Tres de tres es el balance que hasta la fecha suma el Iberostar Tenerife este curso en sus partidos a domicilio en la Liga Endesa. Planilla inmaculada que los aurinegros tienen hoy la ocasión de engordar en su visita al BAXI Manresa, confirmando, de paso, un extraordinario arranque de temporada que ha llevado a los de Txus Vidorreta a un 7-1 global y, por ende, a ocupar la segunda posición de la tabla.

Visita el cuadro lagunero a un teórico rival directo por la zona media alta. Los de Pedro Martínez son sextos con seis victorias y cuatro derrotas hasta la fecha. Un encuentro, el del Nou Congost, que pondrá a prueba la solvencia de los isleños en su liga particular. Aquella en la que suelen enseñar galones y que les viene impulsando en los últimos tiempos a codearse con la parte noble de la ACB. Prueba exigente frente a un contrincante que esgrime una hoja de servicios similar a la de los tinerfeños gracias a sus triunfos ante rivales comunes: Unicaja, Fuenlabrada, Betis, Bilbao y Zaragoza.

El choque en tierras del Bagés debe suponer también la constatación de que la derrota frente al Barça, y la segunda parte contra el Dinamo Sassari ya están plenamente superadas, y que el triunfo ante el Betis ha sido el regreso al sendero correcto. Un trazado prácticamente recto gracias a la encomiable capacidad de sacrificio que vienen mostrando los aurinegros este curso para poder sobreponerse a los problemas físicos que le vienen salpicando de manera continua. Así, para hoy volverá a ser baja Dani Díez a causa de unos problemas de espalda ya crónicos. Una ausencia que deja coja la rotación del tres y del cuatro, obligando a Doornekamp a desdoblarse, y a Sergio Rodríguez tener un papel de mayor protagonismo. Viaja el vinculado Danilo Brnovic para completar el acta con 12 jugadores cumpliendo con el mínimo de cuatro cupos por lo que, salvo algún contratiempo de última hora, Georgios Bogris volverá a ser el sacrificado.

Pero al margen de esa lucha contra la adversidad a modo de constante, el Iberostar también parece obligado a pulir un par deficiencias que igualmente van camino de convertirse en un sino particular de este año. Por un lado su rebote, parcela aurinegra muy vulnerable en la mayoría de sus duelos, si bien el daño en las segundas opciones no es tan manifiesto. Y sobre todo las pérdidas, muchas gratuitas, como algunas de las 17 cometidas el domingo contra el Betis. De la estabilización en cifras adecuadas de estos dos parámetros y de una pequeña mejora en el tiro de tres (el Canarias mete menos desde el 6,75 que otros años) dependerá, en buena medida, que la racha continúe.

Tendrán delante los canaristas un rival que también atraviesa un momento dulce de resultados, ya que de sus últimos cinco duelos solo ha cedido frente al Baskonia. Los de Pedro Martínez ya han sido capaces de ganar dos partidos recibiendo al menos 100 puntos, lo que da una idea de su facilidad para ver aro, con tres jugadores (Tabu, Eatherton y Mason) promediando más de 10 tantos. La capacidad física de Vaulet para desenvolverse tanto en el tres como en el cuatro, y la facilidad de Dani Pérez para asistir (gran conexión con Eatherton) son algunas de sus mayores virtudes. Será baja, por contra, Eulis Baéz, mientras que Jou forzará para llegar.

Hernández: “Podríamos estar con 3-4”

Félix Hernández, presidente del Iberostar Tenerife, reconoció ayer en el programa El Vestuario, de Radio Nacional de España, que la situación actual de su equipo supera la mejor de las expectativas iniciales. “Hemos confeccionado una plantilla competitiva para intentar repetir lo de los años pasados, pero estar tan arriba tan pronto no nos la esperábamos”, apuntó el dirigente isleño, para el que este tramo de arranque “no ha sido un camino de rosas”. “Solo hemos ganado con cierta comodidad uno de los partidos, y lo mismo que llevamos un 7-1 podíamos estar perfectamente con un 3-4”, explica el responsable de la entidad aurinegra, que habla de “fe, talento y físico” como los grandes secretos que explican esta dinámica positiva, a la vez que aboga por “tener los pies en el suelo”. “No podemos creernos que somos lo que no somos”, añade. Para Hernández, otro aspecto clave es que “el colectivo” y el “sentido de familia” están “por encima del dinero”. “Es un proyecto no rico, pero sí potente y con estabilidad”, concluyó.