Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Basketball Champions League

El Lenovo Tenerife pone, al trantrán, el 1-0

En un partido irregular y extremadamente sufrido, el cuadro canarista sabe sufrir y vence al Pinar Karsiyaka (76-69) y se adelanta en el 'play in'

Shermadini y Tyus luchan por ganar el salto inicial.

Con la falta de rodaje tras 22 días ajeno a la competición, sin la fluidez en ataque de sus mejores ocasiones, sin la contundencia ni aciertos necesarios para abrir brecha cuando lo tuvo a tiro, con un horrendo 5/24 en triples, y también superando la descalificación de Fitipaldo y la lesión de Rodríguez. El Lenovo Tenerife supo convivir este miércoles con la adversidades y, al trantrán, doblegar al Pinar Karsiyaka (76-69) en un sufrido y casi angustioso encuentro que no se decidió hasta los suspiros finales. Un epílogo en el que, paradójicamente, un triple de Salin puso la puntilla a un rival que durante muchos minutos acogotó a los isleños. La dirección y saber hacer de Huertas, autor de 18 puntos y 10 asistencias, y la presencia interior de Shermadini (14 tantos para 21 de valoración), fueron factores diferenciales en favor de los laguneros.

Se notó de entrada la falta de chispa en el cuadro canarista. Especialmente en ataque, ya que de no resolver en primeras oleadas, los de Vidorreta bordearon el colapso durante algunos minutos. Un juego espeso (sobre todo en su intención de meter el balón dentro) que tuvo el añadido de un nulo acierto en los tiros exteriores: 0/4 en triples.

La ausencia de la fluidez habitual la compensó el cuadro lagunero con una gran actividad atrás. Notable labor colectiva en la que sobresalió Shermadini, que encontró el equilibrio justo para no estar incómodo a la invitación de Tyus de sacarlo fuera de la zona. El georgiano también se hizo grande cerca del aro (con manos en línea de pase y taponando) e igualmente sacó tajada de su habilidad para robar en los 2x1 exteriores (8-8).

Gracias a su interior de referencia el Lenovo logró que tras los primeros compases el marcador no fuera adverso pese al acierto del Pinar desde el 6,75 (4/7 para el 17-16). Ahí el Canarias se agarró a la clarividencia de Huertas, enormemente productivo en las continuaciones de los 2x2, bien para encontrar a los interiores, e igualmente para resolver él mismo. Así, con ocho puntos y dos asistencias del brasileño, el Lenovo alcanzó, ya en el segundo periodo, su máxima renta hasta ese momento: 21-16.

Con Guerra también activo debajo de los aros (24-19), volvió a recurrir el Pinar a su efectividad desde el arco (7/13) para abortar cualquier intento de poner tierra de por medio por parte del conjunto lagunero (del 30-25 al 30-30). Vía de agua que fue aún más grande para los aurinegros ante la verticalidad de Korkmaz, alguna que otra acción de calidad de Colson y la solidez defensiva de Tyus, que en este tramo del choque supo contener a Shermadini y además producir en el otro lado de la cancha (33-36 tras 0-6).

Lastrado por su paupérrimo acierto exterior (2/10 al descanso, con Salin en un 0/3 y muy incómodo para salir de los bloqueos) y también condicionado por la falta de fiabilidad en el libre por parte de sus mejores lanzadores, al Canarias no le dio con las pocas virtudes que pudo poner en escena. Y es que pese a haber concedido solo un rebote y cometer únicamente cuatro pérdidas, los de Vidorreta se fueron al descanso tres abajo (37-40).

No terminó de estar cómodo el Canarias a la vuelta de vestuarios (37-42), si bien los aurinegros apretaron los dientes para superar ese momento delicado e incluso volver a recobrar el mando en el electrónico (44-43 tras rebote de Shermadini). Ventaja tan exigua como efímera, toda vez que el Pinar encontró un filón en las continuaciones de Tyus, que explotó su movilidad ante Shermadini para ponerse las botas una y otra vez (48-52, 27').

Reprodujo el Lenovo su horrendo día en el tiro exterior (1/8 en el tercer acto), pero en cambio sacó partido de que su rival estuviera en bonus y no le importara gastar faltas en Shermadini. Entre el acierto desde el 4,60 (6/6 en ese acto) y unas cuantas buenas defensas de Fitipaldo (provocó tres recuperaciones), el cuadro isleño pudo afrontar en franquicia los diez minutos finales (54-52).

Un 2+1 de Huertas fue el bagaje ofensivo de los laguneros en los primeros casi cuatro minutos del acto final. Escasa aportación que tuvo el plus negativo de la descalificación de Fitipaldo, que en apenas 30 segundos se llevó sendas técnicas, una por protestar y otra por flopping (57-58).

Fue la enésima ocasión perdida por los isleños de agarrar una buena renta, pero a la vez el chispazo necesario para cambiar de marcha. Así, los de Vidorreta supieron cerrar su rebote y se encontraron con un regalo en forma de triple de Salin para alcanzar su máxima ventaja (64-58), ventaja que fue respondida por el Pinar desde el 6,75 (67-64 tras triples de Colson y Korkmaz con tres minutos por jugarse).

Un epílogo loco, con dos puntos de Doornekamp sobre la bocina, un triple de Sulejmanovic que no tocó ni aro, un 2+1 de Korkmaz (69-67), un tapón sobre Shermadini, la segunda técnica por flopping a Colson y, una canasta de Taylor (71-69) y finalmente, el triple sanador de Salin con el que el Canarias cerró una sufrida y, a la vez, reconfortante victoria. Si suma otra más dentro de seis días, habrá cumplido el objetivo.

Compartir el artículo

stats