Un arranque bastante defectuoso, pero 30 minutos de neta superioridad le han servido al Lenovo Tenerife para doblegar con autoridad al Dinamo Sassari y apuntarse así su segunda victoria en la Basketball Champions League (87-60). Y es que pese a unas malas sensaciones iniciales (10-15), los aurinegros nunca se salieron de un choque que incluso dejaron casi sentenciado antes de llegar al descanso gracias a un parcial de 25-4 (35-19).

Estabilizada la situación, los laguneros no sufrieron lo más mínimo tras el descanso y se movieron siempre en diferencias en torno a los 20 puntos para alcanzar su techo con el resultado final. Con Gamble produciendo debajo del aro (18 puntos y nueve rebotes) y la conexión entre Huertas (ocho asistencias) y Guerra (17 tantos) imparable por momentos, quizá el más completo de los canaristas fue Joan Sastre, que se fue hasta los 14 puntos, cuatro rebotes y cinco asistencias.

Pese a la canasta inicial de Gamble, el Lenovo escenificó un arranque bastante deficiente y, sobre todo, cargado de incomodidad. Delante porque no supo convivir con la intensidad de su rival, muy agresivo en el uno contra uno lejos del aro, llegando bien a las esquinas en las inversiones de balón, metiendo manos en líneas de pase y con numerosas ayudas cuando la bola se acercaba al aro. Ahí el principal damnificado fue Gamble, tan inseguro con el balón en las manos como errático en el tiro.

Atrás, el cuadro isleño tampoco fue el de cuatro días atrás frente al Zaragoza. Desubicado en el uno contra uno, el Canarias también sufrió ante el juego en llegada de su rival, que igualmente rascó un par de rebotes ofensivos (2-7). Solo la entrada en pista de Huertas dio un poco más de equilibrio a los aurinegros (10-11), que aún así no terminaron de estar cómodos ante un adversario que con las rotaciones no bajó un solo punto su implicación atrás para salir corriendo cada vez que le fue posible (10-15, 8').

Pero lejos de impacientarse y pese a estar negado desde el perímetro (0/5), el Lenovo mantuvo la calma para revertir la situación. Lo hizo recogiendo el guante táctico lanzado por los italianos (jugó varios minutos sin cinco puro), endureció sus prestaciones atrás (cerrando muy bien el rebote y estando atento en líneas de pase), mientras que delante se encomendó a la mejor versión de Sastre (nueve puntos de diversa factura) y a la capacidad de resolución interior de Gamble (10 puntos y cinco rebotes al descanso) para voltear la situación.

Lo hizo el cuadro aurinegro en un arreón casi calcado al del tercer acto de la primera jornada contra el Prometey... aunque en esta ocasión sin la necesidad de recurrir a un solo protagonista. Y es que los de Vidorreta firmaron un parcial de 18-0 que llegó a ser de 25-4 (4-26 en Ucrania), dejando a su rival en una sola canasta en juego en más de 10 minutos. Del 10-15 se pasó al 35-19. Paso al frente rubricado, en una jugada de pizarra, con un triple final de Wiltjer para el 38-21 al descanso.

La dinámica del choque fue casi idéntica en el inicio del tercer acto. Sastre dio un clinic de asistencias (a Gamble, Rodríguez y Guerra) y el Lenovo se disparó por encima de la veintena contra un Sassari que vivió durante casi 15 minutos de solo dos canastas en juego (47-23, 24'). Con todo decidido mucho antes de lo esperado a tenor de lo sucedido en el arranque del duelo, el Lenovo mantuvo siempre su ventaja por encima de la veintena. Por un lado porque logró su rival anotara de forma muy esporádica (y en la mayoría de ocasiones desde el tiro libre), pero principalmente porque encontró un filón en la conexión Huertas-Guerra para que el grancanario finalizara en canasta hasta en cinco acciones casi consecutivas (64-39, 32').

Sin mayor aliciente que conocer la diferencia final, el último episodio se animó gracias a unos colegiados que quisieron adquirir algo de protagonismo. Innecesario ante el desequilibrio existente entre ambos equipos y que a punto desquicia a Vidorreta, Sastre, Gamble y Huertas. El pequeño desconcierto lo aprovechó el Dinamo Sassari para apretar el electrónico (70-56, 36'), pero el Lenovo no se descentró y acabó venciendo con solvencia y un espectacular alley oop de Fitipaldo a Smith, y un palmeo de Brnovic como broches finales (87-60). El liderato de grupo parece ya cosa de los isleños y del Riesen, que venció a domicilio al Prometey.