Fútbol
Leo Messi se despide de su padre, fallecido a los 68 años: "No sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más"
El delantero argentino publica una extensa carta en homenaje a su progenitor, Jorge Messi, que murió el pasado sábado

Leo Messi junto a su padre, Jorge. / Instagram

Leo Messi nunca fue más hijo que esta mañana. Atravesado por el desgarro, y tras varios días de silencio y encierro, decidió hacer lo imposible: recurrir a las palabras para contar cómo atraviesa las primeras horas sin su padre, Jorge Messi, quien falleció el pasado sábado a los 68 años. El capitán del seleccionado argentino había viajado inmediatamente a Rosario, su ciudad natal, cuando fue informado de un desenlace inevitable. Lo estaba esperando, sin decir nada, después de verlo apenas terminado el mundial. Aquel encuentro fue su despedida. Volvió el sábado a la misma Rosario, pero para participar de la ceremonia privada de un adiós que, reconoce, no puede soportar. Lo hizo entonces acompañado de su esposa, Antonella Roccuzzo, y sus tres hijos (Thiago, Mateo y Ciro).
En la carta que hizo pública en Instagram agradeció el cariño y acompañamiento recibido. "Gracias por acompañarnos, por cada mensaje, cada gesto, y, sobre todo, por respetar nuestro dolor y nuestra intimidad".
A continuación, publicó un extenso mensaje en el que Leo se propone, a modo de incipiente y frágil duelo, proseguir coloquialmente su conversación con Jorge, en un presente marcado por la ausencia:
"Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos. Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.
Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.
Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?
Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí... 😉
Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.
Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.
Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.
Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.
Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.
Te amo, pa"
Messi, futbolista del Inter Miami, jugó el Mundial de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá sufriendo en silencio la enfermedad de su padre. En más de una oportunidad había llorado en un campo de juego, como durante la final de la Copa América de 2024, después de que tuvo que abandonar el campo por una lesión. Pero las lágrimas del partido contra Argelia tuvieron otro significado que él solo conocía profundamente.
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Fuente: El Periódico
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