Evans trajo en jaque a los aurinegros durante buena parte del duelo. Los isleños comenzaron mandando, pero poco a poco se vieron superados por el hambre de los verdiblancos, liderados por el base norteamericano (21 puntos y 15 asistencias). El cuadro visitante llegó a estar 13 arriba (26-39), y aunque olía a patinazo, el Canarias fue recuperándonse poco a poco (43-47 al descanso). Incluso el equipo de Vidorreta tuvo el duelo en la mano (73-65, 35'), pero no lo cerró y se vio, como mal menor, abocado a la derrota.

En esos cinco minutos extras el Canarias tiró, una vez más, de Marce Huertas (26 puntos y seis asistencias para 31 de valoración) y Gio Shermadini (20 tantos y nueve rebotes para 32 créditos) para resolver a su favor. Entre ambos anotaron 12 tantos esos cinco minutos adicionales y resultaron fundamentales para doblegar a un Betis que tuvo incluso tiro para ganar. El lanzamiento de Evans no entró y el Lenovo suma la decimoquinta.

Como en el derbi, el Lenovo se encontró de entrada con un ritmo vertiginoso. Altas revoluciones con las que supo convivir el cuadro lagunero gracias a un juego equilibrado con triples de Fitipaldo y Salin, y dos libres de Shermadini (8-4). Explotó también el conjunto isleño la conexión entre Bruno y Gio, con el georgiano yéndose sin miedo al choque contra Pasecniks (12-13).

Pero no le fue suficiente a los aurinegros, que empezaron a engolosinarse con el tiro exterior (llegaron a estar 1/1 en tiros de dos y 2/6 en triples) y, sobre todo, no dieron con la tecla para evitar numerosos desajustes defensivos que dieron situaciones francas a los verdiblancos. Ayudas fuera de lugar o muy largas que permitieron anotar debajo del aro a Pasecniks, o bien disponer de triples muy liberados a Burjanadze, Bertans y Almazán (14-18 y 19-21).

Aguantó el envite el Canarias con la entrada en cancha de Huertas y Guerra (23-23), pero el Coosur Betis incidió en el filón del 6,75 (5/8 en el primer periodo), esta vez con un triple de mérito de Bertans para cerrar el cuarto (23-26) en lo que sería el preámbulo de unos minutos para olvidar de los de Vidorreta. Dos pérdidas en sus dos primeros ataques fueron alfombra roja para un conjunto sevillano ya lanzado (23-33 tras 64 segundos de segundo cuarto).

Acogotados ya en saque de fondo, y sin lograr reactivarse tras el prematuro tiempo muerto de su entrenador, los aurinegros empezaron a evidenciar estar faltos de ideas en ataques. Un déficit más que manifiesto cuando un triple a la desesperada de Todorovic fue la única canasta en juego, en más de cinco minutos, por parte de los locales, cada vez más colapsados en el 5x5. Incapaces de producir en posesiones largas, al Lenovo también se le vieron las costuras atrás, ya que no logró frenar el manejo bajo de balón por parte de Evans y un mayor deseo colectivo capitaneado por Waley. Otro paralelismo con el derbi de solo tres días antes.

Sin capacidad de contestación y sumando únicamente a cuentagotas desde el tiro libre (6/8 en el segundo acto), el Canarias llegó a estar 13 abajo (26-39), momento crítico en el que aparecieron Fitipaldo y Shermadini. El primero siendo vertical y el poste fajándose bajo el aro pese a las constantes ayudas que recibió -antes y después de recibir el balón- para incomodar su presencia cerca de canasta (34-43). Con una notable presencia en el rebote ofensivo (seis en los segundos diez minutos) para arreglar el pobre acierto exterior (2/8) el Lenovo fue recuperando parte del terreno perdido (38-43), si bien sus prisas, algún que otro mal balance defensivo y, de nuevo, ayudas mal realizadas, hicieron que el Betis se fuera cuatro arriba la descanso (43-47).

Quizá ruborizado por sus flojas prestaciones hasta el descanso, el Lenovo salió más enchufado en el tercer acto. Paso al frente puesto de manifiesto con la insistencia canarista por ir al rebote ofensivo (triple de Huertas) y, especialmente con una mayor implicación atrás, donde Doornekamp ejerció como jefe de operaciones. Así, un robo local acabó en triple en llegada de Salin para que el Canarias recobrara la delantera después de muchos minutos (49-47).

Pero no le bastó a los tinerfeños, toda vez que el Betis también mantuvo su intensidad defensiva (provocó tres pérdidas) y se agarró a la electricidad de un incontenible Evans (solo seis puntos pero 12 asistencias en 25 minutos de partido) para evitar que la dinámica del duelo cambiara (53-54). Ahí Fitipaldo tomó el mando de las operaciones. El uruguayo, un seguro en el libre y sin miedo a la hora de lanzar desde el arco, anotó 11 puntos seguidos para monopolizar un parcial de 7-0 que devolvió una cierta tranquilidad a los aurinegros (60-54, 27'). Pese al sexto triple de Bertans (60-57), otros tres puntos de Doornekamp y una canasta final de Huertas hicieron que la renta local tocara techo a diez minutos de la conclusión (65-57).

Con Evans en el banco, el Betis se agarró a la eficiencia de Pasecniks cerca del aro (67-63) primero, y la versión más vertical de Evans después. El Canarias supo contener la impronta de ambos a base de una aportación más colectiva (73-65), pero no lo suficiente como para cerrar el choque. Y es que entre un triple de Burjanadze y un par de malas acciones ofensivas locales, el Betis volvió a verse en partido (73-70), más aún cuando el pívot georgiano visitante sumó cinco puntos más desde el 4,60 (76-75) a poco más de dos minutos por delante.

Con el choque en el alambre de poco sirvió la canasta de Shermadini tras rebote ofensivo, la puerta atrás de Huertas para Sastre o la penetración del propio base brasileño, porque el Betis sacó petróleo de las segundas opciones (seis en el cuarto final) para mantener la igualdad hasta el suspiro final (84-84, a 22 segundos de la conclusión). Trató de agotar la posesión el Canarias hasta que Huertas recibió con poco más de nueve segundos por jugarse. Con el Betis fuera del bonus el último ataque no le sirvió al Lenovo y el partido se fue a la prórroga.

El tiempo extra fue un regalo para el Betis y esa bola adicional estuvo dispuesta a aprovecharla Evans, que con siete puntos seguidos puso el partido en un 87-91. Pero como en otros momentos delicados, el Canarias tiró de sus jefes, con un 2+1 de Shermadini, un triple de Salin, dos libres de Huertas, otros tantos del pívot georgiano y una canasta de raza del base brasileño para el 96-93.

Respondió de nuevo Evans desde el 4,60 (96-95), y aunque Shermadini no resolvió bajo el aro, el Betis no atinó y Huertas volvió a estirar la renta a tres (98-95) con una bomba de las suyas, y a ocho segundos del final -y tras la canasta de Evans- anotó un libre que sentenció la victoria local. El Betis tuvo el el triple para ganar pero Evans, sin gasolina, no atinó

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