Una más para el saco.. en modo apisonadora. El Lenovo Tenerife se consolida en la tercera plaza de la Liga Endesa gracias a su incontestable victoria sobre el Unicaja (79-61) a lo que se añade la derrota del Baskonia, su competidor directo, frente al Burgos. El 24º de la temporada fue un triunfo labrado en dos momentos determinantes, las salidas del primer y tercer periodoso. De entrada lo isleños firmaron un parcial de 17-5 que les permitió maniobrar con comodidad pese a la implicación defensiva rival, mientras que luego, a la vuelta de vestuarios, añadieron un 15-5 con el que dejaron casi sentenciado el duelo (54-34).

La puesta en escena de Fitipaldo (16 puntos y seis asistencias), algunos momentos brillantes de Huertas (16 puntos y tres asistencias), y una vez más la superioridad interior de Shermadini (22 puntos y tres rebotes para 27 de valoración) fueron desequilibrantes pese al discreto día en el triple de los aurinegros (9/26). Debutó Charles Jenkins con cinco puntos, dos rebotes y una asistencia en casi 19 minutos en cancha.  

Salió enchufadísimo el Lenovo, muy activo atrás (en el uno contra uno y en las ayudas) y cerrando por completo su rebote, pero sobre todo muy atinado en ataque de la mano de Fitipaldo. Y es que la clarividencia del base uruguayo en el inicio fue superlativa. Primero conectó en el 2x2 con Shermadini, luego anotó de tres cuando le negaron la continuación, y más tarde, con un triple de por medio de Doornekamp, penetró hasta la cocina (10-2). Siguió el de Montevideo con su repertorio con otra asistencia para Gio (2+1), una bombita lateral y otra canasta. Pese al tiempo muerto de Katsikaris el Canarias se disparó hasta el 17-5 en apenas cinco minutos de juego.

Tres pérdidas tontas y la actividad interior de Thomas dieron algo de vida al Unicaja, que aún así a lo máximo que llegó fue a colocarse a diez puntos (19-9, 22-12 y 24-14). Sin embargo, la espesura ofensiva de los laguneros aumentó en el arranque del segundo acto. Con Jenkins algo perdido todavía en los esquemas de los canaristas, al Lenovo le costó un mundo anotar.

Solo alguna aportación esporádica de los dos bases mantuvo a salvo el colchón del cuadro canarista (31-21, 15'), que empezó a colapsar en medio de un partido cada vez más loco y con un Unicaja que subió varios puntos su intensidad defensiva. Así, los malagueños lograron incomodar la dirección aurinegra (con 2x1 muy cerca del medio campo), negaron tiros cómodos exteriores y también impidieron que Shermadini y Guerra recibieran dentro. 

Pero ante este paso adelante de su rival, el Canarias respondió en su lado de la pista con una aplicación también mayúscula, haciendo que solo Bouteille y Fernández, y ambos a cuentagotas, pudieran sumar. Sin concesiones en el rebote (el Unicaja solo capturó uno en toda la primera mitad), gastando faltas cuando fue necesario e igualmente con manos para propiciar algún que otro robo. Así, en un tanteo bastante raquítico (15-15 en el total del periodo), al Lenovo le costó sudores sumar cada canasta, pero sí lo hizo en el momento oportuno para evitar que su rival nunca bajara su desventaja de los ocho puntos (39-29).  

Sin llegar a la brillantez del arranque del partido, la puesta en escena canarista a la vuelta del intermedio fue más que notable. Y todo pese a que atrás permitió una penetración de Brizuela y un triple de Fernández tras rebote ofensivo. Pero es que delante los aurinegros fueron pacientes como saben con el balón y bien acabaron encontrando a Shermadini dentro (2+1) o a alguien liberado en las esquinas (triples de Cavanaugh y Salin que arreglaron el 3/12 de la primera parte) para dispararse hasta un 50-34 en apenas tres minutos y medio. Y como en el primer acto, ni el tiempo muerto de Katsikaris surtió efecto para los suyos, que lo fallaron todo y más mientras los canaristas, sin necesidad de unas prestaciones soberbias, llevaron su ventaja hasta los 20 (54-34, 26').

Con el partido prácticamente encarrilado, el Lenovo se topó entonces con un rival que trató de cambiar la dinámica con una presión a tres cuartos de cancha. Una aplicación que puso en no pocos problemas a los de Vidorreta, que sin embargo acabaron saliendo casi siempre de la trampa. Dos libres de Guerra y un triple de Jenkins fueron, incluso, más que suficientes (cinco puntos en casi otros tantos minutos) para que la ventaja lagunera no corriera peligro alguno (el Unicaja solo llegó a estar a 15, 56-41) antes de los 10 minutos finales.

Dos triples de Huertas aprovechando que le pasaron por detrás los bloqueos, otro punto más de libre tras técnica por flopping, y una asistencia para que Shermadini dejara a placer una bandeja abortaron cualquier intentona de reacción del Unicaja (68-49, 35'), que lejos de generar apuro alguno a los locales, asistió, como espectador de lujo, a la exhibición de Gio, que elevó la renta hasta el 72-49 a 4'31” del final. Hasta 24 llegó el colchón canarista (77-53) antes de un final más que plácido (pese a un par de triples del Unicaja) de en el que Jenkins (así como Álex López) volvió a tener minutos. Triunfo perfecto consolidarse, todavía más, en la tercera plaza.