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Liga Endesa

Tres minutos no le valen al Lenovo para arreglarlo

El cuadro canarista cae en Murcia (88-86) pese a un gran final en el que casi enmienda un partido muy irregular y deficiente en varios aspectos

Salin pide explicaciones al árbitro Hierrezuelo en una acción del partido ante el Murcia.

Esta vez la remontada express no le sirvió al Lenovo Tenerife. Al contrario de lo ocurrido el curso pasado, el cuadro isleño no pudo ponerle la guinda a un final sobresaliente y acabó cayendo en un su visita al UCAM Murcia por 88-86, por lo que complica un tanto su presencia en la Copa del Rey.

Pese a su muy buen día en el tiro de tres (11/20), una muy mala puesta en escena (18-6), la incapacidad para darle continuidad a cada una de las ocasiones que se vio cerca en el marcador, un rosario de pérdidas (16), lo poco que compartió el balón (8 asistencias), y las segundas opciones de los locales (16 rebotes ofensivos), el Canarias se vio condenado. Wiltjer, autor de 16 puntos y cuatro rebotes fue el más destacado en un conjunto que tuvo a otros cinco jugadores (Huertas, Shermadini, Todorovic, Salin y Fitipaldo) por encima de la decena de puntos.

La puesta en escena canarista ya fue sintomática, perdiendo el salto inicial, siendo roto hacia dentro por Taylor y recibiendo la primera canasta tras palmeo ofensivo de Webb. Solo una muestra del desastroso arraque del cuadro aurinegro, que erró sus tres primeros tiros, pero sobre todo se mostró muy inseguro con el balón, con Huertas tremendamente incómodo ante la defensa de Davids tomando muy malas decisiones (0/2 en tiros y dos pérdidas). Con el Murcia corriendo y sin noticias del balance defensivo, el Lenovo se vio muy pronto abajo (12-3).

Pese al obligado tiempo muerto de Vidorreta tras solo tres minutos de partido y un triple de Salin (12-6), el Canarias incidió en sus defectos, aumentando hasta siete sus regalos en menos de seis minutos y sin ser capaz de surtir un solo balón a Shermadini, totalmente aislado por Lima (18-6).

Con la entrada de las primeras rotaciones en ambos conjuntos el cuadro isleño ganó al menos en algo de contención defensiva, gracias principalmente a Sastre, pegado siempre a McFadden; a la vez que elevó sus niveles de seguridad en el manejo del balón gracias a Fitipaldo. Superado el chaparrón inicial, y pese a un 2+1, algunos errores bajo el aro de Guerra impidieron que la desventaja canarista fuera menor al término del primer acto (23-14).

Mantuvo la tandencia alcista el Lenovo ya en el segundo periodo, sobre todo porque por fin pudo conectar con Shermadini, ahora con mayor margen de maniobra ante la marca de Cate (23-19). Cerrado el rebote defensivo, y pese a desperdiciar alguna que otra acción para meterse de lleno en el duelo, la solidez atrás y la mano de Todorovic y el oficio de Wiltjer delante dieron vida a los laguneros (25-24).

Ahí el Murcia se rehizo y hurgando de nuevo en los métodos de tortura del arranque, volvió a poner tierra de por medio. Davis provocó la cuarta pérdida de Huertas, y los locales corrieron cada vez que pudieron, mientras que Lima hizo daño en los dos lados de la cancha (35-27). Volvió a mostrar síntomas de desestabilización el Lenovo, que sin embargo pudo agarrarse a la solvencia, tanto exterior como en el poste, de Kyle Wiltjer (35-32). Solventado de nuevo el amago de hemorragia (triple de Todorovic para el 37-35), dos errores defensivos (Shermadini muy hundido en el triple de Davis y Webb cogiendo la espalda de Doornekamp) impidieron a los de Vidorreta irse en una mejor disposición (42-37).

También dejó mucho que desear el regreso de los vestuarios del cuadro canarista, tremendamente blando en el uno contra y regalando de forma absurda algún que otro balón (47-37). De nuevo contra las cuerdas, los aurinegros se recuperaron desde el 6,75 (triples de Wiltjer, Fitipaldo y Salin) para el 49-46. Incluso tuvo bola el Canarias para empatar, pero lejos de opositar de forma definitiva por la victoria, los aurinegros tiraron por tierra todo su esfuerzo previo por mantenerse en el choque.

El Lenovo se colapsó en el pick and roll, con Fitipaldo siendo incapaz de meter un balón en condiciones a Shermadini, lo que derivó en varias pérdidas y la posibilidad del Murcia de correr y desnudar de nuevo las carencias canaristas en el balance defensivo. Con Wiltjer incapaz de frenar a Lima como cinco y Huertas insistiendo en regalar balones (siete del equipo en el tercer cuarto), los laguneros se vieron de nuevo 12 abajo (66-54).

Huertas asumió protagonismo (66-60, 32'), pero su aportación resultó insuficiente toda vez que entró en escena McFadden, inédito hasta ese momento, pero que fue capaz de enlazar tres triples consecutivos a cual más complicado (77-63). Arreón mortal para los aurinegros, que a pesar de una canasta de Huertas y un 3+1 de Todorovic (79-71, 35'), volvieron a hacer aguas en el rebote defensivo y no estuvieron atentos en algún corte de los pequeños (86-75, 37').

Lo intentó a la desesperada el Lenovo con la aparición de Shermadini (dos libres y robo), Huertas (canasta) y Fitipaldo, que con dos libres y un posterior 3+1 hizo creer en la victoria aurinegra (88-85). Con 1'10” por delante, el Canarias hizo dos buenas defensas. Desperdició la primera con un triple errado de Doornekamp, mientras que en la segunda, con seis segundos por jugarse, Salin fue objeto de falta. El finés anotó el primer libre y erró a propósito el segundo, el palmeó salió muy lejos, dejando solo 1”1 para la épica. Pero al contrario que en la última visita canarista a Murcia, Shermadini no elegió bien y el tiempo se consumió irremediablemente. Errada una bala, los de Vidorreta deben acertar con las otras dos para asegurarse su presencia en la cita copera de Granada.

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