Un nuevo reto mayúsculo para el Lenovo Tenerife. Después de unos meses casi impolutos llega el momento de la verdad para el cuadro aurinegro. La cita en la que, en tres partidos y en un plazo de apenas 72 horas, los de Txus Vidorreta tratarán de refrendar su destacada trayectoria en busca de otro título para sus vitrinas. Ese del que ya presumieron hace cuatro años. Pero también el mismo que se les escapó hace dos ediciones, y al que ni se acercaron en la pasada Final Eight de Atenas, cuando los isleños partían con el cartel de favoritos para no pasaron de cuartos al perder contra el Zaragoza. Ahora, prácticamente con esa misma plantilla que sucumbió en Atenas, los tinerfeños pretenden desquitarse en suelo ruso. Esta tarde el Strasbourg debe ser el primer damnificado de un equipo que, por juego y calidad, es superior a la escuadra gala.

Desde hoy mismo están obligados a sacar los canaristas su mejor versión en una cita a la que parecen no haber llegado en las mejores condiciones. Desde un desgaste físico provocado por haber jugado 15 encuentros en apenas mes y medio, por la pobre imagen –en la que mucho tuvo que ver una lógica desconexión mental– ofrecida el domingo en el epílogo del duelo frente al Fuenlabrada, y además por la traba burocrática que dejó casi un día entero aislado a Shermadini en el aeropuerto de Nizhny Novgorod y que tuvo en vilo a la expedición aurinegra. A ello se añade un cartel de favorito en muchas de las quinielas que nada gusta en el vestuario tinerfeño. Carga extra para un equipo al que, contratiempos físicos al margen, casi todo le ha ido rodado en el presente ejercicio.

La incertidumbre podría aumentar en base a las características del rival. Y es que el SIG Strasbourg llega a estos cuartos de final sin presión alguna, y además con mayor descanso que el Lenovo, toda vez que su último encuentro en la LNB francesa fue el viernes. Pero sobre todo hoy los aurinegros deberán tener cuidado con dos de las mayores virtudes de su rival, que a buen seguro tratará de hurgar en una herida habitual y cada vez más evidente en los tinerfeños. Así, los de Lassi Touvi tratarán de imprimir su habitual ritmo elevado, corriendo mucho –incluso tras canasta– y con numerosos tiros en los primeros segundos de la posesión. Ahí tanto Jefferson como Colson pueden hacer mucho daño. Un estilo de juego totalmente opuesto al que pregona la escuadra de Txus Vidorreta, que no solo debe recuperar su puntería en el tiro de tres, sino también lidiar con el físico de su oponente. Ya ha sufrido en ese aspecto el cuadro canarista este año, desde la dirección cuando sus rivales aprietan en exceso a sus bases, hasta el juego interior, donde en el contacto ni Shermadini ni Guerra se sienten cómodos pese a su mayor estatura. Si hoy el Lenovo sabe amoldarse a ese juego que le planteará la escuadra gala, tendrá mucho ganado para dar el primero de los tres pasos que anhela en la cita rusa.

El descarte trae en jaque a Vidorreta

Al margen de intentar minimizar las principales características de su oponente, esta tarde Txus Vidorreta deberá lidiar de nuevo con las limitaciones de la BCL que le suponen inscribir en acta cinco cupos. Con Dani Díez fuera de combate toda vez que no supera sus problemas de espalda, el vinculado Danilo Brnovic estará de nuevo entre los 12 citados. Eso obligará a un descarte. El sacrificado venía siendo en los últimos encuentros el lesionado Spencer Butterfield, si bien el escolta reapareció el domingo en Fuenlabrada con muy buenas sensaciones y da la impresión de no haberse resentido estos días de sus problemas en el psoas. Su presencia abriría el abanico de opciones en el exterior toda vez que Sasu Salin no está pasando por su mejor momento del curso. La falta de rodaje del estadounidense podría ser el gran pero. En otros tramos de la temporada fue Emir Sulejmanovic el que se quedó fuera en algunos encuentros, aunque las cualidades del bosnio (en base al físico del Strasbourg) y el gran momento de forma actual hacen casi imposible verlo fuera de la convocatoria, menos aún cuando el otro cuatro puro del equipo, Tyler Cavanaugh, atraviesa por un pico de forma bastante bajo. Es precisamente el norteamericano otro de los candidatos a quedarse en la grada, si bien esta decisión parece también algo complicada ya que siempre ha sido titular.