El Real Madrid sigue siendo esquivo para este Lenovo Tenerife. Lejos de su mejor versión, en parte por un mal día en el tiro (8/28 en el triple), pero sobre todo por la entidad y aplicación del rival que estaba enfrente, el cuadro canarista volvió a caer derrotado frente a un equipo, el merengue, que se tuvo que emplear a fondo casi hasta el final. Sendas malas salidas en el primer cuarto (13-2) y tras el descanso (14-4) lastraron al conjunto de Txus Vidorreta, que pese a remar y colocarse por delante ya en el último periodo (64-65), vio como no le llegó el aire para tratar de discutirle el triunfo a los blancos, donde la aportación final de Carroll (13 puntos en el acto final) resultó, como en el partido de la primera vuelta, desequilibrante. Colapsado en muchos momentos del partido (solo 11 asistencias), sin el acierto habitual, con algunos referentes desaparecidos (entre Salin y Cavanaugh sumaron un punto) y con Shermadini eclipsado por Tavares tras el descanso, el Canarias se agarró al choque con la aportación intermitente de Huertas y la garra de Sulejmanovic. Insuficiente, eso sí, para escapar a la tiranía del líder.

No fue bueno el arranque canarista, colapsado en ataque entre la férrea defensa de Taylor sobre un Huertas que seleccionó mal, sin opciones claras de tiro, pero sobre todo intimidado por los centímetros de Tavares (dos tapones y varios lanzamientos rectificados). En los seis primeros minutos los aurinegros solo anotaron una canasta, si bien lo más preocupante fue su permisividad defensiva, en especial desde el perímetro. Demasiado blando, el Lenovo vio como su rival produjo con bastante facilidad (13-2).

Con la obligada entrada en cancha de Fitipaldo y Shermadini, el Canarias empezó a ganar en fluidez gracias a la conexión entre el uruguayo y el georgiano (13-7), y aunque a la producción se añadió Sulejmanovic (cinco puntos seguidos), el Madrid no aflojó desde el 6,75 con los triples de Laprovittola y Garuba (19-12). Pese a los paupérrimos porcentajes en el tiro (1/7 en triples en el primer cuarto), y el regalo de tres libres finales a Llull, el Lenovo logró aguantar el chaparrón inicial para tratar de meterse poco a poco en el partido (24-16).

Una recuperación confirmada en el inicio del segundo acto, básicamente por el paso al frente en el plano defensivo (con Sulejmanovic controlando el rebote), pero también porque el Lenovo recuperó sus mejores sensaciones ofensivas, con un Huertas con mucha más confianza en la continuación, algunas segundas opciones tras rebote ofensivo, y acierto global desde el arco (Sulejmanovic y Rodríguez). Suficiente no solo para equilibrar la situación (26-26), sino incluso -y pese a desperdiciar tres ataques seguidos- para situarse por delante gracias a varios tiros libres (26-29).

Como en el primer cuarto, pero a la inversa, el Canarias dejó a su rival en solo una canasta en más de cinco minutos para un parcial que llegó a ser de 2-15. Ahí el Madrid respondió desde el perímetro (Alocén en dos ocasiones) para castigar un par de malos ataques de los aurinegros (34-31), pero ya con las constantes estabilizadas el cuadro isleño no acusó el golpe y bajo la batuta de Fitipaldo (dos libres y penetración) volvió a poner las tablas en el electrónico (38-38). Sin Tavares en cancha por culpa de las faltas, el cuadro canarista pudo atacar con mayor fluidez y además cerrar por completo su rebote, concediendo solo un rebote ofensivo en dos periodos.

Incluso pudo irse por delante al descanso el Lenovo, pero Huertas no atinó en una penetración tras el enésimo contacto recibido con el fin de incomodarlo. Recurso que, por lo visto en esos primeros 20 minutos, estuvo marcado en rojo en la pizarra de Pablo Laso para tratar de minimizar la producción aurinegra.

Salió sin un cinco puro el Canarias en el tercer acto, y aunque la apuesta (con Rodríguez defendiendo por anticipación a Tavares) pareció salir bien (39-40), las prestaciones aurinegras, con varios tiros forzados, no fueron buenas. No sirvió la vuelta a pista de Gio, ya que Tavares impuso su ley como quiso, tanto para taponar como para ser imparable por arriba en ataque, de manera directa o desde los tiros libres (52-42). Aportación, la del caboverdiano (11 puntos y cuatro rebotes para 21 de valoración en el tercer periodo), imposible de contrarrestar de manera alguna para los de Vidorreta, más cercanos de nuevo a la versión del arranque del choque que a lo mostrado en el segundo.

Con Laprovittola también sumando, el Lenovo se asomó al abismo (57-46), del que no pudo alejarse por culpa de sus paupérrimas prestaciones en el tiro exterior, con varios triples (0/6 en el tercer acto) liberados no acertados. Un lujo prohibido cuando delante está uno de los mejores defensores de la competición (59-49).

Pero todo lo que no hizo en el tercer acto lo ofreció el Canarias en el arranque del acto final. Apretó atrás, tanto lejos del aro como evitando que Tavares recibiera; y delante recuperando puntería desde el exterior (triples de Huertas y Doornekamp) y dándole la batuta del juego a Huertas (2+1). La remontada la culminó Guerra con un triple sobre la posesión (61-62 en un parcial de 2-13). En medio de un partido cada vez más embrollado (cinco técnicas) el Canarias aguantó (69-68), pero el Madrid se apoyó en Carroll (siete puntos casi seguidos), en la versatilidad de Garuba (triple y mate tras rebote ofensivo) y en la dirección Laprovittola.

Un triple del base argentino pareció sentenciar el choque (75-68), y aunque el Canarias hizo una última intentona (75-72), un nuevo triple de Carroll saliendo del bloqueo y una pérdida de Huertas (con posterior mate de Taylor) dejaron casi cerrado el duelo (80-72) con dos minutos por delante. Un rebote ofensivo de Tavares (15 tantos, nueve rebotes y cuatro tapones) con posterior canasta de Laprovittola (21 puntos y nueve asistencias) pusieron la puntilla (84-76) para el Lenovo que, lejos de su mejor versión en muchas facetas, hizo sufrir al líder de la competición casi hasta el suspiro final.