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Tenis

Sinner gana todos los días en Roma: otra final y a por su sexto Masters 1000 consecutivo

El italiano derrotó a Daniil Medvedev en un partido que empezó el viernes y acabó el sábado y alcanza otra final

Jannik Sinner, en el partido contra Daniil Medvedev en Roma

Jannik Sinner, en el partido contra Daniil Medvedev en Roma / ETTORE FERRARI

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Iker Kind

Otra final más para Jannik Sinner. El número uno sobrevivió a un partido muy duro, que empezó en viernes y acabó en sábado, contra Daniil Medvedev (6-2, 5-7, 6-4), que lo puso contra las cuerdas tras ganar la segunda manga. Resistiendo a los calambres, los dolores, e incluso vómitos, Jannik se hizo fuerte con su público y está a un solo triunfo de conquistar su sexto Masters 1000 de manera consecutiva.

El italiano dio una de las mayores exhibiciones del año en el primer set. Aunque no lo ganó a cero, estuvo a nada de conseguirlo. Daniil Medvedev estaba absolutamente desesperado: colocaba la bola en los ángulos, era agresivo, sacaba bien... y no era capaz de ganar puntos. Jannik hacía lo que quería en pista, con la confianza por las nubes de Roma.

En los primeros juegos, la diferencia de nivel fue abismal. Sin embargo, cuando el italiano ya dominaba 4-0 en el marcador, la relajación se apoderó de su físico y el moscovita aprovechó el momento para salvar el 'rosco'. A partir de entonces, el ruso fue creciendo en el partido y Sinner se volvió más humano. Empezó a fallar y a cometer errores no forzados.

Tras el 6-2 inicial, el encuentro cambió por completo. Medvedev desplegó todo su arsenal y se puso por primera vez por delante, cumpliendo con su servicio. Lo que nadie se esperaba era el 'break' en el siguiente juego a Sinner, incomodando mucho al italiano desde el resto y el fondo de pista. En el primer descanso, el ruso se fue 3-0 a favor. Había partido.

Medvedev planteó otro tipo de estrategia: apostar por los intercambios largos, mover mucho a su rival. Y Sinner estuvo a punto de perder su servicio de nuevo. El ruso tuvo varias bolas para poner el 4-0 y saque a favor, pero el número uno demostró por qué lo es. Salvó su saque y se sirvió del apoyo del público para recuperar el terreno perdido.

Jannik Sinner, celebrando un punto

Jannik Sinner, celebrando un punto / ETTORE FERRARI

Aunque fue capaz de pasar del 3-0 en contra al 3-3, Sinner no estaba bien en pista. Cojeaba después de cada punto y, cuando se sentó en el banquillo, estaba temblando. Hacía gestos constantes de indisposición estomacal y sudaba más de lo habitual. Era una gran oportunidad para el ruso, pero el italiano era capaz de sacar de maravilla y mantener sus saques. Jugando de memoria.

Un partido en dos días distintos

Los siguientes juegos fueron una guerra. Sin duda, estaban desplegando el mejor tenis de la semana. Incluso se atrevieron con las dejadas, desgastando todavía más al rival. A Medvedev no le tembló la mano y se aseguró el tie-break, acortando al máximo las pausas para no permitir el descanso de Sinner. El italiano tenía la mirada perdida en las pausas.

Y hablando de perder, también acabó perdiendo el set (5-7). Un palo duro para él, que ya estaba jugando al límite de sus fuerzas. La tercera manga fue la más igualada de todas y a Sinner le valió con un break para llevarse el choque. Medvedev siguió desplegando un gran nivel, pero en los momentos clave fue Sinner quien llevó la iniciativa. Durante el set (4-2), el partido tuvo que suspenderse por la lluvia que caía sobre el Foro Itálico. Después de posponerse la hora de reinicio en varias ocasiones, se optó por acabar el encuentro al día siguiente.

Y así fue. Sinner y Medvedev volvieron a enfrentarse en la tarde de este sábado para finalizar el encuentro. Una fugaz presencia en pista, de apenas unos minutos, para que el italiano rematara la faena con su turno de servicio. Ahora sí, el número uno consigue el pase a la final en el partido más duro que ha tenido en los últimos meses. Le espera Casper Ruud, que ha jugado una semana de ensueño en Italia.

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