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El Lenovo se olvida del aro

El conjunto lagunero lanza únicamente 47 veces en su duelo contra el Gran Canaria, la cifra más baja este curso - Tras el descanso los de Vidorreta solo anotan nueve canastas

Bruno Fitipaldo pierde el control del balón ante la mirada de Guerra, Salvó (7) y Balcerowski. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

Es el Lenovo Tenerife el equipo de la Liga Endesa que con menor ritmo juega. Esto es, el que más suele estirar sus ataques y, por consiguiente, el que menos posesiones dispone. Unas revoluciones que los canaristas compensan con una gran efectividad a la hora de mirar el aro. El sábado, sin embargo, no hubo dicho equilibrio, ya que el conjunto canarista se olvidó de lanzar a canasta y acabó claudicando en el derbi. Solo en 47 ocasiones tiraron los de Txus Vidorreta, números prohibitivos cuando delante se encuentra un adversario al que le va como un guante un baloncesto a tumba abierta.

Los que menos.

Dentro de ese ritmo bajo que le caracteriza, el Canarias es el equipo que menos lanza de dos puntos, con apenas 33 intentos por encuentro. Por contra, los aurinegros solo se ven superados por el Real Madrid en asiduidad desde más allá del 6,75: 26,7 por duelo. Aún así, en el sumatorio de ambas facetas estadísticas, los tinerfeños siguen a la cola entre los 18 equipos de esta ACB 21/22.

Unos 60 tiros por duelo.

Hasta el sábado, el equipo canarista promediaba poco más de 60 lanzamientos por duelo. Suficiente para presentar un guarismo de 14 victorias y promediar más de 82 puntos por encuentro. En el derbi de rivalidad regional, sin embargo, estas cifras saltaron por los aires para convertirse en una de las grandes razones que explican la novena derrota del curso para los de Vidorreta.

Inicio vertiginoso, pero...

Recogió el Lenovo Tenerife el testigo lanzado de entrada por el cuadro claretiano, que logró llevar el duelo a su terreno predilecto con un juego de alto ritmo. Propuesta, aún así, con rédito favorable, toda vez que los laguneros llegaron por delante al término de los 10 primeros minutos (24-26) con un más que aceptable 8/15 en tiros de campo. Y pese a que el choque se espesó un tanto en el segundo acto, los tinerfeños se mantuvieron hasta el descanso en cifras normales: 14/26 para un 41-44 global.

Un giro de 180 grados.

Pero todo cambió tras el intermedio. El Granca apretó atrás –tanto en las marcas sobre Huertas, tratando de evitar que Shermadini recibiera balones dentro y negando situaciones claras en el tiro exterior–, y al Lenovo Tenerife se le hizo de noche. Tanto, que empezó a cometer una pérdida tras otra (un total de 14 en los segundos 20 minutos), apenas pudo mirar el aro, y cuando lo hizo fue con porcentajes muy pobres. El 3/11 (entre triples y tiros de dos) que acumuló en este tercer periodo así lo atestigua. Con el amago de remontada mediado el cuarto periodo –llegaron a situarse a tres puntos– los guarismos de los de Vidorreta mejoraron en efectividad, pero no en cantidad: 6/10.

A tiro por minuto.

En esos segundos 20 minutos el conjunto tinerfeño solo fue capaz de hacer 21 lanzamientos a canasta, diez menos que los que acabó realizando el Gran Canaria. En total, en 47 ocasiones miraron el aro los aurinegros. Muy por debajo de su ya de por sí reducida hoja de servicio habitual. Pero además, el cuadro canarista firmó su cifra más pobre del presente curso –contando todas las competiciones en las que vienen participando–, quedándose incluso por debajo de los 48 tiros en los que se movió en el duelo de cuartos de final de Copa del Rey contra el Joventut y que concluyó con un exiguo 62-64 a favor de los isleños. Un olvido que no se puede permitir más este CB Canarias en un tramo de competición en el que cualquier error ya se paga muy caro.

Nuevo récord de pérdidas.

Buena parte de que el Lenovo Tenerife solo realizara 47 tiros en el Gran Canaria Arena viene de la mano de las 19 pérdidas que cometió en el derbi regional. Otro registro nada usual para el que sigue siendo el conjunto de la Liga Endesa 21/22 que menos balones regala. Hasta el sábado solo 11,5 por duelo. Es, como en el caso de los tiros, el peor guarismo liguero del equipo tinerfeño en lo que va de curso, superando los 17 y 16 balones que se dejó en sus visitas al Real Madrid y Murcia respectivamente. Hay que remontarse a la derrota frente al Barça en la pasada liga regular para dar con una cifra peor: 23. Ese día, como el sábado en el derbi, Huertas fue el más perjudicado con nueve pérdidas. Su peor guarismo dentro de su dilatada trayectoria en la ACB. Bien hará el Canarias, en este tramo que se le viene encima, si regresa a las escasas 10,4 pérdidas que promedió en su reciente racha de cinco victorias.

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