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CB Canarias

El porcentaje esconde comodín

Si el Lenovo Tenerife solo puede disputar, de lo que queda de primera vuelta, su partido frente al Burgos, un triunfo le daría muchas opciones de clasificarse para la Copa del Rey

Shermadini lanza un tiro libre con Fitipaldo al fondo. BCL

Se ha movido el Lenovo Tenerife en poco más de un mes en una situación totalmente cambiante en lo que a opciones de meterse en la Copa del Rey se refiere. El 20 de noviembre era tercero con un balance de 8-3 y no solo tenía en el bolsillo el pasaporte para Granada sino también el hacerlo como cabeza de serie; desde hace apenas una semana, y después de tres derrotas seguidas, los de Txus Vidorreta han visto seriamente comprometido el acabar entre los ocho primeros al término de la primera vuelta, tanto por el impulso de los otros aspirantes como por el average general, donde los laguneros salen ahora perjudicados. A ello se ha añadido, hace apenas unos días, un inesperado contratiempo para el conjunto isleño: el verse obligado a parar por culpa de un brote de covid en su plantilla.

Sin fechas.

Con el partido del día 29 frente al Valencia ya suspendido, todo apunta que el duelo frente al UCAM Murcia, fijado inicialmente para el día 2, tampoco se podrá jugar. Eso deja al Lenovo Tenerife con un solo choque por delante en lo que resta de primera vuelta: su visita al San Pablo Burgos el 8 de enero. Sobre el papel solo uno, dado que parece casi imposible que antes de la fecha de corte (ahora fijada el 9 de enero) los aurinegros puedan ponerse al día, tanto por el periodo de recuperación de recuperación que necesitan sus afectados por el virus, como por el play in de la BCL, que los isleños inician el 5 –en el Santiago Martín– ante un rival todavía por definir.

Un aliado.

En un primer análisis esta mutilación de partidos se antoja como un hándicap para que los laguneros repitan presencia en el torneo del KO por quinto curso consecutivo. Sin embargo, un análisis más detallado de los condicionantes que envuelven la clasificación copera revelan que un triunfo del Canarias en tierras burgalesas le pondría con pie y medio en la cita a disputar a mediados de febrero en territorio nazarí. Aquí, el aliado aurinegro es el porcentaje de victorias, independientemente del número de encuentros disputados.

Un criterio previsto.

Alertada ya por los efectos de una pandemia que obligó a una severa modificación del calendario para que la campaña 19/20 llegara a buen puerto, la ACB incluyó en sus normas de competición 20/21 que «el primer criterio [para definir la clasificación a la Copa] sea el porcentaje de victorias sobre el total de partidos jugados por el equipo». Un acuerdo al que se le dio el visto bueno antes de comenzar la temporada, si bien luego el Murcia se sintió agraviado al considerar que había opciones de reubicar, en tiempo y forma, su duelo contra el Manresa, aplazado por un brote de covid en el equipo pimentonero. Esta vez, por contra, puede ser el Lenovo el gran beneficiado.

Valdría el 60%.

Con un balance actual de 8-6, y si se cumplen los parámetros habituales en este tipo de brotes, el siguiente duelo del Lenovo Tenerife sería el 8 de enero ante el Burgos. De ganarlo, los canaristas llegarían a la mitad de la fase regular con un 9-6, o lo que es lo mismo, un 60 por ciento de victorias. Pese a no gozar de un solvente average (+16) respecto al resto de contendientes, ese guarismo de triunfos-derrotas obligaría a buena parte de sus contrincantes directos a hacer casi pleno antes de llegar al ecuador para superar ese 60% y apear a los isleños de los ocho primeros.

Otros factores a favor.

El hecho de que los dos partidos que dejaría de disputar el conjunto tinerfeño sean ante rivales que se encuentran inmersos en la misma guerra también condiciona precisamente a Valencia y Murcia, que verían un tanto limitadas sus opciones de ampliar el porcentaje de resultados positivos. La disputa de varios duelos directos (Granca-Murcia, Breogán-Joventut, Valencia-Granca, Breogán-Baskonia y Unicaja-Valencia) también juega a favor de los tinerfeños.

Con 10 no es seguro.

Incluso, se puede producir la paradoja de que el Lenovo, con nueve victorias, se meta en la Copa por delante de otros conjuntos que tienen en la mano la opción de alcanzar, coincidiendo con la mitad de la fase regular, los diez triunfos. Son los casos de Breogán, Baskonia, Joventut y Manresa. Con Madrid y Barça ya metidos, la inclusión del Canarias en esta ecuación, más la del Valencia y el Murcia (a los que sí les valdría con 10 triunfos), uno de los cuatro equipos antes mentados no pasaría el corte. Otros conjuntos que todavía mantienen unas mínimas opciones, como Granca y Unicaja, necesitarían de combinaciones muy rebuscadas para meterse.

Con ocho, casi imposible.

Por ahora se trata de simples cábalas, pero perfectamente aplicables si se confirma el aplazamiento del Murcia-Lenovo. Eso sí, si los de Vidorreta ceden en esa supuesta última jornada en el Coliseum burgalés, solo un milagro les metería en la Copa con su 8-7 (53,33%).

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