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Basketball Champions League - Round of 16

El CB Canarias se reencuentra a base de defensa y triples

El conjunto aurinegro arranca con buen pie la segunda fase al superar al Nymburk tras un errático inicio en un gran encuentro de Giedriatis y Doornekamp (104-80)

Abromaitis lanza un triple ante la defensa de Lawrence.

Abromaitis lanza un triple ante la defensa de Lawrence. / Andrés Gutiérrez / t

La Laguna

Regreso a la normalidad. En resultado, sensaciones y señas de identidad. El CB Canarias ha arrancado de manera positiva su andadura en el Round of 16 de la BCL al vencer por 104-80 al Nymburk checo gracias a unas grandes prestaciones en defensa (30 puntos encajados tras el descanso) y su efectividad en el triple: 18 aciertos.

Una vuelta a la tranquilidad que se antojó complicada a tenor de un deficiente arranque (10-21, 5'), pero que los aurinegros acabaron labrando en base a su paciencia en ataque y una gran actividad cerca de su aro, en especial después del intermedio. Esa tranquilidad derivó en una superlativa producción desde el 6,75, con un 18/35 en el que brilló Aaron Doornekamp: 6/8.

La vuelta de Giedratis

Sin embargo, el salto de calidad para el bando aurinegro lo dio Rokas Giedraitis, enormemente activo en los dos lados de la pista, para aportar un total de 15 puntos, diez rebotes y tres recuperaciones (26 de valoración). Huertas, motor inicial, acabó con 17 puntos, por los 16 de Fernández.

La puesta en escena aurinegra fue extremadamente preocupante en los dos lados de la pista. En ataque, porque su único recurso fue, una jugada tras otra, que Huertas resolviera la continuación del bloqueo directo con Shermadini. De esta forma el paulista sumó los diez primeros puntos de los locales.

La aportación del base, sin embargo, fue minúscula puesta en perspectiva, toda vez que atrás el CB Canarias fue casi un muñeco de trapo para los checos cuando de defender se trató. Rédito que sacaron los visitantes primero atacando las debilidades de Giedraitis y más tarde con varios triples; siempre en los primeros segundos de su posesión ante una defensa muy blanda, tanto en el 1x1 como a nivel colectivo. De esta forma el Nymburk fue elevando su renta hasta un 10-21 en apenas cinco minutos.

Las rotaciones, claves

Una ventaja que pudo ser incluso mayor ante la sensación de que el bando aurinegro no sabía cómo atacar la zona 2-3 ordenada por Oren Amiel. Esa impresión, por contra, fue variando con las rotaciones. Básicamente porque entre Fitipaldo (muy agresivo sobre Rice) y Fernández subieron la intensidad atrás del conjunto de Vidorreta. Frenada la sangría, el Canarias cogió aire gracias a su acierto en el tiro de tres.

Desde el arco, y principalmente circulando hasta las esquinas, anotaron Fitipaldo, Fernández y un extraordinario Doornekamp (4/4), para liderar un 17-4 que dio a los locales su primera ventaja del partido (27-25, 11'). Recuperación efímera, porque pese a su 6/7 en triples, el Canarias volvió a pagar caro su monorecurso ofensivo. El Nymburk lo leyó perfectamente, no titubeó y empezó a correr, añadiendo a su haber varios rebotes ofensivos para volver a abrir una brecha (33-41, 15').

Mayor rotación

A la vuelta del obligado tiempo muerto de Vidorreta, y pese a que el cuadro checo mantuvo intacta su renta (42-48), tomaron el testigo Giedraitis y Van Beck. Los dos anotando desde el arco, pero en especial generando en otras facetas: el escolta defendiendo a Rice, asistiendo y corriendo; y el lituano siendo sólido atrás, ayudando en el rebote y finalizando bajo el aro.

La combinación, sin ser una maravilla, volvió a dar vida a los laguneros, que con un 8/10 en triples, tomaron la delantera durante un momento (49-48) antes de la canasta de Hruban con la que se llegó al descanso. Desventaja de un punto que el Canarias podía dar por buena a tenor de su deficiente arranque, su irregularidad en lo que a argumentos ofensivos se refiere, y también porque apenas pudo conectar con sus dos postes, que pese a su manifiesta superioridad en centímetros llegaron al ecuador con dos puntos y 1/3 en tiros entre ambos.

Impulso tras el descanso

Esa dinámica de mayor equilibrio con la que ya amagó en el epílogo de la primera parte fue la que tiró el Canarias a la vuelta de vestuarios. Con mucha actividad defensiva (dos robos de Giedraitis y uno de Guerra), casi el mismo acierto desde el arco y, por encima de todo, una extrema paciencia hasta encontrar la mejor situación para el tiro (64-54, 25').

Con un gran balance defensivo cuando perdió el balón, logrando que Shermadini se hiciera grande al menos debajo de su aro (un par de rebotes y dos tapones), sumando un triple más (Van Beck) y leyendo el regreso a la zona 2-3 del Nymburk, el Canarias pegó otro estirón, esta vez de 18-4, para adquirir una renta más que considerable: 72-56.

Sin apuros al final

Colchón de enorme valor que los de Vidorreta lograron mantener a buen resguardo en medio de un intercambio de canastas, y alcanzando un +18 (79-61) poco antes de los diez minutos finales, e incluso un +19 (82-63) al arranque del cuarto periodo gracias al triple de Fernández (14/26 en el global).

El Nymburk trató de agarrarse al encuentro (82-67), pero de nuevo la versatilidad de Giedraitis y, por fin, Guerra acabando cerca del aro, el Canarias devolvió su ventaja a la máxima hasta ese momento (88-69, 34'). Esa contención fue ya definitiva, porque el Canarias terminó de reencontrarse bajo los mandos de Fernández (11 puntos en siete minutos) y Giedraitis para dispararse hasta un 101-75 mientras elevaba a 17 su contador de triples. En medio de un juego desatado, el cuadro lagunero llegó a estar 29 arriba (104-75) antes de un final dpnde el Nymburk maquilló un poco su derrota (104-80).

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