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Baloncesto

Ariadna Chueca, árbitra tinerfeña y única española en la Copa del Mundo de Berlín: "Llego mucho más madura que hace cuatro años"

La isleña afronta "con muchísima ilusión" la cita alemana, segunda planetaria para ella tras la de 2022 celebrada en Australia

Ariadna Chueca, junto a Cheryl Reeve, seleccionadora de USA en el Mundial 2022 de Australia.

Ariadna Chueca, junto a Cheryl Reeve, seleccionadora de USA en el Mundial 2022 de Australia. / FIBA

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Carlos García

Carlos García

Santa Cruz de Tenerife

La temporada en la que ha debutado en la Liga Endesa, Ariadna Chueca también ha sido fija en partidos de BCL y en las Ventanas FIBA (arbitrará dos partidos más a finales de agosto), pitó la final de la Eurocup Women, estuvo en el Mundial U17, fue invitada de nuevo a la Summer League de la NBA en Las Vegas y está en la nómina de los colegiados que acudirán -como hizo en 2024- a la Copa Intercontinental de finales de septiembre.

Pero antes, en apenas un par de semanas, llega el premio gordo: la Copa del Mundo de Berlín.

Ariadna Chueca, en un partido de la Summer League de la NBA este verano.

Ariadna Chueca, en un partido de la Summer League de la NBA este verano. / El Día

Una trayectoria sin freno

"Estos días atrás hablaba con un amigo que me recordaba todo lo que he pitado en estos últimos años, algo en lo que ni me había fijado... ¿Piensas parar?, me preguntaba; y yo le decía que esperaba que no", relata Ariadna con una sonrisa y poco antes de una cita que le hace "muchísima ilusión". Por su trascendencia y también porque de cara a su segundo mundial se siente más segura que en su presentación en sociedad de 2022.

"Quizá en el primero no estaba preparada; fue mi primer gran torneo internacional. Pero ahora, con más madurez y la experiencia de estos cuatro años pasados, llego con otra perspectiva", señala la tinerfeña, que ve ciertas similitudes en la cita planetaria respecto a su posible evolución dentro de la ACB. "Todo tiene un proceso, y cuando entras en un sistema, aunque seas muy bueno, no vas a empezar pitando la final. Y eso es necesario para que no te revientes. Es algo en lo que me ha hecho confiar el arbitraje FIBA; en saber, por ejemplo, que este año, por mucho que quisiera, no me correspondía entrar en los playoff de la ACB. Ahora, en el Mundial, creo que voy con otra perspectiva que en 2022", argumenta la trencilla chicharrera.

Un Mundial súper competitivo en Berlín

Pero más allá de por cómo llega al evento a jugar en Berlín, Chueca viajará a Alemania con una motivación extra por lo que cree que será un "Mundial súper competitivo" y a modo de continuación del "enorme nivel que ya se vio en los Juegos Olímpicos de París". "Habrá mucha competitividad", tiene claro la colegiada tinerfeña, que como la gran mayoría de sus otros 27 compañeros en Berlín se podría ver en la tesitura de lidiar con un fenómeno extrapolado a la selección estadounidense: la explosión mediática de la WNBA.

Ariadna Chueca, en uno de los partidos del Eurobasket femenino de 2025.

Ariadna Chueca, en uno de los partidos del Eurobasket femenino de 2025. / FIBA

"Ha experimentado un boom gracias a la irrupción de Caitlin Clark; y ahora todo el mundo quiere ver y seguir esa competición", explica sobre un torneo que ha pasado de tener a "jugadoras casi desconocidas a protagonistas activas del show". Ese "volcán que ha estallado" es el que Chueca y los de su gremio deberán controlar en Berlín.

Lo que no depende de ella

Una puesta en escena que Ariadna pretende que sea ambiciosa... aunque su camino, como le ocurre ya en otros torneos FIBA, vaya ligado de forma directa a lo que haga España. De hecho, en el pasado Eurobasket 2025 Chueca se tuvo que conformar con pitar la pelea por el bronce toda vez que el combinado de Miguel Méndez se metió en la final. Ella se encoge de hombros cuando se le cuestiona por esa especie de peaje no escrito.

"Sí, es algo obvio -acaba admitiendo-, y si están ellos, no estás tú", comenta antes de verle el lado bueno a ese muro invisible, ya que "si España se mete en los torneos internacionales también habrá más árbitros de nuestro país".

El futuro: pitar el Mundial masculino y en Los Ángeles 2028

Dentro de un curriculum más que granado a sus 35 años, Ariadna Chueca todavía tiene alguna que otra cruz que tachar en su particular hoja de ruta. "La Copa del Mundo del próximo año" es, evidentemente, la más reseñable a marcar. Pero para la cita de Catar resta algo más de un año. Por medio, otros hitos que la tinerfeña considera obligados... una vez sortee un mes de septiembre trepidante. "Voy a estar mucho tiempo fuera, pitando con las reglas viejas y a la vez que me estudio las reglas nuevas", resalta. A continuación el reto es "entrar bien en las primeras jornadas de ACB". "Ser estable y demostrar que es mi segundo año. No quiero ser la nueva, sino que cuando llegue diciembre pueda ser algo más yo misma y ya esté consolidada", añade.

De forma paralela, sabe Chueca que está obligada a «seguir haciéndolo bien en los partidos de FIBA» para no perder puestos en la carrera mundialista. Ya en Paris 2024 arbitró en el torneo masculino. Repetir en esa máxima esfera es casi un anhelo. "Son mundos completamente diferentes. El físico en los chicos lo cambia todo, y con ellos tú puedes dejar jugar mucho más", reconoce la tinerfeña. Si esa hipotética parada de Catar 2027 se hiciera realidad, Ariadna sabe que, "trabajando sin descanso" también se le abrirán las puertas de otra meta: repetir Juegos Olímpicos, esta vez en Los Ángeles 2028.

Eventos de enjundia de los que Chueca quiere disfrutar, sabedora de que, por mucha carrera que le quede por delante (prácticamente 20 años), se encuentra ahora cerca de su punto álgido. "No sé si podría seguir pitando con 50 años. Tendría que cambiar muchas cosas de mi cuerpo y además el esfuerzo a realizar será cada vez mayor ante jugadores que cada día son más físicos y corren más", argumenta. Por ahora, Ariadna ha sabido subirse en el primer vagón de un baloncesto vertiginoso. Su seguridad y confianza no dejan entrever que, al menos a corto plazo, se vaya a bajar de ese tren.

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