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Basketball Champions League

El Lenovo se despide de la primera plaza

El juego físico del MHP Riesen (83-99) y la desesperación por un nefasto arbitraje condenan al cuadro lagunero al play in para seguir en competición

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Partido Lenovo Tenerife - MHP Riesen de la Basketball Champions League.

Incapaz de hacer frente al descarado y físico juego de su rival, con un mal día en el tiro exterior (8/25 en triples) y desesperado, una vez más, por una labor arbitral indecorosa y que acabó sacando de quicio a medio equipo, el Lenovo Tenerife se despidió de la primera plaza de su grupo al caer de forma clara ante el MHP Riesen (83-99). Un derrota que se explica en un enorme parcial de 2-23 encajado por los laguneros en una primera mitad para olvidar (31-53).

Los aurinegros trataron de remar para buscar un imposible, y lograron dejar su desventaja en solo nueve puntos mediado el cuarto periodo (74-83). Sin embargo, a los germanos no les temblaron las piernas y ataron un triunfo en el que mucho tuvo que ver el estado de histeria de los canaristas, con técnicas a Huertas (dos, por lo que fue descalificado), Vidorreta y Wiltjer. Fitipaldo, autor de 21 puntos y seis asistencias, Wiltjer, que alcanzó los 19 tantos y Shermadini, autor de 19 puntos y nueve rebotes, fueron los mejores en el bando tinerfeño. En su debe, el 12/26 en triples de su rival, así como las 15 segundas opciones de las que disfrutó el Riesen, algunas de ellas capitales cuando el Canarias más creía en la remontada.

Como era previsible, el Lenovo se topó de entrada con un equipo muy físico, abierto y activo en defensa, lo que trató de equilibrar el cuadro de Vidorreta metiendo el balón en el interior aprovechando la presencia de Wiltjer y Shermadini, el segundo baja en la primera vuelta (5-3). Pero el georgiano no impidió al Riesen ser fiel a su estilo, sobre todo cargando el rebote ofensivo. Aguantó el Canarias cxon un par de buenas defensas y la conexión a la carrera entre Fitipaldo y Wiltjer (12-8).

Psreció haber marcado territorio el Lenovo, pero su ejercicio de contención se esfumó por completo. El Riesen no solo comenzó a ahogar la salida del balón de los aurinegros, sino que también colapsaron por completo a los tiradores del cuadro isleño (1/3 en triples en el primer cuarto). A ello unieron los germanos el control de su rebote y su descaro innato para lanzar desde el 6,75 en el inicio de sus ataques (14-21).

Sin apenas esfuerzo, el Riesen había llevado ya el partido a donde quería, en una partida táctica en la que no hubía cabida para los cincos natos y donde la capacidad atlética marcaba diferencias. Con Huertas en su versión más errática (dos pérdidas en forma de regalo) y una innecesaria falta de Todorovic para conceder tres libres sobre la bocina del primer acto, el cuadro alemán dio un estirón hasta el 14-26 tras un parcial de 2-18.

Lejos de mejorar, el cuadro tinerfeño vio como se le acumularon los aspectos negativos: dos errores de Salin desde el perímetro, sendas faltas discutidas de Doornekamp, la lesión de Rodríguez o la facilidad del Riesen para rebotear en ataque. Argumentos para dar continuidad al pésimo momento canarista, que se vio 17 abajo tras un 2-23 (14-31).

Los aurinegros estaban calcando algunos de los pasajes para olvidar mostrado en el partido de Alemania. Al rescate trataron de salir Fitipaldo y especialmente Wiltjer, pero al Canarias solo le dio para reducir su desventaja a 12 puntos (22-34). Un visto y no visto.

Y es que primero con Baehre (un cinco capaz de palmear un rebote como de martillear desde el perímetro), luego gracias a la clase de Darden, y más tarde sacando tajada del estado de gracia de Radebaugh, certero desde el tiro libre, desequilibrante en el uno contra uno e infalible en el arco -independientemente de que delante estuvieran Guerra o Sastre para punterarle-, el Riesen no solo mantuvo a buen recaudo su arreón previo, sino que incluso estiró su ventaja por encima de la veintena (31-53).

El Canarias estaba totalmente fuera del partido. En defensa porque se sentía incapaz de hacer frente al aluvión germano. Y en la parcela ofensiva porque, incapaces de dar con superioridades interiores ni poder invertir el balón, cuando los de Vidorreta tuvieron opciones claras de lanzamiento, mostraron su peor cara: 2/11 en el segundo acto para un 3/14 al descanso.

Tras ver como la renta visitante tocaba techo al inicio del tercer periodo (31-55), el Lenovo Tenerife intentó, de forma casi desesperada, darle un giro al encuentro. En su lado de la cancha recurriendo a inusuales defensas en zona (1-3-1 y 2-3) y en campo germano buscando una y otra vez a un Shermadini muy superior por envergadura a Darden. El georgiano se fue hasta los 12 puntos en apenas cinco minutos (48-65), si bien fue un triple más adicional el que hizo creer al Lenovo en opciones de remontada (53-67).

Pero como ocurrió en el primer cuarto, esa sensación de superioridad fue efímera para los canaristas. Hulls respondió de tres con Doornekamp encima antes de que, en la siguiente acción, el propio alero canadiense cometiera la tercera y la cuarta faltas personales. Al debe se añadió otro rebote mal cerrado de los locales para el 55-74. Al menos, y al contrario que en el episodio pretérito, supo cortar la hemorragia el Canarias, con un par de buenas defensas -incluso presionando a tres cuartos-, y cinco puntos de Sulejmanovic logró llegar con vida al acto definitivo (61-74).

Convencido ya el Canarias de, como mínimo, alargar su pelea por un imposible hasta el epílogo de la contienda, la dupla Huertas-Shermadini se puso al mando para situar la desventaja por debajo de la decena (65-74, 31'). Aguantó el envite el Riesen siendo vertical y haciendo daño en el rebote ofensivo (69-81), pero el Canarias insistió con Huertas asociándose esta vez con Fitipaldo (74-83, 35').

En el alambre, cualquier error era capital para el cuadro isleño en su intento de épica. Y así lo fueron una pérdida de Huertas y un fallo bajo el aro Shermadini antes de que el choque se metiera e un estéril, para los aurinegros, intercambio de canastas (80-91). Apurados por sus propias prisas y desesperados ante unos colegiados que permitieron, de cabo a rabo, un juego demasiado físico por parte de los alemanes, el Lenovo fue presa de la impotencia (técnicas a Wiltjer y Huertas) y terminó de arrojar la toalla (80-97) para despedirse de la primera plaza y verse abocado a un play in que se jugará en enero y que tendrá como rival al Hapoel Jerusalem o al Pinar Karsiyaka.

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